El Ejecutivo va perfilando el paquete de medidas anticrisis frente al conflicto de Oriente Medio y podría aprobarlo en un Real Decreto-ley en el Consejo de Ministros del 17 de marzo. Y según el borrador de plan al que ha tenido acceso Artículo14, atenderá la exigencia empresarial de que las iniciativas para contener el alza de los costes energéticos se estructuren a través de rebajas fiscales a los carburantes y la electricidad junto con ayudas directas a los sectores más afectados, como transportistas o agricultores en las que el Ejecutivo ha puesto este jueves el foco en la antesala de las elecciones de Castilla y León.
De esta forma, queda descartada la subvención de 20 céntimos sobre el litro de combustible articulada en 2022. Ésta ha sido una batalla liderada por los gasolineros y apoyada por la CEOE y el resto de sectores empresariales.
Rebaja del Impuesto Especial de Hidrocarburos
Frente a esta opción, el borrador del paquete de medidas para rebajar la fiscalidad energética incluye para los carburantes una rebaja del Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) de 10 céntimos al diésel y de 5 céntimos para la gasolina.
El diésel es el combustible que utilizan tres de cada cuatro vehículos en España y ya ha superado la barrera de los 1,8 euros por litro.
Esta rebaja era una petición empresarial y de fiscalistas ya desde la guerra de Ucrania, pero el Gobierno prefirió ofrecer la subvención de 20 céntimos por cada litro de gasolina, que arrancó en abril de 2022 generalizada y se restringió a profesionales en 2023. El conductor recibía un ticket que le recordaba que era una ayuda estatal.
Más ayuda al gasóleo profesional y de los agricultores
El paquete de ayudas directas alcanza a los sectores más impactados por la subida del gasóleo: transportistas y taxis y agricultores. Así se estudia elevar la devolución parcial del IEH del gasóleo profesional de los cinco céntimos actuales (0,049 euros) a 20 céntimos. Esta ayuda exclusiva para quienes usan gasóleo de uso profesional permite a los profesionales la devolución hasta un máximo de 50.000 litros por vehículo al año (camiones) y 5.000 litros (taxis). Para poder beneficiarse, los profesionales deben estar inscritos en un censo.
En el caso de los agricultores, se devuelve 0,06371 euros por litro sin limitación de consumo. En su caso, también se elevaría hasta 20 céntimos por litro.
A su vez, desde el Ministerio de Industria se articularán medidas para las empresas del gas.
Junto a estas, se incluirán medidas para proteger a los trabajadores “y que no haya que despedir a nadie”, en palabras textuales de Yolanda Díaz, que activará la prohibición del despido objetivo por la crisis y los ERTE RED.
Atención a la petición de los empresarios
Este planteamiento atiende la petición de los empresarios que han presionado al Ejecutivo con medidas fiscales.
La preocupación por el alza de los costes energéticos -petróleo y gas natural licuado (GNL)- es global. Una prueba tangible es la decisión de los 32 países de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas de emergencia. Es la mayor intervención sobre las reservas de su historia. Como reconoció su director ejecutivo, los desafíos a los que se enfrenta el mercado petrolero “son de una escala sin precedentes”. Sin embargo, la decisión no tuvo el efecto esperado en el mercado del crudo: tanto el petróleo Brent como el West Texas Intermediate subieron un 5% tras el anuncio, hasta los 92 dólares y 87,65 dólares por barril, respectivamente.
Garamendi: “No puede ser que el beneficiado sea Hacienda”

En este contexto, las empresas están trasladando al Gobierno la necesidad de una rebaja fiscal sobre los carburantes, especialmente el IVA. Este impuesto está directamente ligado al precio de venta. Tal y como informó Artículo14, la Agencia Tributaria (AEAT) ingresará en marzo más de 125 millones de euros adicionales por el IVA del diésel y la gasolina.
“No necesitamos bonificaciones, lo que tiene que hacer el Estado es tener la flexibilidad para ajustar los impuestos. No puede ser que el que salga beneficiado siempre de esto sea Hacienda”, ha afirmado el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. A su juicio, no se le puede pedir a las empresas que asuman la responsabilidad de contener los precios ante un pico del coste de la energía, cuando “lo lógico es que se reduzca el IVA directamente”.
En 2022, la gestión de la bonificación de los 20 céntimos de descuento fue complicada, especialmente para el sector de las gasolineras. Este jueves, el Gobierno recibió de primera mano la posición del sector petrolero y gasista.
Comenzamos la ronda de reuniones con los sectores de la industria, gasista y petrolero para conocer cómo están viviendo este shock y cuáles son sus preocupaciones.
Hemos recogido sus sugerencias para acompañarles en la respuesta a la crisis por el conflicto de Oriente Medio. pic.twitter.com/a1HOjtOPTC
— Carlos Cuerpo (@carlos_cuerpo) March 11, 2026
“Si tuviera que elegir entre el IVA de los alimentos o transporte elegiría este último”
El impacto que una rebaja de la fiscalidad de la energía, carburantes y electricidad tiene sobre los costes queda bien reflejada en un sector como el del pan, que ya cuenta con un IVA superreducido. Es un sector que opera con un margen muy estrecho y cuya rentabilidad proviene del volumen. “Nuestra mayor dificultad en estos momentos es la incertidumbre que nos impide hacer previsiones. En estos momentos estamos evaluando la situación, pero los costes energéticos tendrán un impacto si el conflicto se prolonga. De momento, no ha habido un traslado al PVP, pero todo dependerá del coste de la energía: todo nuestro producto se mueve por carretera”, explican a Artículo14 fuentes próximas a la patronal de las panaderías ASEMAC.
“Si tuviera que elegir entre la suspensión del IVA de los alimentos o la rebaja en el transporte, pediríamos que fuera este último”, reconocen cuando se les pregunta al respecto. En la misma línea, desde Hostelería de España abogan por reducir los impuestos especiales de la energía “que garanticen la contención de la inflación”, entre otras medidas. Esta patronal rechaza las medidas de intervención o de carácter asistencialista.
La rebaja fiscal, con foco en el IVA de los alimentos, es también la petición de la patronal de los supermercados Asedas, con socios como Mercadona, Dia, Lidl o Ahorramás. Desde el sector eléctrico, empresas como Sidenor e Iberdrola urgen a eliminar el 7% del impuesto a la generación eléctrica.
La fiscalidad complica el consenso dentro del Gobierno

El hecho de que las rebajas fiscales -especialmente si se decide actuar sobre el precio de los carburantes- sean una de las principales demandas del sector empresarial complica el consenso dentro del Gobierno por los recelos de Sumar. El Ejecutivo ha convocado este jueves a los agentes sociales para abordar las primeras medidas para paliar el impacto en las empresas y las familias, una especie de minicumbre liderada por el equipo económico, bajo la presidencia de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y las otras dos vicepresidentas, Yolanda Díaz y Sara Aagesen, además de Carlos Cuerpo.
Tanto Aagesen como Cuerpo han trasladado posiciones más flexibles sobre la fiscalidad de los combustibles reconociendo que las rebajas fiscales están sobre la mesa.
Una bajada “quirúrgica”: el gasóleo profesional
A su vez, a lo largo de la semana Yolanda Díaz ha suavizado sus declaraciones en relación a la rebaja de impuestos, y ya ha hablado de “actuar de manera quirúrgica” en “algunos impuestos” y “algunos productos”. En esta línea una solución intermedia es aplicar primero una rebaja fiscal sobre el gasóleo profesional, lo que podría aprobarse este martes. De esta forma, el objetivo de suavizar el impacto en la cesta de la compra podría cumplirse. Pimec, patronal cercana a la ministra de Trabajo, ha abogado por reducir de forma temporal los impuestos sobre los carburantes profesionales.
Entretanto, los carburantes siguen al alza: desde el sábado 28 de febrero, el diésel ha subido un 25,4% (1,802 euros) y la gasolina, un 13,4% (1,679 euros). De momento, se sitúan por debajo de los dos euros que alcanzó en 2022 con la Guerra de Ucrania, pero preocupa la rapidez con la que la volatilidad internacional se está trasladando a las gasolineras. Ante esta situación, el Gobierno ha pedido una mayor vigilancia a la CNMC y a partir de ahora la información sobre los carburantes será semanal.
