Sanidad

Cuatro millones en lista de espera y hasta 172 días: la herencia de Mónica García

La ministra de Sanidad ha anunciado que se presentará a las primarias de Más Madrid. ¿Resolverá antes la demora en la primera consulta con el especialista, las listas quirúrgicas -al alza desde 2023- o la tensión cada vez mayor de la profesión médica?

La ministra de Sanidad, Mónica García.
EFE

En una sobremesa cualquiera, entre postre y café, es habitual que alguien cuente que llevaba meses esperando una cita en Dermatología y que, cuando por fin llegó el día, se la reprogramaron sin darle una nueva fecha. A partir de ahí, la conversación se encadena sola. Otro recuerda cómo su madre pasó horas en urgencias con dolor, fue atendida de mala gana y terminó marchándose sin un diagnóstico concluyente. Alguien más añade el caso de su rodilla. Dos operaciones aplazadas en menos de un año, siempre con avisos de última hora. Y, como broche, una sanitaria presente en la conversación sentencia: “Esta ministra se está cargando la sanidad pública en España”.

Más de seis meses para entrar en quirófano

Pero la aludida, Mónica García, tiene ya tiene otras miras. Ha anunciado su intención de presentarse a las primarias de Más Madrid para las autonómicas de 2027. ¿Dejará la casa sin barrer? Los relatos anteriores encajan con los datos oficiales. Las listas de espera han crecido desde 2023, cuando la ministra tomó posesión de la Cartera de Sanidad, y siguen en niveles muy elevados. En diciembre de ese año, 849.535 pacientes aguardaban una intervención quirúrgica con una demora media de 128 días. En diciembre de 2025, la cifra ascendía a 853.509 pacientes, con una espera media de 121 días. Es decir, hay más pacientes esperando y la mejora en los tiempos es mínima. Además, el porcentaje de quienes esperan más de seis meses ha aumentado del 20,4% al 21,6%.

Este patrón se repite, agravado, en las consultas externas. Cerca de cuatro millones de personas esperan una primera consulta con el especialista, con una demora media que ha pasado de 101 a 105 días. En especialidades como Dermatología, la espera alcanza los 131 días; en Traumatología, 119; y en otras como Cirugía Vascular o Neurocirugía, se dispara hasta los 151 y 172 días, respectivamente. En términos relativos, 84 de cada 1.000 ciudadanos están pendientes de una primera consulta especializada, casi tres más por cada mil que en 2023.

España sigue estando entre los países con mayor esperanza de vida de Europa -83,8 años frente a una media europea de 81,5- y el 74% de la población declara gozar de buena o muy buena salud. Sin embargo, estos buenos indicadores contrastan con el deterioro evidente en el acceso y el uso cotidiano del paciente.

España cuenta con una de las tasas más elevadas de esperanza de vida
KiloyCuarto

Con los datos sobre la mesa, el diagnóstico es que la sanidad pública española mantiene buenos resultados de salud y una alta legitimidad social, pero funciona bajo una tensión creciente.

Ese deterioro es la suma de varios elementos que se retroalimentan. Mayor demanda asistencial, envejecimiento de la población, aumento de la cronicidad, dificultades para cubrir determinadas plazas, temporalidad laboral, organización ineficiente de las agendas y desigualdad territorial. El resultado es que el aumento de recursos -más gasto y más profesionales- no se traduce en una mejora proporcional del servicio.

Más de nueve días en atención primaria

La atención primaria es el mejor ejemplo. Sigue siendo el pilar del sistema, pero está sobrecargada. En 2025, solo el 21,8% de los pacientes consiguió cita el mismo día o al siguiente; para el resto, la espera media fue de 9,15 días. Aun así, la valoración de los usuarios sigue siendo relativamente alta. Un 80,4% califica la atención como buena o muy buena, aunque en descenso respecto a años anteriores. El problema no es tanto la calidad clínica como la accesibilidad, el tiempo disponible por paciente y la capacidad resolutiva.

Médico de cabecera - Salud
Un médico atiende en el centro de salud a una paciente (FACUA)

En el ámbito hospitalario, la situación es similar. La valoración del ingreso hospitalario sigue siendo alta, aunque ha caído al 81,4%, el nivel más bajo de la serie reciente. España dispone de menos camas hospitalarias que la media de la OCDE (2,9 por 1.000 habitantes frente a 4,2) y también de menor dotación de grandes equipos diagnósticos. Esto se traduce en demoras en pruebas. Alrededor de 60 días para un TAC, 64,7 para una ecografía y más de 125 para una colonoscopia.

Sobrecarga asistencial

A ello se suma un problema clave de recursos humanos. España tiene más médicos que la media de la OCDE (4,4 por 1.000 habitantes frente a 3,9), pero un déficit notable de enfermería (5,9 frente a 9,2). Más importante aún es la distribución. Faltan profesionales en atención primaria, salud mental, pediatría o urgencias, especialmente en zonas rurales o de difícil cobertura. El envejecimiento de las plantillas y las condiciones laborales complican la retención del talento y alimentan el conflicto profesional, que en 2026 se ha traducido en huelgas y movilizaciones.

Esta misma semana, los médicos han convocado una nueva huelga en toda España, la tercera en lo que va de año, del 27 al 30 de abril en protesta por el nuevo Estatuto Marco. Denuncian que la reforma no atiende sus demandas, especialmente la creación de un estatuto propio, y que mantiene problemas como las largas jornadas y la sobrecarga asistencial. Las negociaciones siguen bloqueadas y los sindicatos critican la falta de diálogo real y la escasa voluntad del Ministerio para introducir cambios.

Huelga de médicos en Aragón - Economía
Jornada de huelga de médicos
EFE

Como consecuencia, la percepción ciudadana se resiente. Según el Barómetro Sanitario, solo el 51,6% valora positivamente el funcionamiento del sistema. La confianza en la sanidad pública sigue siendo alta, especialmente para procesos graves o ingreso hospitalario, pero el acceso, las esperas y la coordinación son cada vez peor valorados.

La situación está impulsando la doble cobertura. Aunque la mayoría de la población sigue prefiriendo la sanidad pública, el 41,1% optaría por la privada en consultas externas. No es tanto una cuestión ideológica como funcional. Quien puede permitírselo busca reducir tiempos de espera.

Hay, además, carencias menos visibles pero igualmente graves. La salud mental, la atención a la cronicidad, los cuidados de larga duración y la coordinación con los servicios sociales siguen siendo insuficientes. En una población cada vez más envejecida, el reto ya no es solo tratar episodios agudos, sino gestionar pacientes complejos, pluripatológicos y dependientes.

Incluso aparecen señales de alerta en ámbitos tradicionalmente controlados, como el repunte de enfermedades infecciosas, como tosferina, sarampión o infecciones de transmisión sexual, que apuntan a debilidades en prevención, vacunación y vigilancia.

¿En qué condiciones entregará Mónica García su Cartera de Sanidad? La imagen, obtenida de los datos del propio ministerio, la OCDE, el Barómetro Sanitario, el Comité de Huelga o el Sindicato Médico de Euskadi, es la de un sistema que falla en lo más acuciante para el ciudadano, como es el acceso, los tiempos y la continuidad de la atención.

 

TAGS DE ESTA NOTICIA