El informe PISA 2025 no solo confirma el deterioro general del rendimiento educativo en España. También dibuja un país profundamente desigual dependiendo de la comunidad autónoma en la que estudie cada alumno. En ciencias, la competencia principal de esta edición, Madrid alcanza los 495 puntos y se coloca a la cabeza de las autonomías con resultados comparables, mientras la Comunidad Valenciana cae hasta los 450. Entre ambas aparecen 45 puntos de diferencia.
La distancia resulta especialmente llamativa porque los dos territorios forman parte del mismo sistema educativo estatal y evalúan a estudiantes de la misma edad. PISA no permite traducir mecánicamente cada punto en meses de escolarización, pero la OCDE utiliza como referencia aproximada unos 20 puntos por año de aprendizaje. Bajo esa equivalencia orientativa, la brecha entre Madrid y la Comunidad Valenciana en ciencias supera los dos cursos.
Madrid, Castilla y León y Asturias forman el bloque de cabeza
Madrid consigue el mejor resultado autonómico comparable en ciencias, con 495 puntos, y supera tanto los 477 de España como los 482 del promedio de la OCDE. Muy cerca aparecen Castilla y León, con 493 puntos, y Asturias, con 492. Cantabria alcanza 490 y Galicia, 486.
El informe PISA deja así un grupo de comunidades del norte y del centro claramente por encima de la media española. Castilla-La Mancha protagoniza además una de las pocas noticias positivas: alcanza 485 puntos en ciencias y mejora diez respecto a 2022, una excepción dentro de una edición marcada por el retroceso.
La posición madrileña también se mantiene en matemáticas. Madrid lidera con 477 puntos, seguida por Castilla y León, con 472, Cantabria, con 470, y Asturias, con 469. España se queda en 457.
Eso sí, estar en cabeza no significa haber mejorado. Madrid ha perdido siete puntos en ciencias, 17 en matemáticas y 27 en lectura respecto a la anterior edición. Castilla y León también retrocede. Los mejores territorios españoles continúan liderando mientras sus propios resultados empeoran.
La Comunidad Valenciana protagoniza el mayor desplome

En el extremo contrario aparece la Comunidad Valenciana. Sus 450 puntos en ciencias la colocan como la autonomía comparable con peor resultado en esta competencia, 27 puntos por debajo de España y 45 por detrás de Madrid.
El problema resulta aún más evidente al observar su evolución. Desde el informe PISA de 2022, la Comunidad Valenciana pierde 33 puntos en ciencias, 38 en matemáticas y nada menos que 58 en comprensión lectora. Es uno de los descensos territoriales más importantes de toda la edición.
En matemáticas obtiene únicamente 435 puntos, frente a los 477 de Madrid: una distancia de 42 puntos. En lectura alcanza 424, también muy por debajo de los 451 puntos de la media española.
Las cifras revelan que el descenso nacional no se está produciendo de manera uniforme. Mientras algunas comunidades consiguen mantenerse cerca o incluso por encima del promedio internacional, otras se alejan rápidamente.
Asturias lidera la lectura y el País Vasco cae hasta 419 puntos
La comprensión lectora ofrece otra fotografía especialmente significativa. Aquí no es Madrid quien ocupa la primera posición, sino Asturias, con 471 puntos. Madrid aparece inmediatamente después con 469 y Castilla y León alcanza 466.
En el otro extremo, el País Vasco registra apenas 419 puntos, el peor resultado entre las comunidades plenamente comparables. Entre Asturias y el País Vasco existen 52 puntos de distancia, una brecha todavía mayor que la observada entre Madrid y Valencia en ciencias.
El dato vasco llama especialmente la atención porque la comunidad presenta indicadores socioeconómicos relativamente favorables. Además, desde PISA 2022 ha perdido 47 puntos en lectura. Es una prueba de que las diferencias territoriales no pueden explicarse únicamente por la renta de las familias.
Cataluña queda fuera de la comparación

Existe una excepción que obliga a extremar la prudencia: Cataluña. Los alumnos que realizaron el examen obtuvieron aparentemente 502 puntos en ciencias, una cifra superior incluso a Madrid. Sin embargo, esos resultados no pueden utilizarse para establecer un ranking.
La OCDE determinó que la muestra catalana no era representativa después de que se excluyera aproximadamente al 23% de los estudiantes inicialmente seleccionados. El Ministerio puede publicar las puntuaciones a título informativo, pero no sirven para comparar Cataluña con otras autonomías ni para determinar si ha mejorado respecto a anteriores ediciones del informe PISA.
Un mismo país, resultados separados por más de 50 puntos
Las diferencias entre comunidades dejan una de las conclusiones más preocupantes de PISA 2025. En ciencias existen 45 puntos entre Madrid y la Comunidad Valenciana; en matemáticas, 42 entre esos mismos territorios; y en lectura la distancia alcanza los 52 entre Asturias y País Vasco.
No todo depende de las políticas educativas autonómicas. PISA muestra diferencias en nivel socioeconómico, porcentaje de alumnado migrante, repetición de curso y composición de los centros que también condicionan los resultados. España mantiene, además, una brecha socioeconómica menor que el promedio de la OCDE.
Pero los datos resultan difíciles de ignorar. El informe PISA no muestra únicamente que España obtiene sus peores resultados históricos. Revela también que el deterioro está avanzando a velocidades muy diferentes. Madrid, Castilla y León y Asturias mantienen posiciones de cabeza; Castilla-La Mancha consigue resistir en ciencias; mientras Comunidad Valenciana y País Vasco protagonizan algunos de los descensos más pronunciados.
El problema educativo español ya no es solo cuánto están aprendiendo sus alumnos, sino hasta qué punto el lugar donde estudian está relacionado con resultados cada vez más diferentes.

