Pedro Sánchez ha dejado el Ministerio de Transportes en manos de Carlos Cuerpo por su “enorme capacidad de gestión”, su “integridad” y su “talante”. Como relevo a Óscar Puente, ministro combativo, duro con sus rivales políticos e hiperactivo en Twitter, el presidente del Gobierno ha optado por un perfil técnico y sosegado.
Por su ministro mejor valorado según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que no va en las listas electorales al 29-N y ni siquiera tiene carnet socialista. El vicepresidente primero, ministro de Economía y heredero de Transportes ascendió a número dos del Ejecutivo con la salida de María Jesús Montero rumbo a Andalucía, pero no ha dejado de escalar posiciones desde que relevó a Nadia Calviño al frente del Ministerio (diciembre de 2023).
Tras su ascenso al Consejo de Ministros, la serie histórica del CIS recoge que Cuerpo sólo ha registrado una valoración ciudadana inferior al aprobado en dos ocasiones, y en abril tocó techo al alcanzar un 5,93. Frente a la nota de 5,52 del vicepresidente en noviembre, Puente, se situó como el segundo peor valorado (4,15). Por contra, el ya exministro de Transportes es reconocido por el 81,3% de los españoles, muy lejos del 53,6% que hoy registra Cuerpo.
El superministro no es reconocible para más de cuatro de cada seis ciudadanos, pero su solvencia técnica, su capacidad pedagógica y su contención verbal son de sobra conocidas. Por eso el PP ha pasado largas temporadas sin formularle preguntas en las sesiones de control en el Congreso de los Diputados.
Desde su designación en diciembre de 2023, hasta abril de 2026, en dos años y cuatro meses, Cuerpo había respondido a 12 preguntas parlamentarias y 2 interpelaciones en el Congreso. Sólo tres de estas cuestiones, y una de las interpelaciones, fueron planteadas por el PP. El heredero de Transportes, a diferencia de su antecesor, no entraba en el combate cuerpo a cuerpo.
Pronto tendrá ocasión de volver a medirse contra el PP, toda vez que representará al PSOE en el debate a cuatro del 13 de noviembre, un día después de que arranque formalmente la campaña electoral. El encuentro, organizado por La Sexta, reunirá a Cuerpo con Juan Bravo (PP); José María Figaredo (Vox) y Pablo Bustinduy (Frente Amplio).

El vicepresidente participará en campaña, pero no tanto en los mítines
La elección del vicepresidente primero para tomar las riendas de Transportes tras el accidente en Urda (Toledo), ya supuso un claro mensaje por parte del presidente. Las diferencias de estilo entre Cuerpo y Puente son evidentes. Y en la cúpula socialista saben que el exministro de Transportes, una figura polémica y muy mediática, se mueve en registros comunicativos bien distintos.
Uno de los dirigentes consultados expone que es de esperar que el vicepresidente sea “más explicativo”, y que su presencia se concrete en formatos como “debates o entrevistas”. Frente al mitinero y combativo Puente -cuya capacidad argumentativa no desprecian-, llega un político menos dado a arengar las masas, pero entrenado en la negociación.
Por su parte, desde el entorno de Cuerpo aseguran que estará “donde se le requiera”, aunque reconocen que “seguramente” no será en “formato mitin”. “Él va a participar, como ya hiciera en anteriores convocatorias electorales”, apostillaron.

La hemeroteca está llena de ejemplos en los que apostó por formatos muy específicos. En diciembre de 2025, en plena campaña electoral a las elecciones de su región, Extremadura, Cuerpo se dejó ver junto al candidato socialista, Miguel Ángel Gallardo, en actos concretos.
El 9 y el 17 de diciembre, respectivamente, el vicepresidente acompañó a Gallardo en charlas ante las Cámaras de Comercio de Cárceres y de Badajoz, respectivamente. En otras campañas, como en la andaluza, optó por fórmulas similares.
En esta precampaña ha acompañado a Sánchez en el mitin en Fuenlabrada, en el que los besos y las palabras del presidente a su esposa, Begoña Gómez, acapararon todo el protagonismo.
A finales de octubre, cuando el PSOE vivía en estado de euforia por el desempeño de su candidato en la precampaña, el líder socialista compartió un vídeo corriendo por una dehesa extremeña junto a Cuerpo. Intercambiaron varias metáforas sobre la marcha de la economía y del Gobierno. Y el vicepresidente evidenció que está dispuesto a explorar formatos no tan habituales para ayudar en la campaña.

Cuerpo enseña los dientes
Pese a su contención acostumbrada en las formas, Cuerpo mostró que también puede afrontar debates a cara de perro en la última sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados en esta legislatura. Fue el 30 de septiembre, cuando el dirigente del PP Elías Bendodo lo tildó de “suavón”: “Ni una mala palabra, ni una buena acción”, afeó. También lo consideró un mentiroso.
Cuerpo le respondió llamándolo “faltón”, calificando de “bastante impresentable” su comportamiento. No varió el tono, no elevó la voz y renglón seguido volvió a hablar de las medidas en materia de vivienda que se votarían días después. Su naufragio parlamentario llevó a Sánchez a convocar las elecciones generales del 29-N. Entonces, ni Bendodo ni Cuerpo, pero tampoco Sánchez, anticipaban este escenario.

