Debate

Las mujeres que defienden la continuidad de Almaraz encuentran un aliado inesperado en la Comisión Europea

La defensa de la energía nuclear por parte de Ursula von der Leyen refuerza la reivindicación de las más de 2.000 mujeres del Campo Arañuelo que piden extender la vida útil de la central nuclear cacereña

Ursula von der Leyen interviene durante un debate sobre «La EUCO y la situación en Oriente Medio» en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, Francia.
EFE/EPA/RONALD WITTEK

El debate sobre el futuro de la central nuclear de Almaraz ha encontrado un aliado inesperado en Bruselas. En pleno pulso político y energético en España sobre la continuidad de la planta extremeña, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha respaldado la necesidad de evitar el cierre prematuro de infraestructuras nucleares existentes. Un posicionamiento que refuerza la lucha que desde hace meses realizan las más de 2.000 mujeres del Campo Arañuelo para exigir su continuidad.

La sorpresa viene en forma de misiva. Así, en una carta remitida a los jefes de Estado y de Gobierno de cara al Consejo Europeo de esta semana, la jefa del Ejecutivo comunitario considera que la Unión Europea debe evitar “la retirada prematura de activos, como las instalaciones nucleares existentes“, que todavía pueden seguir proporcionando electricidad “fiable, de bajo coste y con bajas emisiones”.

De esta forma, el respaldo de Bruselas abre una mayor ventana de oportunidad, cuando la Central Nuclear de Almaraz pugna por su continuidad “imprescindible”. La instalación reivindica su aportación síncrona al sistema de generación eléctrica, frente a los ciclos combinados que consumen gas. En este sentido, las eléctricas accionistas de la planta extremeña -Iberdrola, Endesa y Naturgy- han pedido al Gobierno prorrogar su vida útil.

Mujeres por Almaraz

Mujeres por Almaraz ante el Ministerio de Igualdad.
Mujeres por Almaraz.

En el debate por la continuidad de la central cacereña, las mujeres de la comarca han irrumpido con fuerza organizadas en la plataforma Mujeres por Almaraz. Son más de 2.000 las que alertan del impacto social y económico que tendría su desmantelamiento, en una zona con escasas alternativas económicas.

“Mujeres por Almaraz representa a más de 2.000 mujeres que están alzando la voz para decir que queremos trabajar y prosperar en nuestra propia tierra. Para ello es necesario que la primera industria de Extremadura siga abierta, porque de la central nuclear dependen 4.000 familias”, afirma María Jesús Lapeira, su portavoz. Hace unos días llevaron su reivindicación ante el Ministerio de Igualdad.

Carta a Ana Redondo

Una delegación viajó a Madrid para registrar una carta dirigida a la ministra Ana Redondo. En su misiva recuerdan que el debate energético no es solo técnico, sino también social y territorial. “La igualdad no puede depender del código postal”, señalan las firmantes, que advierten de que la pérdida de oportunidades económicas en el mundo rural tiene un impacto directo sobre la autonomía y el futuro de las mujeres.

“La igualdad no puede sostenerse sobre la incertidumbre ni sobre la pérdida de oportunidades. Y sin autonomía económica no hay igualdad real“, añade María Jesús Lapeira. Su temor es que el cierre de la central provoque un deterioro irreversible del tejido económico del territorio y acelere la salida de población joven, especialmente femenina. “¿Qué clase de igualdad es aquella que obliga a abandonar la propia tierra para poder ejercerla?”, concluye su portavoz.

Seguridad del suministro a precios asequibles

La central nuclear de Almaraz.
Foro Nuclear

A su vez, la propia central nuclear ha intensificado su defensa pública de la continuidad de la planta. Horas antes de que trascendiera la misiva de la presidenta de la Comisión, la instalación defendió en un comunicado de que su funcionamiento es “imprescindible para garantizar la seguridad de suministro, precios asequibles y la autonomía e independencia energética de España y Europa”. Recordó, además, que ya se ha solicitado oficialmente al Ministerio para la Transición Ecológica la extensión de la autorización de explotación de sus dos reactores hasta junio de 2030.

Desde el punto de vista técnico, la planta aseguró que cumple todos los requisitos establecidos por el Consejo de Seguridad Nuclear tras la revisión periódica de seguridad aprobada en 2020. Anualmente, además, se realizan inversiones cercanas a los 50 millones de euros para modernizar las instalaciones y mantener los estándares de seguridad.

En 2025, las dos unidades de Almaraz generaron 15.370 GWh de electricidad, lo que equivale aproximadamente al 7% de la demanda eléctrica nacional y al consumo anual de unos cuatro millones de hogares.

“Daño colateral”

Para las mujeres del Campo Arañuelo, esta realidad productiva, unida a su importancia para la fijación de la población rural, avala su lucha en defensa de la central. “No queremos ser un daño colateral de decisiones adoptadas lejos de aquí“, avisan en su carta al Ejecutivo.

En este marco, el respaldo implícito que llega desde Bruselas a la prolongación de la vida útil de las centrales nucleares existentes se interpreta en la comarca como un argumento más en favor de su reivindicación.

Más aún cuando, en el contexto de la crisis energética por el conflicto en Oriente Medio, Ursula von der Leyen también advirtió de que el bloque debe prepararse para un mayor impacto económico si se prolonga el conflicto. Y ha reclamado que la respuesta europea sea proporcional a la gravedad de la situación.