Lucía Martín-Portugués, está en su ‘prime’. La esgrimista madrileña del equipo nacional de sable, consiguió este sábado por la noche la medalla de bronce en la Copa del Mundo de Orán (Argelia) en la que es la apertura del circuito mundial del más alto nivel para esta temporada, que además pelea por plaza olímpica.
Tras haber vivido unos Juegos agridulces en París 2024 tras ser eliminada en primera ronda, esta presea re confirma el estado de forma en la que está la de Villanueva de la Cañada, y nos hace soñar con los JJOO de Los Ángeles.
Dos oros consecutivos
Lucía, que viene de conquistar la medalla de oro de los Juegos Mediterráneos de Taranto y el Campeonato de Europa absoluto, ha vuelto a demostrar un increíble estado de forma sobre las pistas argelinas, país especial para ella en cuanto a los hitos que ha
conseguido en él, pues es su tercer metal en Copa del Mundo en dicho país.
Cuarta cabeza de serie
Arrancaba la jornada sabatina como la cuarta mejor cabeza de serie, lo que le permitía comenzar su competición en el tablón de 64, donde apeó a la ucraniana Viktoriia Korotchenko por 15 tocados a 13. En la siguiente ronda, correspondiente al tablón de
32, venció a la italiana Carlotta Fusetti —36ª cabeza de serie y proveniente de una de las naciones más fuertes a nivel internacional— por un marcador de 15 a 12.
En el tablón de 16 la española se iba a enfrentar a una de las grandes sorpresas de la jornada, la francesa Malina Vongsavady, quien ya tiene experiencia de pelear entre las cuarenta mejores del mundo en temporadas anteriores, pero a la que Lucía derrotó con
contundencia con un 15 a 10. El siguiente envite de la olímpica en París iba a ser un crucial tablón de 8, pues la victoria en ese suponía asegurarse la presea, algo que logró tras vencer a la húngara, medallista mundial y europea Anna Marton, por un marcador
de 15 a 12.
Finalmente, Lucía Martín-Portugués cayó en la ronda de semifinales contra la búlgara Yoana Ilieva, primera cabeza de serie vencedora de Copa del Mundo el pasado año. Este enfrentamiento fue extremadamente ajustado y terminó con un resultado de 15 a 14 tocados del lado de la búlgara, habiendo tenido la madrileña algunas oportunidades para llevarse el pase a la final.

