La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) estima en el Informe sobre la ejecución presupuestaria, deuda pública y regla de gasto de las Administraciones Públicas en 2026, que las medidas de ingresos que se aprobaron en la anterior reforma de las pensiones supongan un impulso para las arcas de la Seguridad Social en 2026 de una décima del Producto Interior Bruto. Es decir, a través del aumento de las cotizaciones sociales de los trabajadores por cuenta ajena y propia, el Ministerio que dirige Elma Saiz percibirá 1.637 millones de euros.
Si se tiene en cuenta el gasto en pensiones del año 2025, que fue de 189.598 millones de euros, los 1.637 millones que se perciben a través de las medidas adicionales en las cotizaciones de los empleados equivalen a un 0,8% del total de las nóminas de los jubilados en todo el año.
Con estas cifras, el Ejecutivo se verá obligado a seguir realizando transferencias al sistema que el año pasado ya marcaron récord. En 2025, el Gobierno inyectó 47.815 millones a la Seguridad Social para cubrir el aumento del gasto en pensiones, lo que supone un 11% más que lo transferido el año anterior.
Medidas adicionales
Concretamente, el informe de la AIReF señala que esos más de 1.600 millones que percibirá la Seguridad Social en este ejercicio provienen del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), la cuota de solidaridad, aumento de las bases máximas de cotización, la conocida como ‘cuota de solidaridad’ y las cotizaciones de los autónomos.
La creación del MEI y cuota de solidaridad, aumento de las bases máximas y reforma del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos se aprobaron en la última reforma de las pensiones con el objetivo es garantizar la sostenibilidad del sistema y la revalorización anual de las nóminas conforme al Índice de Precios de Consumo (IPC).
Mecanismo de Equidad Intergeneracional
El Mecanismo de Equidad Intergeneracional comenzó a aplicarse en las nóminas de los trabajadores en el año 2023 y se trata de una cotización que paga tanto la empresa como el empleado y tiene la función de llenar el Fondo de Reserva de la Seguridad Social -conocido como ‘hucha de las pensiones’- y garantizar las pensiones del futuro.
Por este motivo, el Real Decreto-Ley 2/2023 establece que, hasta el año 2033, no se podrá hacer uso de este Fondo de Reserva. Además, en ese momento serán los Presupuestos Generales del Estado (PGE) los que cada año establezcan el porcentaje del PIB que se podrá extraer. Y es que, las previsiones que manejan el Gobierno y la Comisión Europea apuntan a que el momento de mayor tensión en el sistema de pensiones se alcanzará en la mitad de la próxima década, cuando el número de jubilados en España se incrementará hasta los 15 millones.
En 2023, el MEI comenzó gravando un 0,6% de las nóminas, repartidas entre la empresa (quien pagaba 0,5 puntos) y el empleado (era el que se encargaba del 0,1 restante). Desde ese año, la cotización se ha ido incrementando y este año ya ha alcanzado el 0,9% (0,75 la empresa y 0,13 trabajadores).
Estos porcentajes se elevarán todos los años hasta el 2029, cuando se culminará el periodo transitorio y la cuota quedará fijada en el 1,2%, carga que se mantendrá hasta el año 2050. De forma que el próximo año se alcanzará ya el 1% en la cotización.
Cuota de solidaridad
El pasado mes de junio, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, detalló en la Comisión de seguimiento y evaluación de los acuerdos del Pacto de Toledo que el Gobierno prevé ingresar 567 millones de euros en 2026 por la cuota de solidaridad -cotización extra que se cobra a los salarios más altos-.
La cuota de solidaridad se creó con el objetivo de incrementar los ingresos del sistema de pensiones aumentando las cotizaciones de los trabajadores con las nóminas más altas, es decir, aquellas que superan las bases máximas de cotización. Esta cuota, que se paga desde febrero de 2025, cuenta con tres tramos diferentes que van incrementando anualmente. Además, es un ingreso adicional que sirve para pagar las pensiones del presente.
Para este año, pagarán un 1,15% de cotización adicional para los que sobrepasan un 10% la base superior (salarios de entre 58.914 euros al año y 64.805); un 1,25% para el tramo de salario situado desde el 10% adicional de la base máxima hasta el 50% (entre 64.806 y 88.371 euros al año); y un 1,46% aquellos que superan el 50% de la base máxima (salarios superiores a 88.372 euros al año).
Estos porcentajes se incrementarán anualmente, hasta 2045, cuando se espera que la aportación sea de un 5,5% para aquellos salarios que superen la cantidad referida base máxima en un 10% –y para los que se prevé un crecimiento de 0,23 puntos por año–; un 6% sobre la parte de salario comprendida entre el 10% adicional de la base máxima de cotización y el 50% –en los que aumentará un 0,25 por año–; y un 7% para quienes superen el 50% adicional de la base máxima –crecerá 0,29 puntos por año–.
Cuotas de autónomos
En el año 2023 entró en vigor la reforma del RETA, pactada por el anterior ministro de Seguridad Social y actual gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá; y la patronal. Esta reforma consiste en que los autónomos cotizan por ingresos reales, por lo que cada año realizan una previsión de sus ingresos, que podrán ir modificando a lo largo del ejercicio.
Según señala el informe de la AIReF, la regularización de las cotizaciones de los trabajadores autónomos de 2024, llevada a cabo en el primer trimestre de 2026, ha generado unos ingresos adicionales cercanos a 250 millones de euros.

