Tras Extremadura y Aragón, toca Castilla y León. Alfonso Fernández Mañueco aleja un pacto inminente, extremo que también confirman los de Santiago Abascal. Los equipos negociadores se encuentran en una “fase embrionaria” de la negociación, que se reduce a intercambio de borradores programáticos. No había visos, ni prisa, de empezar la negociación hasta que se desbloqueara la gobernabilidad para María Guardiola y Jorge Azcón.
La previsión es que el acuerdo llegará después las elecciones autonómicas en Andalucía. Así, la investidura podría quedar fijada para principios de junio, según explican a Artículo14 fuentes al tanto de las negociaciones en el territorio. “Queda un mes largo”, se sinceran, y no por falta de voluntad en el PP, que querría intensificar las conversaciones y reuniones. Sin embargo, creen que el factor electoral en Andalucía hace a Vox retrasar el acuerdo por no convenirle electoralmente.

Sobre esa negociación, en Vox ya avisan de que la prioridad nacional incluida en los acuerdos de Extremadura y Aragón será una “línea roja” en la negociación en Castilla y León. En Génova también asumen que formará parte de la negociación, y aseguran que no se encuentran incómodos con el concepto, aunque se reconoce que no es propio.
Más prudentes se muestran en el equipo de Mañueco. “Será un asunto que miremos con lupa”, afirman. En la comunidad autónoma residen 275.202 personas nacidas en el extranjero, el 11,59% de la población total castellanoleonés. Son Soria y Segovia las provincias donde ese porcentaje asciende hasta casi el 20%. Un reciente estudio del Consejo Económico y Social (CES) de Castilla y León defiende el “decisivo papel” que los migrantes juegan para “mitigar el declive poblacional” al sostener determinadas “actividades económicas e impulsando el relevo generacional”. Contrasta esta cifra con Extremadura, donde la población migrante solo llegaba al 4%.

De ahí que el equipo negociador del PP vaya a prestar mucha atención a toda la negociación relativa al capítulo migratorio para evitar que “excluya” a la población migrante, según insisten fuentes solventes.
Ahora, todos los focos se sitúan sobre la primera reunión oficial con contenido con la que PP y Vox encarrilen el pacto. “El presidente no se va a impacientar, si quieren ponerle nervioso, él es el más tranquilo del mundo”, explican en su entorno sobre la negociación que se abra.
Mañueco cuenta a su favor con que en la región no hay obligación de celebrar una investidura 15 días después de la constitución de las Cortes. De ahí que no se sienta presionado a cerrar de manera inminente un acuerdo con Vox, y que él. La negociación la llevará “en primera persona” aunque contará con emisarios de Génova, con el secretario general del PP, Miguel Tellado, y la jefa de gabinete de Feijóo, Marta Varela. La experiencia del acuerdo en Extremadura y Aragón hace asegurar al PP territorial que Génova “se meterá lo justo” en las negociaciones.
