Las dificultades de acceso a una vivienda marcan la trayectoria vital de los jóvenes españoles, que se independizan mucho más tarde que sus pares europeos. Esta realidad es reconocida por el Gobierno. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, admitía hace una semana que uno de los retos del nuevo Plan de Vivienda es “romper con esa edad de emancipación tardía de la juventud española”.
Los datos son contundentes: casi la mitad (47,3%) de los jóvenes de 26 a 34 años que viven con sus padres se ve forzado a ello porque no pueden acceder a una vivienda: lo hacen o bien porque no se pueden permitir alquilar una vivienda (34,6%) o porque no puede comprarla (12,7%). Así, se desprende de la ‘Encuesta de Condiciones de Vida’ (ECV) sobre dificultades de acceso a la vivienda en 2025, del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Mujeres se independizan antes
En 2025, el 67,1% de las personas de 18 a 34 años convivía con alguno de sus progenitores, un porcentaje que alcanzó el 93,4% en los jóvenes de 18 a 25 años y el 44,3% en los de 26 a 34 años. En este último grupo, la convivencia con los padres ascendía al 50,8% entre los hombres, frente al 37,5% de las mujeres. Según los datos del INE, alrededor de 920.200 jóvenes en esta franja de edad estaban en casa de sus padres, frente a los 1,3 millones de hombres.
Sin embargo, son ellas las que tienen mayores dificultades para acceder a una vivienda. Más de un 37% de ellas asegura no poder permitirse una vivienda, frente al 32,7% de los hombres. Paradójicamente, el patrón se invierte en el acceso a la compra de vivienda: con una diferencia de 1,6 puntos porcentuales (un 13,4% en el caso de los hombres, frente a el 11,8% en las mujeres). Ellas son algo más ahorradoras.
En conjunto, un 13% de los jóvenes de entre 26 y 34 años afirmó estar ahorrando para comprar o alquilar una casa, mientras que un 23,6% declaró que no se había planteado independizarse y sólo un 1,9% afirmó que, aun pudiendo asumir el coste de un alquiler o de una vivienda en propiedad, prefería continuar viviendo con sus padres. En el caso de las mujeres, esta proporción se eleva al 2,2%, frente al 1,7% de los hombres.
El precio, la mayor dificultad
El 7,6% de las personas de 16 o más años buscó en 2025 vivienda activamente en los últimos 12 meses sin llegar a cambiar de residencia ese año. Entre estas personas, el 67,2% señaló el precio excesivo de la vivienda como motivo principal por el que no se cambió de vivienda, aunque el coste de la vivienda fue el motivo principal declarado en todos los grupos de edad.
Cerca de 1,6 millones de mujeres mayores de 16 años buscaron vivienda activamente, el equivalente al 7,5% del total de la población femenina. Es la franja de 30 a 44 años, con una tasa del 15% la que más busca mudarse y la más exigente, pues un 8% admitía que no reunía las características buscadas. A su vez, un 7,5% no reunía las condiciones necesarias para el alquiler o la compra.
Con carácter general, la búsqueda de vivienda sin éxito también fue más frecuente entre la población menos joven. El porcentaje se situó en el 14,9% entre las personas de 30 a 44 años y en el 9,6% entre las de 16 a 29 años, frente al 6,0% en el grupo de 45 a 64 años y el 1,5% entre las personas de 65 o más años. En todos los grupos de edad, el motivo principal declarado para no encontrar vivienda fue el precio excesivo.
A mayor renta o formación, mayor independencia
Por nivel de renta del joven, el porcentaje de personas de 26 a 34 años que convivían con sus padres se situó en el 29,4% entre aquellos con rentas superiores a los 24.000 euros netos anuales, frente al 55,5% de los que tenían rentas inferiores a 6.000 euros anuales.
Entre los jóvenes de 26 a 34 años que convivían con sus padres, un 48,7% de los que tenían menores ingresos señaló como motivo principal que no se podían permitir alquilar o comprar una vivienda, frente al 30% entre las personas con mayores ingresos.
Por su parte, el porcentaje de personas que indicó estar ahorrando para comprar o alquilar fue del 25,6% en el grupo de mayores ingresos y del 2,9% entre los de menores ingresos.
Por nivel de formación alcanzado, el porcentaje de jóvenes de 26 a 34 años que vivían con sus padres fue ligeramente superior entre quienes no tenían estudios universitarios (45,2%) que entre quienes sí los tenían (43,6%).
Sin embargo, sí se observaron diferencias más acusadas en la distribución de las razones principales de convivencia: en jóvenes con estudios universitarios fue más frecuente declarar el ahorro como motivo principal, mientras que en los jóvenes sin estudios universitarios destacaron en mayor medida las dificultades económicas para acceder a una vivienda.
Baleares y Madrid, las más difíciles
Encuesta de Condiciones de Vida #ECV Módulo sobre dificultades de acceso a la vivienda. Año 2025 @es_INE
Los mayores porcentajes de población que buscó vivienda sin llegar a cambiarse se registraron en Illes Balears (10,6%) y Comunidad de Madrid (10,2%). Y los más bajos en… pic.twitter.com/RMUw2qyJ6G— INE España (@es_INE) April 27, 2026
Por comunidades autónomas, los mayores porcentajes de personas que buscaron vivienda sin éxito se observaron en las Islas Baleares (10,6%), la Comunidad de Madrid (10,2%) y Canarias (8,9%).
En el lado opuesto, Extremadura (3,9%), Castilla-La Mancha (5,3%) y Aragón (5,4%) registraron los porcentajes más bajos., informa Europa Press. En todas las comunidades autónomas, el motivo principal declarado fue el precio excesivo.
Por país de nacimiento, el porcentaje de personas que buscaron vivienda en el último año sin éxito se situó en el 13,7% entre las nacidas fuera de la Unión Europea, en el 9,5% entre las nacidas en otro país de la Unión Europea (UE) y en el 6,3% entre las nacidas en España.
