El que la Reina no quiere limitar su papel de consorte a comentarios sobre su imagen pública es un hecho, y lo ha vuelto a demostrar en la trigésimo cumbre Iberoamericana que ha tenido lugar esta semana en Madrid.
Doña Letizia ha puesto el foco en las personas, y en lo que puede hacer una amplia comunidad de naciones, como la iberoamericana, para mejorar sus vidas. Consciente de la capacidad que tienen las voces públicas de impactar en la sociedad a través de sus mensajes y actuaciones, Doña Letizia organizó este jueves unos actos de trascendente contenido social en el Palacio de El Pardo, con los acompañantes de los mandatarios asistentes a la Cumbre.
Los asistentes al acto
Entre ellos: la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Eva Granados, Marcela Cubillos Sigall, esposa del secretario general iberoamericano, las esposas de los presidentes de Honduras, Lissette Carolina del Cid Fernández; de Ecuador, Angela Lavinia Valbonesi Acosta; de Bolivia, Elena Urquidi Barbery; y de Chile, María Pía Adriasola Barroilhet. También acudieron Catarina Vaz Pinto, esposa del secretario general de la ONU, y Jeffrey Umaña Avendaño, marido de la presidenta de Costa Rica. La mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, no ha asistido al acto.

La trata sexual y la cultura inclusiva, las áreas clave
Doña Letizia dejó claro cuál es el objeto de esa reunión: “Hemos querido organizar una jornada de trabajo”, empezó a hablar tras unas palabras de bienvenida. La Reina se refirió al mensaje lanzado por Andrés Salamán en cuanto al concepto de Iberoamérica como “zona de convergencia y de cooperación”, y trajo sobre la palestra el discurso del Monarca en la inauguración de la Cumbre: “Hemos pensado que donde más convergemos es algo a lo que se refirió anoche el Rey, que es el respeto a la dignidad de las personas, así que pensamos que hay dos asuntos que tienen que ver con la dignidad”.
El primero, prosiguió, porque “la degrada, la vulnera”, como es “el delito con fines de explotación sexual”. Y el segundo, “que es precisamente lo contrario, que es la cultura inclusiva”, en concreto, la discapacidad y diversidad funcional, y destacó : “el mundo de la cultura sana”.

La lacra de la explotación sexual
La directora de APRAMP, Rocío Mora Nieto, ha sido una de las voces más relevantes en el coloquio. En conversación con este medio, reclama “un compromiso común, estable y ambicioso” contra la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual. Y valora que el impulso proceda de la Casa Real, debido a que “adquiere una relevancia especial”, por su capacidad para dar visibilidad y contribuir a que la trata “forme parte de las prioridades institucionales”. La relación entre APRAMP y Doña Letizia se remonta a hace 15 años, una implicación de la Corona con la dignidad de las mujeres a la que la Reina dedica gran parte de su agenda, y en la que también ha involucrado al Monarca, quien ha visitado la sede de la Asociación.
Una respuesta que no debe limitarse a combatir las redes
Según explica Mora Nieto, la trata alcanza una notable dimensión iberoamericana, ya que se trata de una realidad “que trasciende fronteras y que exige respuestas coordinadas”.
Para la responsable de la entidad, la respuesta no puede limitarse a combatir las redes: “La prioridad deben ser las mujeres, su recuperación, la restitución de sus derechos y el acompañamiento en la reconstrucción de sus proyectos de vida, respetando sus tiempos y decisiones”.

Recuerda que el último informe mundial de la UNODC identificó 202.478 víctimas en 2022, de las cuales las mujeres y las niñas representan el 61 %. En España, según el CITCO, las víctimas de explotación sexual identificadas en 2025 procedían principalmente de Colombia, Venezuela y Paraguay. Y atribuye esta realidad a factores como “la desigualdad, la falta de oportunidades, la inestabilidad económica”, que las redes aprovechan con “falsas promesas de empleo, de una vida mejor o de oportunidades en otros países”.
Una prioridad “sostenida”
Además, insta a que la lucha contra la trata sea “una prioridad sostenida, no una cuestión que aparezca únicamente en fechas señaladas”, y ha advertido de los nuevos espacios de captación. “Si no trabajamos de forma unida quienes ganan son las mafias, quienes captan y quienes explotan”, ha afirmado.
Un pacto que implique a instituciones
Durante el encuentro, Mora Nieto ha insistido en que la trata “no puede combatirse desde actuaciones aisladas” y ha defendido un pacto que implique a instituciones, gobiernos, organizaciones y sociedad civil, con “medidas concretas, cooperación efectiva y recursos suficientes”.

“Lo hacemos para que la gente sepa qué es la epilepsia”
Tiago del Campo, Sofia Providel, Alma Salmerón, Saul Pérez Rubio, y Lucrecia Lobillo Cristofoli, son algunos de los niños y adolescentes con epilepsia que representaron la obra de teatro “Sin banquillos”, para normalizar esta enfermedad con gran presencia y escasa visibilidad. La asociación “33% Cultura Sin Límites”, la Asociación Cross Border Project y el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, forman parte del proyecto “Yo Cuento”.

“Esto lo hacemos para que la gente sepa lo que es la epilepsia”, dice Tiago. Todos, como dice Sofía, sienten “un poco más de nervios por actuar delante de la Reina”. Alma y Saul destacan la importancia que conlleva participar en la interpretación. “Esto sirve para que los demás aprendan y si hay una crisis que sepan actuar”. Lucrecia no oculta su orgullo por haber sido “elegida para actuar con tanta gente importante. Yo creo que lo hacemos muy bien y por eso nos han seleccionado”.
Tanto APRAMP como las asociaciones que trabajan en la inclusión de las discapacidades cooperan con la AECID -Asociación Española de Cooperación Internacional del Desarrollo-, para crear sinergias operativas.

La compañía Fritsch Company actúa en Iberoamérica, y en cooperación con la Fundación Ballet Maite León -que centra su trabajo en la formación artística profesional de niños/a, jóvenes y adultos con discapacidad física, intelectual, del desarrollo, sensorial y orgánica- interpretaron el espectáculo de danza de psicoballet “Des/envolturas”.

