Laboral

Las horas extras no pagadas cuestan más de 7.000 euros al año a cada trabajador

Semanalmente se trabajan 6,4 millones de horas extras en el país, de las que el 40% no se cotizan ni se pagan, y tampoco se compensan con descanso

Una mujer comprueba la hora al término de su jornada laboral
Kraken

Las horas extraordinarias se han consolidado en el marcado laboral en España. Según un informe elaborado por el Gabinete Económico de Comisiones Obreras, semanalmente se trabajan 6,4 millones de horas extras en el país, de las que el 40% no se cotizan ni se pagan, y tampoco se compensan con descanso. Estos datos se traducen en un agujero de 3.378 millones de euros anuales en salarios y cotizaciones.

Según el estudio elaborado por el sindicato, la ausencia del pago de estas horas extraordinarias no solo bloquea la creación de 68.000 empleos a jornada completa, sino supone que los trabajadores afectados dejen de ganar unos 7.696 euros al año.

Además, influye de manera directa en los ingresos del Estado, ya que los ingresos por IRPF y las contribuciones a la Seguridad Social se ven mermadas.

436.000 personas hacen horas extra y no las ve compensadas

Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) que publicó el INE el pasado martes, se revela que en España existen actualmente 924.000 trabajadores asalariados que realizan horas extraordinarias de forma habitual, lo que representa aproximadamente el 5% de la población asalariada total. Sin embargo, la cifra más preocupante es que el 47,1% de ellos (unas 436.000 personas) no las ve compensadas ni económicamente ni en forma de descanso.

Los datos difundidos por estadística también muestran que los trabajadores que realizan horas extraordinarias que no se remuneran han sufrido un repute en los últimos trimestres y ha registrado la cifra más alta desde el segundo trimestre del año 2025, cuando 420.300 empleados se vieron afectados por esta situación.

Evolución de las horas extraordinarias en España (Líneas)

 

Desde julio de 2025 los empleados que alargaban su jornada y no se les compensaba económicamente ni a través de días libres no habían superado los 400.000 hasta el segundo trimestre del año 2026, cuando esos trabajadores han alcanzado los 419.400.

Para el trabajador que sufre esta situación, el impacto en su economía es evidente, ya que la media de horas extras no pagadas por cada persona explotada es de 5,8 horas a la semana, lo que equivale a un coste laboral no pagado de 148 euros semanales de media.

Las horas extra por sectores

El informe de CCOO también analiza los sectores en los que se realizan el mayor número de horas extraordinarias sin remunerar en el país. Educación es el sector que concentra el mayor volumen total, representando el 19,5% del total nacional. Además, el 5,2% de sus asalariados se ve obligado a realizarlas, trabajando una media de 6,7 horas gratis semanalmente.

A este sector le sigue el de la Industria manufacturera, con un 9,9% de las horas no pagadas. Actividades profesionales, científicas y técnicas se encuentra en tercera posición con un 9,8% del volumen total, y con una media de 6,9 horas semanales por trabajador afectado.

Otro de los sectores afectados es la Hostelería, cuyos trabajadores realizan una media de 7,5 horas extras no pagadas cada semana.

Por otro lado, si analizamos la incidencia por el porcentaje de la plantilla afectada, el sector de Actividades financieras y de seguros encabeza la lista, con el 6,5% de sus asalariados trabaja horas extras sin cobrar. Le siguen las Actividades de edición y producción de contenidos, donde el 4,9% de los trabajadores sufre esta práctica, pero que tiene la mayor intensidad de todo el mercado laboral: 8,5 horas extras no pagadas a la semana de media por cada afectado.

El registro horario, asignatura pendiente para septiembre

La normativa que el Ministerio de Trabajo quiere impulsar para atajar este problema es el registro horario. Tras pactarlo con Economía, la cartera que lidera Yolanda Díaz se ha dejado para septiembre la reforma con el objetivo de “salvar” las objeciones que realizó el Consejo de Estado.

El registro horario digital fue la alternativa de la vicepresidenta segunda cuando el Congreso de los Diputados rechazó la reducción de la jornada laboral de 37,5 horas semanales. El ‘plan B’ de la ministra fue plantear un nuevo registro horario digital, interoperable y accesible para la Inspección de Trabajo.

El compromiso del ministerio había sido aprobarlo en Consejo de Ministros antes de las vacaciones de verano. De hecho, los sindicatos UGT y CCOO habían lanzado un ultimátum a Díaz si no se aprobaba en julio. Pero hace dos semanas, Trabajo y Economía acordaron aplazar su aprobación al mes de septiembre para incorporar los cambios sugeridos por el Consejo de Estado y que el nuevo registro horario pueda aprobarse a través de un reglamento -y no como ley, para esquivar la necesidad de contar con el aval del Congreso-.

Y es que, fue el pasado mes de febrero cuando el Consejo de Estado emitió un informe desfavorable respecto a esta normativa y mostró sus discrepancias sobre aprobarla vía real decreto. Además, “tumbó” esta reforma por la ausencia de ayudas destinadas a facilitar la aplicación de los requisitos tecnológicos en las pequeñas y medianas empresas, por la falta de una evaluación económico que tendrá en las Administraciones Públicas y porque considera que lo que la norma pretende supondría una utilización masiva de datos personales especialmente protegidos.