Andrea De la Torre, pareja del ex ministro de Transportes, José Luis Ábalos, amaneció este jueves con agentes de la UCO de la Guardia Civil en la puerta de su casa. Domicilio que sigue perteneciendo al ex ministro. Los agentes le incautaron todos sus dispositivos electrónicos: móvil, tablet y ordenador. Además, se llevaron un ordenador de Ábalos que ya habían clonado los agentes en el anterior registro de esa vivienda en junio de 2025.
Según fuentes de su entorno consultadas, De la Torre estuvo “llorando” toda la mañana muy afectada con la situación. A las horas le llevaron ante la comandancia de la Guardia Civil para prestar declaración, pero se acogió a su derecho a no declarar. La Gaurdia Civil le trasladó que le investigan por fraude con Hacienda, blanqueo y organización criminal.

La operación se enmarca en una pieza separada declarada secreta del juez Ismael Moreno. Es la causa en la que se indaga en el amaño de obras públicas y en ella también está imputado el ex secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdan. Un informe de la UCO presentado al juez motivó el registro del domicilio de Ábalos, pero también registros en Madrid y Córdoba y requerimientos de información en la sede de Adif. Junto a Andrea, la Guardia Civil detuvo a otras cinco personas que quedaron en libertad a lo largo del día. Entre ellas, Cristian Corvillo, un militante del PSOE asociado a Aldama y que llegó a conducir el coche de Pedro Sánchez en algunas ocasiones.
El ex ministro está “sorprendido” por esta operación y lamenta que De la Torre afronte este calvario judicial. Desde Soto Del Real, comunica a su entorno que se ha puesto a De la Torre en esa tesitura por el simple hecho de “ser su pareja”. “Son las bombas atómicas que se sueltan que matan civilmente a la gente”, lamenta Ábalos. Cree que nada es casualidad. Fuentes de su defensa subrayan el hecho de que el operativo se haya llevado a cabo justo el día que el ex ministro presentó el recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional pidiendo la anulación de su condena de 24 años de cárcel y poniendo en entredicho la sentencia del Tribunal Supremo.
De la Torre rompió su relación con Ábalos en 2025. En ese momento conversó con este medio reivindicando su inocencia después de que una informe de la UCO se reflejaran conversaciones entre ella y Koldo García, ex asesor del ex ministro: “Soy yo quien paga mis gastos, cosa que siempre voy a poder demostrar. Koldo nunca medió en nada que tenga que ver conmigo”, aseguró. “Estoy quedando como una mantenida”, lamentó, dejando claro su enfado.
La pareja de Ábalos reconoció que mantuvo contactos con Koldo García, tal y como se interpreta de las conversaciones desveladas por la Guardia Civil. “¿El papel de Koldo? Estaba disponible cuando José estaba ocupado”, explicó en conversación con Artículo14.

En el informe de la UCO, también obran conversaciones en las que Ábalos le pregunta a Koldo García: “¿Y sobre el banco? Para Andrea. Necesita financiación para 130.000”. A lo que su asesor le responde en diciembre de 2023: “Me dice Cesar esta mañana”. Gestión que Ábalos explicó así a este medio: “Cuando Andrea buscaba la hipoteca, hablé con uno del BBVA que conocía Koldo para ver si le ayudaba”.
Sobre esta cuestión en concreto, Andrea admitió que “no” era consciente de que “Ábalos hubiera preguntado por esto a Koldo” y cree que la conversación se produjo porque “iba a perder una oportunidad inmobiliaria porque en su banco no andaban muy boyantes con los plazos”.

La UCO concluye en ese informe que “resulta significativo que Andrea adquirió dos bienes inmuebles por valor de 125.000 euros”, meses después de la citada conversación entre Ábalos y su hombre de confianza. También subraya que el exministro se mudó a uno de esos inmuebles, que acabó siendo la sede social de Galvanostudio, sociedad creada por su entonces pareja. Extremo que ella misma reconoció: “Ahí vivimos Jose, su hija y yo. Puse como sede social esa dirección porque jamás pensé que se fuera a filtrar y pudiera ser un riesgo”.
No es la primera pareja de Ábalos que acaba implicada en los problemas judiciales del ex ministro Jésica Rodríguez, su anterior pareja, está imputada en el caso que instruye el juez Moreno por haberse beneficiado de las mordidas que cobraba Ábalos de Víctor de Aldama a cambio del amaño de adjudicaciones. Disfrutó de un alquiler de lujo en el centro de Madrid durante año y medio. Además, fue contratada a dedo por empresas asociadas el ministerio de Transportes a las que ni si quiera iba a trabajar.

