Más de tres millones de empleados públicos tienen marcada una subida importante en el calendario de 2027. El acuerdo alcanzado entre el Gobierno y los sindicatos establece que las retribuciones aumentarán un 4,5% a partir del próximo 1 de enero, el mayor incremento anual contemplado dentro del pacto salarial vigente hasta 2028. La subida salarial de los funcionarios será consolidable y se calculará sobre las retribuciones que hayan quedado actualizadas durante 2026.
El porcentaje no es una previsión ni una propuesta sindical. Está recogido en el Acuerdo Marco por la mejora del empleo público y el servicio a la ciudadanía, publicado en el Boletín Oficial del Estado. El documento establece una senda de incrementos del 2,5% en 2025, hasta el 2% en 2026, el 4,5% en 2027 y otro 2% en 2028. En conjunto, Función Pública presenta el pacto como una mejora salarial del 11% durante el periodo.
La subida salarial de los funcionarios alcanzará al personal de las diferentes administraciones públicas y de su sector público institucional. Función Pública cifra en más de tres millones los empleados incluidos en el acuerdo, un colectivo formado por trabajadores de la Administración General del Estado, comunidades autónomas y entidades locales, además de ámbitos como sanidad, educación, seguridad o administración pública.
Cuánto supone una subida salarial del 4,5%
El incremento dependerá de las retribuciones brutas de cada empleado. Como referencia, una retribución mensual de 1.500 euros aumentaría 67,50 euros con una subida del 4,5%; con 2.000 euros, el incremento sería de 90 euros; con 2.500 euros alcanzaría los 112,50 euros; y sobre 3.000 euros supondría 135 euros adicionales. Son ejemplos orientativos para visualizar la magnitud de la subida salarial de los funcionarios.
Estas cantidades no deben trasladarse directamente al salario neto. El dinero que finalmente llegue a la cuenta de cada trabajador dependerá de las retenciones de IRPF, cotizaciones y circunstancias personales. Tampoco todos los empleados públicos tienen idéntica estructura retributiva, ya que pueden existir sueldo base, complementos, antigüedad y otros conceptos asociados al puesto de trabajo.
El acuerdo establece además que el 4,5% será consolidable. Eso significa que no funcionará como un pago extraordinario aislado, sino que se incorporará a las retribuciones que servirán como referencia para posteriores incrementos. El pacto especifica también que las subidas previstas no podrán ser compensadas ni absorbidas.
2027 puede comenzar también con atrasos de 2026

La subida salarial de los funcionarios del 4,5% no es el único movimiento retributivo que puede producirse durante los primeros meses del próximo año. El acuerdo salarial dividió el incremento correspondiente a 2026 en dos partes: un 1,5% fijo y otro 0,5% condicionado a la evolución de la inflación.
Ese segundo medio punto se activará si la variación interanual del IPC de 2026 termina siendo igual o superior al 1,5%. Si se cumple la condición, el incremento tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026 y se abonará durante el primer trimestre de 2027. Para hacerlo efectivo será necesario un acuerdo del Consejo de Ministros una vez que el INE publique el dato definitivo de inflación.
Por tanto, algunos empleados públicos podrían comenzar 2027 recibiendo primero los atrasos correspondientes a ese eventual 0,5% de 2026 y afrontar después la subida salarial de los funcionarios del 4,5% pactada específicamente para el nuevo ejercicio. Son conceptos diferentes y no deben sumarse como si constituyeran una única subida del 5% para 2027.
El incremento está pactado, pero todavía debe materializarse
Existe, sin embargo, un matiz relevante. El acuerdo publicado en el BOE compromete expresamente el incremento del 4,5% y establece que tendrá efectos desde el 1 de enero de 2027, pero las subidas deben trasladarse posteriormente a las correspondientes normas presupuestarias o instrumentos legales que permitan hacer efectivo su pago.
Así ocurrió con los primeros ejercicios del pacto. El Real Decreto-ley 14/2025 permitió ejecutar los incrementos de 2025 y 2026 ante la situación presupuestaria existente. La subida salarial de los funcionarios para 2027 se encuentra pactada, pero su instrumentación normativa todavía debe completarse.
El ministro de Función Pública, Óscar López, ha asegurado que pretende avanzar en esa materialización antes de las elecciones generales del 29 de noviembre. Los sindicatos firmantes defienden por su parte el cumplimiento íntegro del pacto. UGT señaló esta semana que considera que el resultado electoral no compromete un acuerdo firmado desde noviembre de 2025, mientras CSIF ha reclamado formalmente que se ejecuten los compromisos pendientes.
La mayor subida anual del acuerdo hasta 2028

El 4,5% convierte 2027 en el ejercicio con el incremento nominal más elevado de toda la senda salarial acordada. Después del 2,5% correspondiente a 2025 y del aumento de hasta el 2% previsto para 2026, el próximo año concentra el principal salto de las retribuciones. En 2028 está previsto un último incremento fijo del 2%.
El pacto va además más allá de las nóminas. Incluye compromisos relacionados con promoción interna, agilización de procesos selectivos, digitalización, formación en inteligencia artificial, salud laboral, igualdad y planificación de las plantillas públicas. Sin embargo, para los más de tres millones de empleados incluidos en el acuerdo, el elemento más inmediato será económico.
Si se completa la instrumentación prevista, la subida salarial de los funcionarios tendrá efectos desde el 1 de enero de 2027 y alcanzará el 4,5% sobre unas retribuciones que ya incorporarán las mejoras de ejercicios anteriores. Será el mayor incremento anual del acuerdo y determinará cuánto cobrarán durante el próximo año millones de trabajadores de las administraciones públicas españolas.

