El acceso a la vivienda de los jóvenes es uno de los grandes retos de la sociedad. Con motivo del Día Internacional de la Juventud, desde Comisiones Obreras han elaborado un estudio que recoge los grandes desafíos y avances que han conseguido en los últimos años. Uno de los datos más destacados es que la emancipación de las mujeres de entre 25 y 29 años ha disminuido un casi un 42% desde el año 2009.
En un contexto en el que la tasa europea de jóvenes y adultos jóvenes de 18 a 34 emancipados y sin necesidad de apoyo económico familiar se mantiene estable (en torno al 50%), España experimenta una caída de su tasa de emancipación que agranda cada vez más la brecha con Europa.
Menos posibilidades de emancipación
La tasa de emancipación de las mujeres jóvenes se ha reducido un 42% desde la burbuja inmobiliaria. En el año 2009, un 51,2% de las mujeres de entre 25 y 29 años estaban emancipadas, una tasa que se ha reducido hasta el 29,7% en 2025. Este retroceso refleja la caída de las posibilidades de acceso a una vivienda entre las jóvenes, y evidencia que las políticas de vivienda para facilitar la emancipación juvenil no están dando sus frutos. La caída no ha sido puntual, sino que se viene anunciándose desde hace varios años, aunque se han registrado algunos repuntes que no han logrado revertir la situación.

En el caso de los hombres de la misma edad, la tasa también ha descendido, desde el 36,7% en 2009 hasta el 22,2% en 2025, una reducción de alrededor del 40%. Entre la población de 30 a 34 años (jóvenes adultos), la emancipación también ha disminuido, pasando del 79,4% en 2009 al 70,4% en 2025 entre las mujeres; y del 68% al 56,4% entre los hombres.
Más propensión a independizarse
Así, el informe elaborado por CCOO destaca que a lo largo de los años las mujeres tienen una mayor propensión a emanciparse, aunque lo hagan con unas condiciones más precarias que los hombres, por lo que la caída más marcada entre las más jóvenes evidencia la dificultad de emancipación de este colectivo.
Desde el sindicato señalan que el descenso de la tasa de emancipación de los más jóvenes se debe a la creciente tensión del mercado de la vivienda por la escasez de oferta y altos precios por lo que se venden o alquilan los pisos que hay en el mercado.
Además, en este aspecto juegan un papel fundamental los bancos y las condiciones de crédito. El informe señala que, aunque antes del estallido de la burbuja los precios reales de las viviendas en propiedad eran más elevados que ahora, los criterios de concesión de créditos eran mucho más laxos, por lo que muchos jóvenes tenían más fácil el acceso a una vivienda en propiedad.

Tras el estallido de la crisis en 2008, las medidas que adoptaron las entidades bancarias para evitar nuevas burbujas financieras eliminaron la posibilidad de recurrir al crédito fácil y se redujeron al mínimo las hipotecas al 100%, por lo que ahora los jóvenes deben contar con unos niveles de ahorro muy superiores a los que se podían tener anteriormente.
Transformación del mercado laboral para los jóvenes
El mercado laboral ha vivido una transformación desde que se aprobó la reforma laboral en el año 2021. Con este nuevo contexto, el paro juvenil ha pasado del 40% en 2013 hasta el 16% en 2026, reduciéndose en 24 puntos en los últimos 13 años.
Y es que, uno de los objetivos de la reforma laboral que impulsó la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, era reducir la tasa de temporalidad en el empleo. Por ello, desde el año 2018 ha disminuido un 24%, pasando del 56% en 2018 al 32% en 2026. Además, durante estos años se ha consolidado el empleo indefinido, lo que otorga una mayor seguridad y estabilidad a los jóvenes.

De la misma manera, durante estos años también se ha percibido una recuperación del poder adquisitivo entre los más jóvenes, especialmente en el tramo de 25 a 29 años, impulsado en gran parte por las subidas interanuales del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) -que ha pasado de 735,90 euros al mes en 14 pagas en 2018 a los 1.221 euros mensuales en 14 pagas en 2026-, y el aumento de la contratación a tiempo completo.
Aún así, el informe de CCOO percibe grandes desafíos estructurales como el empleo parcial entre las mujeres, que soportan una tasa de trabajo temporal un 50% superior a la de los hombres.
Además, la temporalidad sigue siendo muy elevada en el sector público, donde afecta al 71% de las trabajadoras jóvenes frente al 53% de los hombres trabajadores públicos.

