La regularización extraordinaria que comenzó el 16 de abril, y de la que se podrían beneficiar cerca de medio millón de personas -según datos del Gobierno-, supone una oportunidad única para un colectivo de trabajadoras como son las empleadas del hogar.
Por el momento, se desconocen datos oficiales del ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que permitan conocer cuántas de estas trabajadoras se han visto beneficiadas, pero los datos de afiliación dan una pista. En los primeros cinco meses del año, este colectivo ha conseguido revertir la situación de caída que se venía repitiendo desde enero de 2024 (desde ese año, se han perdido 16.121 trabajadoras cotizantes por el Régimen Especial de Empleados del Hogar).

Desde el pasado mes de enero, la afiliación de las empleadas domésticas han crecido en 12.406, un 4% más, hasta las 339.630 trabajadoras, coincidiendo con el inicio del proceso de regularización.
Optimismo de los expertos
Aunque los expertos no pueden confirmar que este incremento se deba a la regularización, fuentes sindicales aseguran que “aunque no haya datos oficiales que lo confirmen, sí parece razonable pensar que la regularización, unida a las campañas de información y al reconocimiento progresivo de derechos laborales y de protección social, pueden estar contribuyendo a aflorar empleo que anteriormente permanecía en la economía sumergida”
En este sentido, señalan que, de confirmarse esta tendencia “sería una buena noticia, ya que las trabajadoras del hogar es un sector altamente feminizado y con una presencia muy importante de mujeres migrantes” e inciden en que “avanzar en la regularización supone avanzar también en derechos, cotizaciones y protección social para miles de trabajadoras”.
Composición de las empleadas del hogar
Se trata de un procedimiento que ayudará a un gran número de trabajadoras del sector, ya que un 42% son de países extranjeros, con especial presencia de Rumanía (5,9%), América Latina (18,4) -Colombia (4,9%), Honduras (4,8%), Paraguay (3,4%), Perú (2,8%) y Filipinas (2,5%)-; y Marruecos (2,4%). Estos siete países concentran el 26,7% de empleadas del hogar totales en España. También hay un 15,3% de empleadas extranjeras de otros países, y un 58% españolas.
Ahora, será clave esperar a que culmine el procedimiento el próximo 30 de junio para ir conociendo los datos oficiales y consolidados.
Respecto al número de empleadas del hogar en situación irregular, el último informe de Oxfam Intermón las cifra en 70.000 trabajadoras sobre un total de 565.700 personas en el sector -con datos de 2024-. Además, cuantifica en un 32 % las trabajadoras sin alta en la Seguridad Social (aunque si estén regularizadas o tengan la nacionalidad).
Precedente de 2005 sobre las empleadas del hogar
Pero ¿servirá la regularización para que estas mujeres que ahora trabajan en ‘b’ puedan estar dadas de alta en la Seguridad Social y así recibir sus derechos como trabajadoras?
Los datos de 2005, cuando sucedió la última regularización extraordinaria durante la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero, 180.000 trabajadoras del hogar legalizaron su situación, según datos del Ministerio de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones. Es decir, un 32% de las 576.506 personas que regularizaron su situación en ese momento.
Previsiones de los centros de estudios
La diferencia con el procedimiento que se abrió hace 21 años es que la regularización actualmente no está vinculada directamente al empleo. Las previsiones económicas arrojan cifras de cuánto podría incrementarse la afiliación total, pero también señalan que no se puede descartar un efecto nulo en el empleo, tal y como se señala en el último informe de BBVA Research.
El documento señala que, aunque la regularización de trabajadores extranjeros podría aumentar la afiliación a la Seguridad Social en unas 550.000 personas (un 17% más), el impacto sobre el PIB es incierto, ya que gran parte del efecto supondría trasladar empleo del sector informal al formal.
En el escenario más positivo, apuntan a que este proceso podría elevar la productividad y la participación laboral, además de impulsar el consumo al ampliar el acceso de los inmigrantes regularizados a bienes y servicios.
Por su parte, también señalan que la medida podría elevar el tipo medio de las cotizaciones sociales, las horas trabajadas, los precios y moderar el crecimiento de los salarios reales.
Hace unas semanas, la AIReF presentó un estudio sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones en el que incluía posibles efectos de la regularización. La conclusión del informe es que solo un 44% de los que podrían conseguir un permiso de residencia encontrarán un empleo formal en el próximo año. Esto da como consecuencia a que su contribución a los ingresos por cotizaciones sobre el PIB en el periodo 2022-2050 (el que se evalúa desde la última reforma) será del 0,03. A pesar de ello, señalan que se trata de una estimación sujeta a una “alta incertidumbre” por la ausencia de datos por parte del ministerio que encabeza Elma Saiz.
Evolución de los afiliados extranjeros
Según los datos publicados este viernes 12 de junio por Seguridad Social, la afiliación media de extranjeros subió en mayo en 111.301 cotizantes respecto al mes anterior, un 3,43% más, hasta situarse en un nuevo máximo histórico de 3.359.548 ocupados. Este colectivo representaba en mayo el 15% del total de cotizantes.
La Seguridad Social registra un nuevo máximo: 3.360.000 afiliados extranjeros
➕ 111.000 en el último mes
📌Son el 15% de los cotizanteshttps://t.co/V2nvnzzvZu pic.twitter.com/zqdOTTF1LP
— Ministerio Inclusión Seguridad Social Migraciones (@inclusiongob) June 12, 2026
Así, en el último año, el número de cotizantes extranjeros se ha incrementado en 288.717 ocupados, con un impulso interanual del 9,4%, mientras que en la afiliación del total el avance es del 2,5%.

