Defensa

Simón remodela la cúpula de Indra con la asignatura pendiente del talento femenino

El consejo de Indra prevé nombrar a un nuevo consejero delegado, una decisión que consolidará el poder ejecutivo de Ángel Simón al frente del grupo. El relevo abre además una reorganización de la alta dirección

Ángel Simón, presidente no ejecutivo de Indra.
Ángel Simón, presidente no ejecutivo de Indra.
Kiloycuarto.

Primera decisión de calado en la nueva etapa de Ángel Simón al frente de Indra: el nombramiento de su mano derecha como consejero delegado de la compañía. El consejo de administración de Indra prevé nombrar el próximo martes, 26 de mayo, al sustituto de José Vicente de los Mozos, que tras la pérdida de confianza de la SEPI (primer accionista de la compañía con un 28% del capital) y a pesar de sus aspiraciones para continuar en el cargo, abandonará la compañía.

Con el nombramiento del nuevo consejero delegado, entre cuyos nombres suena ya Raúl Blanco, Indra busca cerrar definitivamente la crisis de gobernanza abierta tras la salida de Ángel Escribano y consolidar la nueva etapa bajo la batuta de Ángel Simón. Pero el relevo del CEO será solo el primer movimiento de una reorganización más amplia del poder ejecutivo de la compañía.

Más poder ejecutivo para Simón

Angel Simón, presidente de Indra durante su primera intervención pública en Barcelona.
Ángel Simón, presidente de Indra durante su primera intervención pública en Barcelona el pasado 11 de mayo.
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El primer cambio vendrá con la revisión de la propia figura del presidente. La previsión es que Ángel Simón asuma funciones ejecutivas, compartidas con el futuro consejero delegado. La dualidad ejecutiva ha sido el modelo que ha funcionado en Indra en la anterior cúpula. Una fórmula heredada del antecesor de Escribano, Marc Murtra, en la que incorporó José Vicente de los Mozos. Así, el nuevo CEO no tendrá la concentración de poder de la que ha disfrutado durante las últimas semanas De los Mozos.

Quienes conocen a Simón señalan su voluntad de gestión. El papel institucional atribuido inicialmente no encaja en su perfil profesional. De hecho, en el siguiente consejo tras su nombramiento, Simón accedió como presidente a la Comisión Delegada Ejecutiva y a la Comisión de Estrategia. En el ámbito del consejo tras la dimisión de la independiente Ángeles Santamaría y Javier Escribano, tras la venta su paquete accionarial del 14%, queda pendiente su renovación. Los nuevos nombramientos -incluido el presidente y el nuevo CEO- se someterán a la aprobación de la Junta General de Accionistas el 30 de junio.

En paralelo, al nombramiento del nuevo CEO y la recomposición del consejo, el ex consejero delegado de CriteriaCaixa tiene pendiente la construcción de su propia estructura de confianza dentro de la compañía. De momento, la primera señal visible ha sido el fichaje de Ciril Rozman como director de la Oficina de Presidencia y Asuntos Públicos. Se trata de uno de los ejecutivos más próximos a Simón, con quien trabajó durante casi dos décadas en Agbar y posteriormente en CriteriaCaixa. Su llegada marca el inicio de una reconfiguración más profunda del núcleo directivo.

Falta talento femenino en la cúpula

María del Carmen Moneva, directora global de Recursos Humanos de Indra.
kiloycuarto.

Una de las asignaturas de Indra es la falta de talento femenino en el comité de dirección. Aunque la compañía cumplirá con la exigencia del 40% que marca la Ley de Paridad en el máximo órgano de administración, suspende en la alta dirección. En la actualidad, de sus diecisiete miembros, incluido el CEO, sólo hay una mujer: María del Carmen Moneva, directora global de Recursos Humanos.

Aunque aún figuran en el organigrama público de la compañía, fuentes del sector apuntan a la salida de las personas de confianza de Ángel Escribano, como Miguel Ángel Panduro, quien fue consejero delegado de Hispasat. La organización también podría afectar a Manuel Escalante, al frente del área de tecnología (Chief Technology Officer, CTO), quien en el día a día era la mano derecha de Ángel Escribano. Una de las claves serán las cláusulas de no competencia, una vez que -al menos por ahora- las relaciones as relaciones entre Ángel y Javier Escribano, propietarios de EM&E, y la actual dirección de Indra permanecen rotas y la posible fusión entre ambas compañías ha quedado aparcada.

En el viraje de Indra hacia la construcción del campeón defensa el reto de incorporar mujeres a la alta dirección se antoja complejo. En la actualidad, ellas no alcanzar el 25% de participación en el sector, lo que sitúa a esta industria como uno de los sectores más masculinizados. “Creo que el principal motivo por el que pocas mujeres se interesan por el sector es el desconocimiento y la falta de referentes”, explicaba a Artículo14 Silvia Gamo, directora general de la Fundación Círculo de Tecnologías para la Defensa y la Seguridad.

El nuevo plan estratégico pendiente

El nuevo consejero delegado heredará también la revisión del plan estratégico de Indra. La compañía presentó hace dos años su hoja de ruta, Leading the Future, con la impronta de De los Mozos, para acelerar su transformación en el gran grupo español de defensa y tecnología. Pero el cambio en la presidencia, la salida de De los Mozos y la ruptura de la operación con EM&E obligan ahora a redefinir la estrategia. El nuevo plan tendrá que precisar cuáles serán los nuevos objetivos económicos y de crecimiento, con qué socios quiere apoyarse la compañía y bajo qué estructura de poder ejecutivo.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, en el Congreso
La ministra de Defensa, Margarita Robles, en el Congreso

El principal reto está en la ejecución de los Programas Especiales de Modernización de la Defensa, los llamados PEM. Indra ha vinculado buena parte de su crecimiento futuro a estos proyectos, que exigen capacidad industrial, coordinación con proveedores y cumplimiento de calendarios. El caso más sensible es el del vehículo blindado 8×8 Dragón, uno de los grandes programas industriales del Ministerio de Defensa. El proyecto, adjudicado en 2020 y valorado en unos 2.500 millones para la fabricación de 348 unidades, acumula retrasos y afronta el riesgo de nuevas penalizaciones por parte del departamento de Margarita Robles.

Cartera de 20.000 millones

Con una cartera de más de 20.000 millones en pedidos, impulsada por los contratos de defensa adjudicados, lo ocurrido con el 8×8 resume bien el desafío en esta etapa. Indra necesita ejecutar los contratos en plazo y ordenar su relación con socios estratégicos industriales. En paralelo, deberá reorientar las operaciones corporativas, tras la fallida fusión con EM&E. El grupo necesita tamaño, capacidades industriales y presencia internacional para competir en el nuevo mapa europeo de defensa.

El mercado, de momento, ha premiado la tesis industrial de Indra. Pese a los sucesivos cambios en la cúpula y a la crisis de gobernanza abierta tras la salida de Ángel Escribano, la acción supera ahora los 50 euros. En el primer trimestre, el grupo ganó 76 millones, un 28% más y elevó sus ingresos un 15%, hasta 1.334 millones.

Empieza ahora el verdadero examen de Simón y de su nuevo consejero delegado: demostrar que la estabilidad accionarial y el auge del negocio de defensa se traducen en crecimiento para los inversores.

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