Nuevo curso

Odisea de los estudiantes para encontrar piso: “Se necesitan mínimo 500 euros al mes”

A unas semanas de que comience el curso, todavía son muchos los jóvenes que se enfrentan a la búsqueda de un piso

Búsqueda de piso en alquiler
Búsqueda de piso en alquiler

“Como no tengas un presupuesto mensual de 500 euros para destinar a la vivienda, poco vas a encontrar”, son las palabras de Ferran Font, director de Estudios y portavoz de Pisos.com al ser preguntado por el importe mínimo con el que deberían contar los estudiantes a la hora de comenzar a buscar un piso.

A apenas unas semanas de que comience el curso, todavía son muchos los jóvenes que se enfrentan a la búsqueda de un piso, estudio o habitación para los próximos nueve meses, ya que conseguir un alojamiento en España se ha convertido en una odisea por el desequilibrio de la oferta y la demanda.

Esos 500 euros de los que habla Font son el límite que marca un mercado en el que el arrendamiento por habitaciones se ha encarecido hasta un 12% respecto a septiembre del año anterior. Además, alerta que, en núcleos urbanos con máxima presión por la vivienda como Madrid y Barcelona, el coste medio real sobrepasa ya los 600 euros al mes. “Es un gasto que genera un gran impacto y que, a diferencia de lo que ocurre con los jóvenes trabajadores, suele ser asumido directamente por las familias”, señala el portavoz y director de estudios de pisos.com.

Las exigencias se reducen a “poder pagarlo”

La escasez de oferta y los precios elevados del mercado de la vivienda han transformado las exigencias de los estudiantes a la hora de buscar un piso y se han reducido simplemente a “poder pagarlo” y que esté “en buen estado”. “Históricamente han buscado precio, han buscado ubicación, han buscado buenas comunicaciones, han buscado buena conexión a internet… Pero hoy en día ya te diría que lo que están buscando es algo que puedan pagar”, explica Font.

Además del factor económico, a los alumnos les preocupa enormemente el estado real de los inmuebles y que se correspondan con los anuncios de internet.

En este sentido, y para evitar decepciones y fraudes ante las prisas del calendario, Font recomienda “que se visiten tantas habitaciones como se pueda y a partir de aquí que se cierre lo que más convenga”.

El alquiler por habitaciones ya no es solo de estudiantes

A esta dificultad de los estudiantes para encontrar habitación se une que el mercado de los pisos compartido ya no pertenece solo a los estudiantes, sino que los elevados precios han provocado que todos los jóvenes que quieren independizarse tengan que hacerlo a través de esta vía por la imposibilidad de pagar un piso completo.

“Esta situación ha provocado que el alquiler de habitaciones deje de ser exclusivo de estudiantes de entre 20 y 25 años, incorporando a inquilinos de mayor edad que han entrado en esa rueda de compartir viviendas y aún no han podido salir de ahí”, señala Font.

Además, a este problema se suma el aumento del alquiler temporal en los últimos dos o tres años, que el portavoz de pisos.com vincula al auge de la “inestabilidad jurídica” actual y los límites a los precios de larga duración, lo que ha llevado a muchos propietarios a desviar sus pisos hacia contratos temporales.

Anuncios que duran apenas unos días

Ante un stock tan limitado y una demanda cada vez más amplia, los anuncios de habitaciones publicadas duran apenas unos días publicados online. “Los datos de habitaciones compartidas suelen durar muy poco te diría que incluso unos días”, señala Font, debido al colapso de llamadas telefónicas que sufren los anunciantes.

Así, alerta que la extrema velocidad con la que se contacta con los anunciantes y con la que se tratan de cerrar los contratos incrementan los riesgos de caer en fraudes y estafas de última hora. Si bien es cierto, Font asegura que en plataformas como pisos.com mantienen una revisión proactiva diaria para retirar los anuncios particulares dudosos, aunque insiste en la necesidad de protegerse a nivel individual: “Si hay una reserva previa, que no se hagan pagos por anticipado, y si algo es extrañamente bueno, recomendamos que se desconfíe”

En definitiva, el portavoz de pisos.com advierte de que el mercado de habitaciones compartidas y el del alquiler tradicional están completamente conectados, lo que aumenta la “competencia” entre los estudiantes y los trabajadores a la hora de buscar un alojamiento. “El joven que viene con la idea de voy a buscar un piso compartido solo para estudiar, se encuentra cada vez menos oferta disponible y lo tiene cada vez más complicado porque hay muy poca oferta y cada vez más cara”, concluye.

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