Alberto Núñez Feijóo cree que tanto su discurso migratorio como los acuerdos con Vox en Extremadura y Aragón cuentan con el respaldo de una amplia mayoría de los españoles. Según ha podido saber Artículo14, el líder del PP encargó una encuesta tras sellar esos pactos con la formación de Santiago Abascal. Y en ella se preguntó específicamente sobre migración, y en concreto sobre el principio de prioridad nacional, impuesto por Vox para conseguir que María Guardiola y Jorge Azcón sean presidentes.
Según esta encuesta, realizada tras sellar los acuerdos en Extremadura y Aragón, casi el 40% del votante socialista estaría de acuerdo con el concepto de prioridad nacional incluido en los pactos autonómicos. Esto es, el PP no teme un alejamiento del votante moderado o incluso de centroizquierda, como ya avanzó Alma Ezcurra, la responsable de la política migratoria de Génova, en una entrevista el domingo con este periódico.

En el estudio interno, el PP también preguntó sobre la percepción de los españoles en relación a “la saturación de los servicios públicos” como consecuencia de los migrantes. Según sus datos, casi el 40% del votante socialista contestó que tal extremo existe. De hecho, uno de cada cuatro votantes socialistas “no daría ninguna prestación” a las personas en situación irregular. En cuanto a su votante, el respaldo a la política migratoria dura es mayoritaria.
Así, pese a la polémica política y las dudas de un sector del partido que incluso ha sugerido la ilegalidad del principio de prioridad nacional, el PP no detecta brecha alguna con su electorado e, incluso, observan cierta aceptación por parte de un importante número de votantes socialistas. Unos números que generan cierta tranquilidad en la dirección de Feijóo y le ratifican en su estrategia. Les permite, creen, seguir apelando al electorado de centro izquierda de cara a las próximas elecciones generales.

De fondo, desde hace tiempo en Génova se cree que la política migratoria es una vía de desgaste electoral para el PSOE y no para ellos. Así el PP cree cerrar ese capítulo sin consecuencias electorales para continuar con su hoja de ruta de crecer por el centro.
La prioridad nacional en las negociaciones
Testada la opinión de los españoles, en Génova confirman ahora sentirse “cómodos” con el texto del acuerdo pactado con Vox, pese a que la definición de la prioridad nacional fue uno de los asuntos que centró las negociaciones más arduas en estos meses entre ambos. La propia Ezcurra reconoció públicamente que dicho concepto “no” fue incluido por el PP.

Fuentes al tanto de las conversaciones tanto en Extremadura como en Aragón desvelan que dicho punto estuvo encima de la mesa casi desde el inicio de las negociaciones. En el caso de María Guardiola, las reuniones comenzaron unos diez días antes de su primera investidura fallida, la primera semana de marzo.
Precisamente, durante ese pleno, el candidato de Vox, Óscar Fernández Calle, ya exigió el requisito de “prioridad nacional” para españoles en ayudas sociales y vivienda. “Todas las normas y medidas se analizarán para incorporar prioridad nacional allí donde pueda implementarse. No podemos seguir permitiendo que los extranjeros vayan por delante nuestra en nuestra propia tierra”, advirtió en su discurso.
El 25 de marzo, ambos partidos retomaron sus negociaciones y el partido de Abascal volvió a incluir la “prioridad de los españoles en sanidad” como una de sus líneas rojas para hacer presidenta a Guardiola. En el caso de Aragón, ya se reconocía que el acuerdo sería un “calco” del de Extremadura. Queda por ver la letra pequeña del pacto en Castilla y León, donde el equipo de Mañueco quiere mirar con lupa todo lo relativo a la migración.
