Nueva etapa

La cuenta atrás de 80 días para De los Mozos: ganarse a Simón en Indra

El mandato del consejero delegado de Indra vence en junio de 2026, sin que ninguna de las dos partes haya confirmado su continuidad

José Vicente de los Mozos y Ángel Simón.
Kiloycuarto

Tras una jornada de infarto, en la madrugada del pasado 2 de abril, el consejo de administración de Indra logró consensuar el nombramiento de Ángel Simón como nuevo presidente no ejecutivo de la compañía. A su vez, el consejero delegado, José Vicente de los Mozos, se mantiene como consejero delegado y primer ejecutivo. Sin embargo, según explican fuentes del consejo a Artículo14, la continuidad del directivo más allá del próximo 24 de junio -fecha en la que vence su actual mandato- no se aprobó expresamente en la reunión.

En este sentido, las mismas fuentes señalan que dependerá de que el directivo sea capaz de ganarse la confianza de Ángel Simón. El nuevo presidente es un perfil técnico próximo al Partido Socialista de Cataluña (PSC) que ha ejercido funciones ejecutivas a lo largo de su trayectoria empresarial. Cabe recordar que Simón ejerció como consejero delegado de CriteriaCaixa, el holding empresarial de La Caixa.

Por su parte, José Vicente de los Mozos tampoco ha expresado específicamente su deseo de continuar más allá del plazo establecido. En un post en LinkedIn, el directivo trasladó el pasado 3 de abril su “absoluto compromiso” con la empresa.

Simón evaluará el desempeño del CEO

La concentración de todo el poder ejecutivo en José Vicente de los Mozos evita, a priori, las tensiones vividas durante la etapa de Ángel Escribano. Unas diferencias que también llegaron al equipo directivo, especialmente con ejecutivos afines al expresidente. Es el caso de Manuel Escalante, director de tecnología (CTO), persona de confianza de Escribano, quien en febrero de 2025 se reincorporó a la compañía desde Escribano Mechanical and Engineering (EM&E).

Previamente, se nombró a Víctor Martínez como director general de la división de Tráfico Aéreo. A su vez, en mayo, Indra fichó a María del Carmen Moneva como directora global de Recursos Humanos, la única mujer que, a día de hoy, participa en el comité de dirección. Una incógnita es si De los Mozos realizará algún movimiento en la alta dirección.

Aunque el presidente de Indra ha perdido las funciones ejecutivas, Ángel Simón es el presidente de la Comisión de Estrategia. Aunque tiene una naturaleza “consultiva y asesora” en sus funciones está el análisis de la estrategia -de negocio, financiera o de otro tipo- de la compañía, además del seguimiento del plan estratégico. De esta Comisión depende además la evaluación del bonus de De los Mozos y del resto de altos directivos. En concreto, es la responsable de elevar el informe correspondiente a la Comisión de Nombramientos, Retribuciones y Gobierno Corporativo.

Ángel Simón (Indra) - Economía
Una fotografía de archivo de Ángel Simón.
Europa Press

Retribución de De los Mozos

Una de las cuestiones pendientes para la continuidad de De los Mozos es su retribución. Indra había preparado una mejora de su remuneración máxima, que podría alcanzar casi cinco millones de euros. En la actualidad, el salario del consejero delegado oscila entre los 2,7 y los 3,2 millones en función del cumplimiento de los objetivos. En 2025, recibió una remuneración total de 1,88 millones, un 2,3% más, según informó la compañía a la CNMV. Por su parte, Ángel Escribano percibió 607.000 euros.

Sin embargo, en la última reunión del consejo, la subida de la remuneración del ejecutivo no se aprobó. Según informó El Mundo, la SEPI habría frenado el aumento de sueldo. Una mejora encaminada a tentar al directivo que también preside Ifema y que podría optar por dedicarse a tiempo completo a esta actividad ahora que la Fórmula 1 regresa a la capital.

Recuperar la confianza del mercado

Mientras se despejan las incógnitas, en su mensaje del fin de semana, el directivo destacó que Indra está en su mejor momento, “tenemos un plan estratégico que desde hace años cumplimos y que ya hemos superado. Ha llegado la hora, como ya hemos dicho, de darle un nuevo empujón. Entramos en una etapa que está llena de retos interesantes y de grandes cosas que están por venir”.

Tras los vaivenes en la acción desde que el 18 de marzo, La Moncloa a través de la SEPI exigió a Ángel Escribano su dimisión, el directivo afronta el reto de recuperar la confianza del mercado. Desde entonces, la acción ha caído un 13,44%, hasta los 49,34 euros. El pasado jueves 2 de abril, el valor rebotó un 1,25%, en una sesión marcada por el contexto de los días festivos de Semana Santa. El 6 de abril, los mercados bursátiles permanecieron cerrados en España.

Al calor de los contratos adjudicados a Indra -el grueso de ellos en alianza con EM&E en los Planes Especiales de Modernización (PEM)-, las acciones de Indra alcanzaron el 4 de marzo su máximo histórico al cierre en 64,50 euros. El equivalente a una capitalización bursátil de 11.394 millones de euros. En la batalla del Gobierno contra el expresidente, la compañía se ha dejado más de 1.353 millones (57 euros por acción el 18 de marzo). Una cifra que se eleva a 2.678 millones, si se considera su máximo histórico.

Plan estratégico revisado

La subida de las acciones será una buena noticia para los inversores, que están pendientes de la presentación del nuevo plan estratégico de Indra. En junio, está prevista la celebración del Investor Day, donde la compañía prevé presentar su hoja de ruta hasta 2030. Una vez que los hermanos Escribano han retirado EM&E de la operación de fusión con Indra y cuando los mayores contratos adjudicados por el Ministerio de Defensa a Indra son en UTE con esta, el mercado necesita entender la relación entre ambas ya que los analistas siempre han valorado su complementariedad. “Consideramos que Indra debería ofrecer al mercado una comunicación clara sobre las soluciones disponibles para garantizar la correcta ejecución de los proyectos”, señalaban entonces los analistas de Bestinver.

“La cancelación de la fusión también ha suscitado preocupaciones relevantes sobre la capacidad de Indra para ejecutar los PEM en plazo y en su totalidad, ya que las capacidades industriales de EM&E se consideraban un componente clave en este ámbito. Aunque existe la posibilidad de que ambas compañías continúen colaborando mediante fórmulas como empresas conjuntas o uniones temporales de empresas (UTE), tal y como han hecho históricamente, la erosión de la confianza entre las partes introduce incertidumbre sobre la eficacia de estas alternativas”, advertían.

Recelos del PP: “en riesgo la credibilidad de Indra”

“Hemos visto que el Gobierno vuelve a hacer lo mismo que hizo en Telefónica y es quitar y poner a su libre antojo, poniendo en riesgo la credibilidad de una empresa que además cotiza, que tiene inversores, y denostando a la persona que ellos mismos nombraron“, criticó ayer el vicesecretario del PP de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras, Juan Bravo.

Según Bravo, el Gobierno tendrá que dar explicaciones de por qué “quita y por qué pone, y por qué se dedica a intervenir en las empresas privadas, en lugar de ejercer su puesto como un accionista más, y no obligando y chantajeando a todo el entorno a tomar las decisiones que el propio Ejecutivo quiere”.

Junio, el mes clave

Para este año, Indra prevé alcanzar unos ingresos superiores a 7.000 millones de euros en moneda local y un EBIT de más de 700 millones. En 2025, Indra elevó un 57% su beneficio, hasta 436 millones y elevó sus ingresos un 13%, hasta 5.457 millones. En términos operativos, el avance también es significativo. El resultado bruto de explotación (EBITDA) creció un 17%, hasta 636 millones, mientras que el EBIT aumentó un 18%, hasta 517 millones.

En junio, está prevista la celebración del Investor Day, con su hoja de ruta hasta 2030. Será entonces cuando el futuro del consejero delegado quede también definido y se oiga la voz de los accionistas en la junta general. El nuevo presidente de Indra tiene difícil batir el apoyo del 98,49% que logró Ángel Escribano.

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