Transportes

La ‘ex número 3’ de Transportes: “Desconozco el motivo de mi cese, se lo tendrá que preguntar a Óscar Puente”

La exsecretaria general de Transporte Terrestre, Rocío Báguena, defiende su gestión y rechaza cualquier responsabilidad en el accidente de Adamuz

Rocío Baquena, exsecretaria general de Transporte Terrestre.
Rocío Baquena, exsecretaria general de Transporte Terrestre y expresidenta de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF)
Kiloycuarto

Óscar Puente cesó el pasado 1 de septiembre a Rocío Báguena como secretaria general de Transporte Terrestre, cargo que ocupaba desde mayo de 2025, y nombró en su lugar a Sara Hernández Olmo, una exconsultora de Deloitte que se incorporó al Ministerio en enero de 2025. ¿Por qué cesó Rocío Báguena? “Mi cese se produce a propuesta del ministro en el Consejo de Ministros. Desconozco el motivo, la verdad. Eso se lo tendrá que preguntar usted al ministro. No me ha dado ninguna explicación sobre el motivo“. Así respondió ayer la ‘ex número 3’ de Transportes en la Comisión de Investigación sobre el estado de la red ferroviaria en España a las preguntas de los senadores sobre su cese.

– ¿Algún tipo de conflicto?, insistió el PP. “Yo no he tenido conflictos con nadie“, añadió Báguena.

– “Un montón de gente señala un triturador de colaboradores”, incidió el senador popular. “Perdone usted, yo no me atrevo a valorar. Tendrá que preguntarle por esta cuestión al ministro”, respondió Báguena.

Un perfil más político

Oficialmente, la explicación del cese de Báguena responde a un “impulso de gestión”, como en su día señalaron fuentes ministeriales. En el sector, la lectura es claramente política. Como explican fuentes sectoriales, frente a un perfil técnico -Báguena pertenece desde el año 2000 al Cuerpo de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Estado-, el ministro ha apostado por un perfil “más cercano y político” en la recta final de la legislatura.

Sara Hernández, nueva secretaria general de Transporte Terrestre.

Sara Hernández fichó en el Ministerio para suceder a Álvaro Fernández Heredia en la Secretaría General de Movilidad Sostenible, cuando este fue nombrado presidente de Renfe. La creación de esta secretaría, con menos alcance al contar con una sola dirección general, frente a las tres de Transporte Terrestre y las dos de Transportes Aéreo y Marítimo, fue una forma de acomodar a Fernández Heredia. “Esta secretaría que no tenía las funciones demasiado limitadas”, apuntan fuentes sectoriales, que recuerdan, de momento, no se ha nombrado un sustituto.

Báguena enmarcó su salida en los cambios habituales de los cargos de confianza. “Yo soy funcionaria de Ingeniería de Caminos desde hace más de 25 años y del Cuerpo de Ingenieros de Caminos del Estado y he visto ya muchos nombramientos y muchos ceses. Un día confían en ti, otro día deciden, por el motivo que sea, prescindir de tus servicios y ya está, pues no me lo tomo de otra manera”, explicó ante los senadores.

Sin responsabilidad en Adamuz

ADAMUZ (CÓRDOBA), 20/01/2026.- Varios operarios examinan las vías en la zona del accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo en Adamuz (Córdoba), donde continúan los trabajos para acceder a dos de los vagones en los que viajaban un importante número de pasajeros y para identificar a las víctimas mortales que se elevan ya a 41 este martes, primer día de luto oficial por el siniestro. EFE/Jorge Zapata
Varios operarios examinan las vías en la zona del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba).
EFE/Jorge Zapata

En el marco de la investigación parlamentaria sobre el estado de la red ferroviaria española, marcada por el accidente de Adamuz (Córdoba), Báguena, que también presidía la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), defendió su actuación y rechazó cualquier responsabilidad directa del organismo en el siniestro. “Evidentemente algo tuvo que fallar para que se produjese ese accidente”, reconoció, informa Europa Press. Sin embargo, sostuvo que ese fallo no correspondía a la agencia, que, según explicó, no intervino en las actuaciones relacionadas con el accidente ni pudo hacer nada más para evitarlo.

La ex secretaria general explicó que sus funciones en el Ministerio eran fundamentalmente estratégicas, vinculadas a la planificación ferroviaria y al desarrollo normativo. En paralelo, como presidenta de la AESF, no tenía competencias ejecutivas sobre las decisiones adoptadas por la agencia. En este sentido, negó haber participado en expedientes, inspecciones o auditorías relacionados con Adamuz, así como haber tenido acceso al acta de soldadura o haberla manipulado.

Báguena defendió la supervisión de la agencia, con 900 actuaciones durante 2025 y unas 5.500 en la última década. Y puso el foco en las obligaciones de Adif como administrador de la infraestructura ferroviaria. “No se puede trasladar la responsabilidad del administrador de la infraestructura sobre la vigilancia interna de todos sus procesos y de todas sus actividades a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. Cada uno aquí tiene su responsabilidad“, afirmó.

Adif elevará a 8.000 millones el mantenimiento ferroviario

Durante su intervención, Báguena también avanzó que los nuevos convenios de Adif y Adif Alta Velocidad para el periodo 2026-2030 prevé una inversión de unos 8.000 millones en conservación de la red ferroviaria. Añadió que los nuevos convenios, en cuya elaboración participó, se encuentran próximos a su aprobación. “Por parte del Ministerio yo creo que no ha habido cortapisas a las necesidades de financiación que estaba solicitando Adif, por lo cual entiendo que Adif considera que esas cantidades a destinar a mantenimiento son suficientes”, señaló.

No obstante, reconoció que la situación es diferente en Rodalies, la red de cercanías de Cataluña, donde admitió que históricamente ha existido un “déficit importante de conservación”.  “La situación en Rodalies algo ha mejorado y queda mucho todavía por mejorar”, admitió. Pese a los accidentes de Adamuz y Gelida, la ex número tres de Transportes defendió que el sistema ferroviario español es seguro.

“Yo lo que quiero decirle a las víctimas es que entiendo profundamente el pesar que tienen y que, por supuesto, tienen todo el derecho a que se haga una investigación profunda sobre las causas del accidente -investigación que servirá para prevenir accidentes en el futuro- y, por supuesto, tienen todo el derecho a que se depuren todas las responsabilidades que correspondan”, concluyó.

Unos retos, los de reforzar la seguridad ferroviaria y recuperar la confianza de los viajeros, que afrontará ahora Sara Hernández desde la Secretaría General de Transporte Terrestre.