A partir del 1 de enero de 2027, todos los trabajadores españoles sufrirán un recorte en su nómina

El MEI subirá al 1% en 2027 y los asalariados pasarán de aportar el 0,15% al 0,17% de su base de cotización

Ingresar dinero en el banco - Economía
Una persona sacando dinero en efectivo del banco.
EFE

El próximo cambio en las nóminas españolas ya tiene fecha y está escrito en la ley. A partir del 1 de enero de 2027 aumentará nuevamente el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), una cotización adicional creada para reforzar el sistema público de pensiones y alimentar el Fondo de Reserva de la Seguridad Social.

La subida será pequeña si se observa exclusivamente la cantidad que asumirá cada empleado, pero afectará de manera general a los trabajadores sujetos a cotización por jubilación. El Mecanismo de Equidad Intergeneracional pasará del 0,90% vigente en 2026 al 1% de la base de cotización en 2027.

En el caso de los asalariados, la mayor parte continuará recayendo sobre la empresa. Del nuevo 1%, el empleador asumirá un 0,83% y el trabajador pagará directamente un 0,17%. Actualmente, el reparto es del 0,75% para la empresa y del 0,15% para el empleado.

En términos prácticos, eso significa que las nóminas soportarán una deducción ligeramente mayor a partir de enero. No se trata de una decisión aprobada específicamente para 2027, sino del siguiente escalón de un calendario de incrementos establecido años atrás y que continuará avanzando hasta 2029.

Así cambiará el Mecanismo de Equidad Intergeneracional en 2027

El calendario está recogido en la disposición transitoria cuadragésima tercera de la Ley General de la Seguridad Social. El Mecanismo de Equidad Intergeneracional comenzó a aplicarse en 2023 con un tipo del 0,60% y desde entonces ha ido aumentando progresivamente.

En 2025 alcanzó el 0,80%, con un 0,67% a cargo de la empresa y un 0,13% soportado por el trabajador. En 2026 ha subido hasta el 0,90%, distribuido entre el 0,75% empresarial y el 0,15% correspondiente al empleado.

El siguiente movimiento llegará el 1 de enero de 2027. El porcentaje total alcanzará entonces el 1%: 0,83 puntos serán asumidos por la empresa y los otros 0,17 puntos se descontarán al trabajador.

La progresión tampoco terminará ahí. El Mecanismo de Equidad Intergeneracional subirá al 1,10% en 2028 y alcanzará el 1,20% en 2029. Desde 2030 y hasta 2050 está previsto que permanezca en ese 1,20%, salvo que una futura reforma legal modifique el calendario actualmente vigente.

Cuánto dinero perderá realmente un trabajador

Mecanismo de Equidad Intergeneracional
Una mujer contando su dinero.

El efecto concreto dependerá de la base de cotización de cada empleado. Para comprenderlo puede utilizarse como ejemplo un trabajador cuya base anual sobre la que se aplica el Mecanismo de Equidad Intergeneracional sea de 25.000 euros.

Durante 2026, su aportación personal es del 0,15%. Eso supone aproximadamente 37,50 euros anuales. En 2027, al elevarse su parte hasta el 0,17%, la cantidad ascendería a 42,50 euros.

Por tanto, el cambio de un ejercicio al siguiente supondría para ese trabajador cinco euros adicionales durante todo el año, siempre que su base de cotización permaneciera exactamente igual.

Esta distinción es importante. Los 42,50 euros no constituyen el nuevo recorte añadido en 2027, sino la totalidad que ese empleado pagaría ese año por el MEI. La diferencia respecto a los 37,50 euros abonados en 2026 sería de cinco euros.

Además, salario bruto y base de cotización no tienen por qué coincidir exactamente en todos los casos, por lo que cualquier cálculo individual debe realizarse utilizando la base sobre la que realmente cotiza cada trabajador.

Qué es exactamente el MEI y dónde va ese dinero

El Mecanismo de Equidad Intergeneracional fue diseñado como una cotización finalista destinada a reforzar financieramente el sistema ante el incremento del gasto en pensiones asociado, entre otros factores, a la jubilación de las generaciones más numerosas.

La Ley General de la Seguridad Social establece expresamente que los ingresos obtenidos mediante esta cotización se incorporan al Fondo de Reserva de la Seguridad Social, conocido habitualmente como la “hucha de las pensiones”.

Existe además una característica fundamental: las cantidades aportadas mediante el Mecanismo de Equidad Intergeneracional no incrementan directamente la futura prestación individual del trabajador. La ley define esta aportación como una cotización finalista que “no será computable a efectos de prestaciones”.

Su finalidad es colectiva. El dinero sirve para reforzar el Fondo de Reserva y contribuir a la sostenibilidad financiera del conjunto del sistema público de pensiones, no para aumentar individualmente la pensión de quien aporta esa cantidad concreta.

No solo afecta a los trabajadores por cuenta ajena

Mecanismo de Equidad Intergeneracional
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
EFE

Aunque el impacto resulta especialmente visible en las nóminas de los asalariados, el Mecanismo de Equidad Intergeneracional tiene un alcance más amplio.

La legislación establece que debe aplicarse en todos los regímenes y supuestos en los que exista cotización por la contingencia de jubilación. Eso incluye también a los trabajadores autónomos, aunque su situación es diferente porque no existe una empresa que asuma parte de la aportación.

En consecuencia, hablar de una reducción de la “nómina” resulta adecuado para explicar el efecto entre los trabajadores asalariados, mientras que los autónomos experimentan el incremento a través de sus propias cotizaciones a la Seguridad Social.

Existen además determinados supuestos específicos excluidos. Por ejemplo, la normativa establece expresamente que las prácticas formativas, tanto remuneradas como no remuneradas, no están sujetas a la cotización finalista del MEI.

La subida seguirá después de 2027

El cambio del próximo enero tampoco será el último que verán los trabajadores. El Mecanismo de Equidad Intergeneracional está diseñado como una subida escalonada.

En 2028 alcanzará el 1,10%, con un 0,92% correspondiente a la empresa y un 0,18% al trabajador. Un año después llegará al 1,20%, distribuido entre un punto porcentual empresarial y un 0,20% soportado por el empleado.

Será entonces cuando termine la fase de incrementos actualmente prevista. Desde 2030 hasta 2050, la ley mantiene el tipo total en el 1,20%.

Por tanto, el recorte que los trabajadores asalariados apreciarán en enero de 2027 será pequeño, pero no aislado. Forma parte de una estrategia de largo recorrido destinada a reforzar la financiación de las pensiones durante las próximas décadas.

La consecuencia inmediata será mucho más sencilla de entender cuando llegue la primera nómina de 2027: si todo lo demás permanece igual, el trabajador recibirá ligeramente menos dinero neto porque su aportación al MEI habrá pasado del 0,15% al 0,17%.

TAGS DE ESTA NOTICIA