Alza de precios

El Gobierno reconoce por primera vez la subida encubierta del IRPF por la inflación a agricultores y ganaderos

El nuevo escudo anticrisis compensa en el IRPF el efecto de la subida de precios para agricultores y ganaderos en módulos mientras Hacienda mantiene la no deflactación general del impuesto

Una agricultura participa en la vendimia extremeña.
Una agricultura participa en la vendimia extremeña.
EFE

El Consejo de Ministros aprobará mañana el nuevo Decreto de Irán, un escudo anticrisis por el recrudecimiento del conflicto bélico en Oriente Próximo, con el que aspira a contener la escalada inflacionista y la pérdida de poder adquisitivo. El objetivo del Real Decreto-ley es proteger a los sectores productivos, especialmente a los más dependientes de los combustibles -sector primario y transportistas- antes de que decaigan las medidas vigentes hasta el 1 de octubre. Con el IPC disparado hasta el 4,3% en agosto, y con Funcas apuntando a que podría alcanzar el 4,9% en septiembre, el Gobierno reconoce por primera vez, aunque de forma implícita, el efecto de la inflación sobre el IRPF del sector primario, según las medidas recogidas en el nuevo borrador a las que ha tenido acceso Artículo14.

De esta forma, el Ejecutivo admite la necesidad de adoptar “medidas excepcionales en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas para paliar el efecto producido por el precio de los insumos de explotación en las actividades agrícolas y ganaderas en el año 2026″. Y lo hace introduciendo rebajas específicas en el cálculo del impuesto para agricultores y ganaderos que tributan por el sistema de módulos, precisamente para compensar el incremento de sus costes de producción.

Junto a estas medidas, para limitar el coste fiscal cuando está al limite del gasto, el Gobierno incorpora multitud de salvaguardas para facilitar su desactivación si se reducen los costes de los combustibles.

Subida encubierta del IRPF hasta 2028

El hecho de que el Ministerio de Hacienda admita ahora la necesidad de corregir el IRPF para compensar el encarecimiento de los costes del sector primario contrasta con su decisión de no deflactar la tarifa del IRPF al menos hasta 2028. Así, en su informe de cumplimiento de los compromisos fiscales y de política económica acordados con Bruselas, el Gobierno admite que la exigencia de incrementar la recaudación el equivalente al 0,1% del PIB se logrará “a través de la no deflactación de las bases tributarias del IRPF”.

En 2025, Hacienda recaudó por esta vía casi 600 millones más de lo comprometido, ya que la decisión de no descontar el efecto de la inflación en el IRPF -tampoco en su base mínima- supuso unos ingresos adicionales de 2.294 millones, el equivalente al 0,14% del PIB de 2024. Para 2026, el efecto puede ser mayor ante el nuevo repunte de los precios provocado por el conflicto en Irán.

Rebaja fiscal para agricultores y ganaderos

as organizaciones profesionales agrarias de Castilla y León, ASAJA, UCCL y la ALIANZA UPA-COAG, convocan en Valladolid una concentración y manifestación para denunciar la especulación creciente en el mercado del gasóleo agrícola y los fertilizantes. EFER. GARCÍA
Las organizaciones profesionales agrarias de Castilla y León convocaron en marzo en Valladolid una concentración para denunciar la especulación creciente en el mercado del gasóleo agrícola y los fertilizantes. EFER. GARCÍA

En este contexto, ante el nuevo encarecimiento de los costes, el Gobierno cambia su respuesta respecto al primer Decreto de Irán aprobado en marzo. Entonces optó por ayudas directas para compensar a agricultores y ganaderos por la subida del gasóleo y los fertilizantes. El nuevo borrador mantiene esta vía -el Ejecutivo prevé prorrogar hasta final de año las ayudas por el gasóleo agrícola-, pero añade una novedad: lleva también la compensación al IRPF para quienes tributan por módulos.

En concreto, los agricultores y ganaderos acogidos a este sistema podrán reducir el rendimiento neto previo en un importe equivalente al 35% del precio pagado por el gasóleo agrícola y al 15% del destinado a fertilizantes. Esto no significa que vayan a pagar un 35% o un 15% menos de IRPF. Esas cantidades se descuentan del rendimiento de la actividad calculado mediante el sistema de módulos, reduciendo así la cantidad sobre la que posteriormente se determina el impuesto.

Para poder aplicar ambas reducciones, las compras deberán haberse realizado durante 2026 y estar justificadas mediante facturas emitidas en este mismo ejercicio.

Duplica la reducción de 2026 en estimación objetiva

A estas dos rebajas se suma una tercera medida. El borrador eleva del 5% al 10% la reducción del rendimiento neto para las actividades agrícolas y ganaderas acogidas al régimen de estimación objetiva. De esta forma, duplica para estos contribuyentes la reducción establecida inicialmente para 2026.

Estas medidas tienen, no obstante, un alcance limitado. No suponen una deflactación general del IRPF ni afectan al conjunto de agricultores y ganaderos, sino a aquellos que tributan por el sistema de módulos. Hacienda introduce así una corrección específica para uno de los colectivos más afectados por el encarecimiento de los costes, mientras mantiene la no deflactación del impuesto para el conjunto de los contribuyentes.

Mientras la recaudación por IRPF seguirá creciendo. La AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal) estima que por primera vez los ingresos de este impuesto alcanzarán una tasa récord del 9% sobre el PIB, frente al 8,1% de hace dos años. En concreto, para el cierre de 2026, la institución que preside Inés Olóndriz prevé un crecimiento del 11,6% de la recaudación por IRPF.

Una factura de 10.000 millones

El nuevo paquete se suma a una respuesta económica cuyo coste presupuestario asciende ya a unos 10.000 millones de euros, según los cálculos del Gobierno. Esta cifra engloba los dos decretos aprobados desde marzo y otras medidas adoptadas durante la crisis, entre ellas la reducción progresiva y posterior eliminación del impuesto sobre el valor de la producción eléctrica.

El nuevo escudo llega, además, después de que los carburantes hayan vuelto a intensificar su presión sobre los precios. La rebaja del impuesto sobre hidrocarburos aplicable al gasóleo se elevó desde el 1 de septiembre hasta los 20 céntimos por litro, frente a los cinco céntimos de la gasolina. Unas medidas que, con el actual calendario, decaerán al finalizar septiembre si el Gobierno no las prorroga en el decreto que aprobará hoy.