Inditex llega a su presentación anual de resultados con el viento a favor del último trimestre. El grupo superará los 6.000 millones de euros de beneficio y rozará los 40.000 millones de facturación tras un arranque del cuarto trimestre positivo, con ventas que crecieron un 10,6% a tipo de cambio constante en las primeras cinco semanas. Con estas cifras prácticamente descontadas por el mercado, el foco de los inversores se desplaza hacia el dividendo. El fin del ciclo de inversiones extraordinarias en logística facilitará una mayor generación de caja y algunos analistas no descartan una sorpresa positiva en la retribución al accionista.
De hecho, algunos analistas apuntan precisamente a esa mayor generación de caja como uno de los elementos que podría marcar la presentación de resultados. “La buena noticia en la presentación de resultados es que sean más generosos con el dividendo. El año pasado fueron prudentes. No todos los años abonan un dividendo extraordinario, pero tendrían capacidad si quisieran hacerlo”, señala a Artículo14 Elena Fernández, analista de Bankinter. Las estimaciones del mercado apuntan a un dividendo de entre 1,79 y 1,82 euros por acción, según las previsiones de Renta 4 y Deutsche Bank, lo que supondría un incremento de entre el 6,5% y el 8,3%.
La política de retribución al accionista de Inditex se estructura en un dividendo ordinario a cuenta de los resultados del ejercicio, junto con un dividendo ordinario complementario y otro extraordinario. En el ejercicio 2024/25, el dividendo creció un 9,09%, en línea con la moderación del crecimiento de los resultados, que no alcanzaron las expectativas de los analistas. Sin embargo, en los tres años anteriores, la retribución al accionista aumentó en torno al 30% anual, en línea con un crecimiento a doble dígito del beneficio.
Tirón en el último trimestre del año
Tras las dificultades al inicio del presente ejercicio, Inditex ha ido recuperando la confianza del mercado a lo largo del año. El avance de la temporada de invierno fue especialmente bien acogido por los inversores. Con este punto de partida, los analistas esperan, en el cuarto trimestre, un crecimiento de las ventas a tipo de cambio constante superior al 8% -8,3% (Renta4) y 8,7% (Deuthsche Bank)-, casi el doble que en el primer trimestre, aunque el efecto divisa restará cerca de cuatro puntos porcentuales. “Puede parecer un crecimiento moderado, pero es potente frente a homólogos como H&M, que crece en torno al 1%. Cuando la mayoría de las empresas comparables están cayendo, este crecimiento recurrente demuestra la solidez del modelo”, apunta Elena Fernández.
Para los analistas, un elemento a favor de Inditex es su capacidad de mantener el margen bruto, gracias a que consigue vender prácticamente toda la colección a precio completo. Su modelo se basa en tiradas cortas, reposición rápida y una gran capacidad de adaptación a las condiciones climáticas y a las tendencias de la moda. En el último trimestre, Iván San Felix prevé un margen bruto en torno al 58%, estable y en línea con el consenso del mercado. Una de las máximas de la compañía es mantener los costes operativos por debajo del crecimiento de ventas, lo que facilita un elevado margen operativo y una fuerte generación de caja.
Inversiones extraordinarias
Durante los dos últimos años, Inditex ha invertido cerca de 1.800 millones anuales en logística, destinados a la construcción de nuevos almacenes y a la integración tecnológica. Entre 2024 y 2025, la compañía destinó un total de 2.700 millones. Una vez finalizado este esfuerzo extraordinario, los analistas prevén una aceleración del flujo de caja libre.
En su informe, Deuthsche Bank estima 5.380 millones al cierre del ejercicio, con un crecimiento del 36% el próximo año, hasta 7.329 millones. Así, la compañía alcanzará en el presente ejercicio unos 11.650 millones de caja, superando los 13.300 millones en el próximo. Para esta entidad, la fortaleza del balance respalda un payout elevado y deja incluso margen para un dividendo extraordinario o recompra de acciones, aunque estas opciones no están incorporadas en sus previsiones.

Históricamente, Inditex ha sido una firma muy prudente en la aplicación de estos recursos. A favor de una política cautelosa, la compañía puede argumentar el contexto actual de incertidumbre global.
Riesgos vs. fortalezas
En este sentido, en el corto plazo, los analistas apuntan al riesgo de que el conflicto de Oriente Medio se agrave o se prolongue en el tiempo. Esta situación podría llegar a impactar en el consumo en un escenario de subida del precio de la energía e incremento de la inflación.
Otra incógnita es el efecto que podrían tener las políticas comerciales de Donald Trump sobre su presencia en Estados Unidos, su segundo mayor mercado tras de España. En este país, Zara cuenta con alrededor de un centenar de tiendas. Para los expertos del sector, este es el gran reto de la compañía.
Con un trasfondo estratégico, Deutsche Bank advierte del auge de la búsqueda apoyada en IA, que podría desplazar tráfico hacia marcas pequeñas hoy menos visibles. En ese escenario, Inditex se vería obligada a gastar más en marketing para mantener su posicionamiento. La entidad apunta que en Arteixo probablemente ya exista alguna estrategia de implementación de IA en marcha.
Como fortalezas, destaca la capacidad de Zara para subir peldaños en el precio medio, aprovechando los incrementos en el segmento de lujo accesible tras la pandemia. Ello ha ampliado la relevancia de la marca entre consumidores de mayor poder adquisitivo. Otros dos ejes estratégicos identificados por los analistas de Deutsche Bank son el despliegue de Lefties en el extremo más barato del mercado y la transformación de Oysho, que ha evolucionado desde la lencería hacia la ropa deportiva.
En Bolsa
En los ultimo año, las acciones de Inditex han experimentado un fuerte vaivén en Bolsa. Desde el mínimo en septiembre (41,24 euros) a los 57,92 euros el pasado mes de febrero. En las última semana, la incertidumbre ha penalizado la cotización. El 6 de marzo, cerró en 51,88 euros, lo que supone una subida del 2,8% desde enero de 2025. La presentación de resultados marcará sin duda la tendencia de la acción.
