Crisis en Cuba

Las empresas españolas inician una nueva era en Cuba y vigilan de cerca a Trump

Hoteleras, aerolíneas y entidades financieras revisan su exposición a la isla ante el riesgo de quedar atrapadas entre La Habana y Washington

El primer hotel de Melia en Cuba.
El primer hotel de Melia en Cuba.
Meliá

El choque entre Estados Unidos y Cuba entra en una fase inédita y las empresas españolas con presencia en la isla viven en la encrucijada.

La renovada ofensiva sancionadora de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, para ahogar la economía cubana es ya una realidad.

Desde el 5 de junio, las compañías extranjeras que operen en ciertos sectores y tengan vinculación con entidades cubanas, se enfrentan a sanciones. Estas pueden conllevar el bloqueo de activos en Estados Unidos o fuertes restricciones para operar en dólares o acceder al sistema financiero internacional.

Las empresas españolas potencialmente afectadas han tomado medidas en los últimos días.

Meliá e Iberostar han rescindido los contratos de gestión de 27 hoteles en los que su contraparte era Grupo de Administración Empresarial SA (Gaesa). Este conglomerado, vinculado a las Fuerzas Armadas cubanas, controla la economía y es el último objetivo de Trump.

Continúan en otros 25 establecimientos, propiedad de otras compañías vinculadas al Gobierno cubano, que desde su apertura al exterior exige un modelo mixto para operar en el país.

Cuba aportó 11,5 millones en ingresos (0,5% del total) y en torno a 5 millones al resultado bruto de explotación (ebitda) de Meliá en 2025. Desde que anunció el repliegue, ha cedido un 1% en Bolsa.

“Creemos que la decisión es acertada al evitar sanciones y reducir su presencia en un país cuya situación ha empeorado significativamente desde comienzos de año”, resalta Iván San Félix, analista de Renta 4 Banco.

Otras cadenas, como Barceló, con dos hoteles, siguen de cerca la situación y los próximos pasos de Trump.

Air Europa y Banco Sabadell siguen

El recrudecimiento de la presión desde EEUU también ha reducido la conectividad aérea.

Al igual que World2Fly, de Iberostar, Iberia ha dejado de volar a La Habana. Regresará el 25 de octubre si la situación mejora.

Se queda en solitario Air Europa, con cinco frecuencias semanales que estudia aumentar. La aerolínea de Globalia vuela directo en la ida y reposta en República Dominicana en el trayecto de vuelta.

Por su parte, Banco Sabadell mantiene su oficina de representación, que ayuda a empresas españolas que comercian en o con la isla.

Su presencia se articula a través de Financiera Iberoamericana, una sociedad participada al 50% con la estatal Banco Internacional del Comercio. No figura entre las entidades sancionadas por la orden ejecutiva de Trump que entró en vigor el 5 de junio.

Cuba aportó 4,23 millones de euros a Sabadell en 2025. Fuentes de la entidad aseguran que “el banco ha cumplido siempre la legislación vigente y las exigencias en materia de sanciones internacionales, y lo seguirá haciendo”.

Alto Cedro, firma fundada por Javier Botín, también tiene presencia en la isla.

Desde el Gobierno, se intenta acercar posturas.

Carlos Cuerpo, vicepresidente primero y ministro de Economía, aseguró hace unos días que, “desde el primer momento, estamos haciendo un seguimiento estrecho de las órdenes que se dictan desde EEUU”.

Y destacó que están “haciendo de puente”, manteniendo “un diálogo permanente con nuestras empresas para minimizar el impacto”.

Según el último informe del ICEX, con datos de 2024, los tres principales socios comerciales de Cuba son China, España y Venezuela. Representan el 40% del comercio del país.

Visa y Mastercard dejan de operar

Más allá de la representación española, hay un reguero de compañías que se han despedido de Cuba por la escalada sancionadora.

La minera canadiense Sherrit International Corporation, primer inversor extranjero, suspendió su participación directa en actividades y empresas conjuntas en la isla días después de conocerse la orden ejecutiva.

Visa y Mastercard tampoco están ya en el país después de que, según el Banco Central de Cuba, “el banco extranjero” que procesa las operaciones que se realizan a través de sus tarjetas haya finalizado su relación con Fincimex. Esta entidad, que procesa los pagos en la isla, está vinculada a Gaesa.

Para las operaciones en divisas, los cubanos pueden utilizar tarjetas prepago 100% nacionales e internacionales como Mir (Rusia) y Union Pay (China), además de efectivo.