Pedro Sánchez anunció ayer en su comparecencia en el Congreso de los Diputados que propondrá ante la Unión Europea la integración de Ceuta en la unión aduanera y la obtención del estatus de región ultraperiférica. Unas palabras que pueden marcar el futuro de las relaciones entre Bruselas y Marruecos, pues la medida implica a su vez ampliar la responsabilidad aduanera del ámbito nacional al comunitario.
Con esta decisión, el Gobierno español fuerza a Bruselas a pronunciarse sobre Ceuta y Melilla, y todo ello a pesar de que los expertos consultados por Artículo14 califican este anuncio como “un brindis al sol” por la dificultad de los cambios planteados.
La iniciativa trata de reforzar el anclaje de la ciudad autónoma en Europa y servirá para testar el respaldo de los socios europeos. Todo ello cuando España ha tensionado las relaciones con la decisión de aplicar represalias contra Italia en el control de pasajeros tras la invasión de Ceuta. Tal y como avanzó Artículo14, la Comisión Europea ha abierto una investigación por esta decisión.
Fuentes próximas al Ejecutivo ceutí valoran a Artículo14 las iniciativas que contribuyan a reforzar la vinculación con Europa, pero advierten de la importancia de que se mantengan las exenciones fiscales existentes. Una fórmula para garantizar la continuidad del régimen fiscal propio de Ceuta y Melilla es que la incorporación al territorio aduanero común de la Unión Europea se vincule al reconocimiento del estatus de región ultraperiférica, recogido en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), que debería modificarse.
El presidente @sanchezcastejon ha comparecido en el @Congreso_Es, donde ha detallado las medidas adoptadas en la crisis migratoria de Ceuta.
🗣️ "Unidad y lealtad institucional son la receta que va a permitir a Ceuta salir con más fuerza de esta crisis".https://t.co/Cs79eMwPcY
— La Moncloa (@desdelamoncloa) September 3, 2026
Punto de partida
Si bien es cierto que tanto Ceuta como Melilla forman parte de España, desde el punto de vista comercial, las ciudades autónomas cuentan con un régimen singular que las deja fuera del territorio aduanero comunitario. Eso significa que, aunque Ceuta y Melilla pertenecen políticamente a la UE, las reglas aduaneras europeas no se aplican en estos territorios, lo que genera una mayor burocracia. De hecho, la Comisión Europea especifica que tanto Ceuta como Melilla se encuentran fuera del territorio aduanero de la Unión, una excepción recogida desde 1985 en el Acta de Adhesión de España.
Pero ¿qué implicaciones tendrían estas medidas si finalmente se llevan a cabo? A pesar de que la unión aduanera y la región ultraperiférica son dos conceptos técnicos, los cambios planteados supondrían una transformación económica, fiscal y política.
Para algunos expertos consultados por Artículo14, “no se cumplen los requisitos y no parece un buen momento para negociar en este sentido con la Comisión Europea, por lo que parece un brindis al sol”. En su opinión, no está claro que estas medidas aporten grandes beneficios, cuando ya disfrutan de una fiscalidad ventajosa”. Y, además, advierten de que “mientras no se restablezca el orden público y la seguridad y se recupere la normalidad todo esto no tendrá efecto”.
¿Qué compromiso requiere de la UE?
El proceso es complejo y requiere de un gran compromiso por parte de la Unión Europea. Irene Guardiola, socia-directora de Guardiola Lawyers International Trade & Customs, explica que el primer paso que debe dar España es solicitarlo de manera formal ante el Consejo Europeo. Una vez este órgano recibe la petición, eleva la propuesta al Parlamento y en función de la decisión que se tome ahí, será el Consejo Europeo el que tendrá que aprobar, o no, la incorporación de manera unánime.
Y es que, según explica Guardiola a Artículo14, la declaración de Ceuta como región ultraperiférica trae consigo un cambio en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE). “Una cosa es que se le quiera cambiar el estatus de Canarias, que en su momento (se incorporó en 1999) estaba en la misma situación, pero el propio Tratado de la UE contemplaba a determinados territorios que forman parte de países de la UE, pero eso con Ceuta y Melilla no pasa, y para que se les considere se debe cambiar el TFUE”.

¿Cómo cambiaría el movimiento entre fronteras?
La incorporación de Ceuta a la unión aduanera de la Unión Europea transformaría el régimen del transporte de mercancías, agilizando los flujos comerciales con la Península y la UE, señala Guardiola.
Si bien es cierto que la socia-directora de Guardiola Lawyers International Trade & Customs, asegura que “persistirían ciertas declaraciones aduaneras para liquidar tributos indirectos locales, se reducirían mucho lo que serían los trámites aduaneros, los controles y la documentación que debe acompañar a la mercancía, etcétera“. En definitiva, habría menos burocracia y controles en los intercambios de Ceuta y Melilla con España y el resto de la UE.
Respecto a las relaciones comerciales con Marruecos, la integración aduanera exigiría que Ceuta y Melilla asuman las normas comerciales y arancelarias de la Unión Europea. Guardiola aclara que las ciudades autónomas tendrían “la obligación de implementar un arancel exterior común”, lo que implicaría que se acogieran a las mismas condiciones que tiene la Unión Europea con Marruecos.
Control de la frontera
Sin embargo, el cambio más relevante y que podría suponer un antes y un después en las relaciones entre Marruecos y la UE reside en el control de las fronteras, cuya responsabilidad recae actualmente en España y Marruecos. Si Ceuta y Melilla pasan a formar parte de la unión aduanera, “se convertirían en una auténtica frontera exterior aduanera de la Unión Europea”.
De integrarse las ciudades autónomas en la unión aduanera, la responsabilidad del control de la aduana adquiriría una dimensión comunitaria: “Esa frontera ya no la controlaría solo España y Marruecos sino la tendría que controlar mucho más la Unión Europea”, lo que obligaría al bloque comunitario a implicarse de manera más directa.

