LIGA F

Las falsas promesas del Alavés a su equipo femenino

El enfado de las futbolistas del equipo vitoriano tras lograr el ascenso y sentir un "profundo malestar" con la institución albiazul

El ascenso del Deportivo Alavés Gloriosas a Liga F debía ser el punto de partida de una nueva etapa para el fútbol femenino del club vitoriano. Después de una temporada sobresaliente, culminada con el regreso a la máxima categoría tres años después del descenso, la plantilla esperaba celebrar un éxito que iba mucho más allá de lo deportivo. Sin embargo, apenas unas semanas después de conseguir el objetivo, la ilusión ha dado paso al desencanto.

Las futbolistas hicieron público, a través de un comunicado difundido por el sindicato FUTPRO, su “profundo malestar” por la gestión realizada por el club respecto a la petición de una prima colectiva por el ascenso. Aunque las propias jugadoras reconocen que dicha compensación económica no figuraba en sus contratos y que, por tanto, no existía una obligación legal de abonarla, denuncian haber recibido durante meses “silencio, evasivas y falta de respuesta” por parte de la entidad.

El conflicto no gira únicamente en torno a la parte económica. Lo que la plantilla pone sobre la mesa es una cuestión de reconocimiento. En su comunicado explican que la solicitud fue trasladada a la dirección del club en enero de 2026, cuando el equipo ya peleaba por el ascenso. Este tipo de primas forman parte de una práctica habitual en el fútbol profesional para premiar los éxitos deportivos de esta magnitud. Según hacen ver en el comunicado, la respuesta del club nunca llegó de manera clara y las conversaciones se quedaron en largos periodos sin noticias.

La sensación de decepción se acentuó tras consumarse el ascenso. El conjunto dirigido por Andrea Esteban ha firmado una de las mejores trayectorias de la categoría para recuperar esa plaza en Liga F. Las futbolistas esperaban que el club realizara un gesto de reconocimiento tras devolver a la ciudad a lo más alto del fútbol femenino español. Pero ese gesto, nunca llegó.

Del sueño del ascenso al desencanto

En el comunicado respaldado por el sindicato FUTPRO, las jugadoras insisten en que su intención no es generar un enfrentamiento público con la entidad. Al contrario, aseguran que han intentado resolver la situación de forma interna durante meses, sin éxito. Solo después de agotar esa vía decidieron hacer pública su versión de los hechos.

El mensaje de la plantilla va más allá de la reclamación económica. Las Gloriosas hablan de “falta de consideración” hacia el esfuerzo realizado durante una temporada exigente y recuerdan que muchas de ellas aceptaron sacrificios personales y profesionales para devolver al club a la máxima categoría. Para las futbolistas, el ascenso representa uno de los mayores logros de la historia reciente de la sección femenina y consideran que merecía un reconocimiento acorde a su importancia.

La polémica también reabre un debate recurrente en el fútbol femenino español. Existe una gran diferencia entre el crecimiento institucional que muchos clubes anuncian y el respaldo que realmente reciben sus equipos femeninos. En los últimos años, numerosas entidades han incrementado su apuesta pública por la igualdad y la profesionalización, pero episodios como el del Alavés evidencian que todavía existen diferencias entre el discurso y determinadas decisiones internas.

El caso resulta especialmente llamativo porque el ascenso a Liga F supone también un importante impulso para la entidad y la ciudad. La presencia en la máxima categoría incrementa la visibilidad del club, mejora los ingresos derivados de la competición y fortalece la imagen de una institución que ha insistido en varias ocasiones en su compromiso con el desarrollo del fútbol femenino.

Un conflicto que va más allá de la prima

Dejando de lado el dinero, la controversia refleja un problema de confianza entre plantilla y club. Las jugadoras subrayan que nunca exigieron una obligación contractual, sino un reconocimiento extraordinario por un logro colectivo que devolvió al Deportivo Alavés al lugar del que nunca quiso marcharse. Lo que denuncian no es únicamente la negativa a conceder la prima, sino la ausencia de una respuesta clara durante meses de conversaciones.

El conflicto llega, además, en un momento especialmente delicado. El equipo ya prepara su regreso a la Liga F, una temporada en la que necesitará máxima estabilidad para competir por la permanencia frente a algunos de los mejores clubes del país. Sin embargo, el ruido generado en plena pretemporada amenaza con empañar un éxito deportivo construido gracias al trabajo de una plantilla que había conseguido ilusionar de nuevo a la afición albiazul.

Las Gloriosas han dejado claro que su objetivo nunca fue abrir una guerra con el club, sino hacer visible una situación que consideran injusta. La forma en la que la entidad gestione este conflicto marcará no solo la relación con las futbolistas que lograron el ascenso, sino también el mensaje que quiera transmitir sobre el valor que concede a su equipo femenino.