Hay un hilo que une Adamuz con Urda, un hilo de dolor que hace inevitable pasear la mirada a un lado y a otro comparando ambas tragedias ferroviarias. En ese hilo se buscan respuestas en los sistemas de seguridad, en las vías del tren, en los responsables políticos y también en el adiós a las víctimas. Tras la pérdida de 46 vidas en Adamuz (Huelva), se dio por hecho que habría un funeral de Estado para honrar a quienes se fueron y se produjo un desabrido intercambio de declaraciones políticas.
“Cuando sea el homenaje de Estado a las víctimas estaré allí y les miraré a la cara”, dijo Óscar Puente el 29 de enero en en Senado. Y añadió en alusión al comportamiento del que fuera presidente de la Generalitat Valenciana durante la Dana, Carlos Mazón: “Ni en mil vidas van a encontrar ningún parecido en mí con ese que estaba escondido en El Ventorro mientras informaba en tiempo real a su líder político”.
Ese funeral de Estado cuya celebración se dio por hecha entró en fase de aplazamiento con el pretexto, por parte del Gobierno, de que las familias de las víctimas preferían más tiempo. “Está todo muy reciente. Desde el Gobierno seguimos manteniendo la intención de celebrar el homenaje de Estado a las víctimas. Siempre de su mano y cuando a ellas les parezca oportuno“, dijeron privadamente desde Moncloa. Y ahí quedó todo, en una promesa indeterminada en el tiempo.
Sin el presidente
Nueve meses después de Adamuz, ya nadie en el Gobierno habla de homenaje de Estado. Habrá funeral el próximo martes en la catedral de Toledo en recuerdo de las 69 víctimas de Urda y habrá presencia de miembros del Ejecutivo, pero no estará el presidente Pedro Sánchez.
Es decir, que el hilo que une Adamuz y Urda devolverá la misma imagen a un lado y a otro porque sucedió lo mismo en el Palacio de Deportes Carolina Marín en una ceremonia oficiada por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, que contó con la presencia de los reyes Felipe y Letizia y, por parte del Gobierno, con la entonces vicepresidenta primera, María Jesús Montero, acompañada por los ministros de Política Territorial y Agricultura, Ángel Víctor Torres y de Agricultura, Luis Planas.
El próximo martes será el ahora vicepresidente primero del Gobierno, Carlos Cuerpo, quien lidere la representación institucional del Gobierno en la catedral de Toledo junto a la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón. Cuerpo, cabe recordarlo, ha asumido las competencias de Transportes tras la dimisión de Óscar Puente, y Tolón fue alcaldesa de la ciudad entre 2015 y 2023.
Con los Reyes
El funeral por las 69 víctimas mortales tras el choque de dos trenes de alta velocidad estará presidido por el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, y está previsto que asistan los Reyes, Felipe VI y Letizia, así como el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo y el presidente de Castilla La Mancha, el socialista Emiliano García Page.
De parte del Gobierno central acudirá una representación de rango similar a la que acudió a los funerales en tragedias recientes, como el funeral de la dana en la catedral de Valencia en noviembre de 2024 en el que estuvo la entonces vicepresidenta, María Jesús Montero y los ministros Ángel Víctor Torres y Diana Morant.

