Marina Bassols atraviesa uno de sus mejores momentos en su carrera tenística. La jugadora de Blanes encadena meses de alto nivel que se han traducido en resultados muy buenos, como una final en el WTA 125k de Madrid y unas semifinales en el WTA La Bisbal, que fueron el paso previo de su gran logro, clasificarse por primera vez para el cuadro principal de Roland Garros tras superar los tres partidos de la fase clasificatoria. Y una vez dentro, la catalana no se limitó a hacer acto de presencia, ganó su debut en un Grand Slam y, para cerrar su aventura parisina, le arrebató un set a Mirra Andreeva, el único que cedería la rusa en toda su marcha hacia el título.
A un paso de Wimbledon
El circuito WTA, sin embargo, no concede respiros, y apenas un mes después de Roland Garros, Bassols se ha plantado en la fase previa de Wimbledon con un objetivo marcado, acceder al cuadro principal. Con poco rodaje sobre hierba, la de 26 años sacó adelante un debut complicado ante Lola Radivojevic (6-7(10), 6-2, 7-6(7)) y este miércoles resolvió con autoridad su partido ante Xiyu Wang (3-6, 6-1, 4-0). Así, solo le queda un último obstáculo para estar por primera vez en Wimbledon, Robin Montgomery, que llega en estado de forma tras ganar el WTA de ‘s-Hertogenbosch y escalar 290 posiciones en el ranking.
“A mí no me gusta ponerme objetivos de ranking, pero sueño a lo grande. Para mí estar en el top 10 sería una cosa increíble, sea cuando sea“, declaraba Bassols en una entrevista con Mundo Deportivo tras su paso por París. Si supera ese último escollo, se uniría en el cuadro principal a Jessica Bouzas y Oksana Selekhmeteva, mientras que el resto de representantes españolas, Kaitlin Quevedo, Andrea Lázaro, Guiomar Maristany, Angela Fita y Leyre Romero, ya han quedado eliminadas en la clasificación.

