Guerra

Las tres pequeñas islas de las que depende la defensa de los ayatolás

El despliegue de tropas estadounidenses sobre el Golfo dispara los rumores sobre los planes de Estados Unidos. Trump estaría barajando la posibilidad de atacar Abu Musa, Gran Tunb y Pequeña Tunb

Si sumamos sus tres territorios apenas llegan a los 21 km². Para hacernos una idea, tienen, en total, la misma dimensión que Coslada. Pero sus nombres, hasta ahora desconocidos, se han convertido en la joya mejor guardada del régimen iraní y en la llave que Estados Unidos necesita para reabrir el estrecho de Ormuz

Abu Musa, Gran Tunb y Pequeña Tunb son tres pequeñas islas iraníes de las más de doce que están dispersadas por el Golfo Pérsico. Atacarlas, apuntan algunas informaciones, podría ser el as en la manga que Trump tiene guardado para asestar ese “golpe final” del que tanto habla a la República Islámica.

Porque estas islas, a pesar de no tener grandes ciudades industriales como la ya bombardeada isla de Jark, sirven para algo fundamental: asegurar a través del mar el sistema de defensa de los ayatolás. El archipiélago, reclamado históricamente por Emiratos Árabes Unidos pero controlado por Teherán, es clave para controlar el tráfico que puede circular por el todavía blindado estrecho de Ormuz.

Los buques portacontenedores están amarrados.
EFE/EPA/HALDEN KROG

¿Por qué estas pequeñas islas?

Las aguas que rodean a estas pequeñas islas no son muy profundas. Así que los grandes buques de guerra o los petroleros no pueden acercarse a ellas. Esto es fundamental para las pequeñas y rápidas lanchas con las que la Guardia Revolucionaria opera desde ellas.

Según uno de los últimos informes de la Fundación para la Defensa de las Democracias, el año pasado el régimen iraní habría reforzado su presencia en estas tres islas. Su posición, con muy poca distancia entre ellas, sirve para que los ayatolas puedan controlar cualquier embarcación que pretenda entrar o salir del estrecho de Ormuz. Y precisamente por eso, Trump necesitaría burlar estas defensas primero si quiere acercarse de forma segura hasta Ormuz.

Donald Trump, durante la firma de una orden ejecutiva
EFE/ La Casa Blanca

Más de 3.000 ataques cruzados en Oriente Medio

Desde que comenzó el conflicto en Oriente Medio, hace poco más de un mes, entre Estados Unidos, Israel e Irán el fuego cruzado ha alcanzado ya casi cuatro mil ataques. Desde el pasado 28 de febrero, más de 2.000 de esos ataques han sido lanzados por Estados Unidos e Israel. Muy por debajo, tanto en número como en precisión, Irán, que ha lanzado poco más de 1.000.

Sin embargo, a pesar de la cantidad, los ataques que recordamos después de más de 30 días de conflicto son muy puntuales. Los titulares y los informativos relatan los que mayor daño hacen. En el caso de Irán, los que alcanzan infraestructuras energéticas clave en el Golfo; y en el caso de Estados Unidos e Israel, los que de verdad han conseguido poner en jaque a los ayatolás.

De los más de tres mil ataques lanzados por parte de Estados Unidos el más sonado fue el primero, el que comenzó el conflicto. El bombardeo que, con puntería quirúrgica, consiguió descabezar la cúpula militar iraní y asesinó al, hasta entonces, líder supremo de Irán, Alí Jameneí.

Quince días más tarde, Estados Unidos lanzó otro de sus golpes más potentes. El 14 de marzo, la Administración estadounidense bombardeó el corazón petrolero iraní. Por este enclave, estratégico y fundamental para el país persa, pasa más del 90% de sus exportaciones de crudo. Con tan sólo 22 km² y ubicado en medio del Golfo pérsico, es una de las joyas de la corona de su oro negro.

Infografía facilitada por el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Francesas en la que se muestra su dispositivo francés en Oriente Medio.
EFE/ Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Francesas

¿Por qué EE UU no ha vuelto a atacar la isla de Jark?

La pregunta entonces es ¿por qué no la atacan de nuevo? Y también si, tras días de treguas pospuestas y bandazos de Trump, ¿el Pentágono se plantea atacar otros puntos clave? Según explica la CNN, que cita a fuentes del Pentágono, antes de tomar de Jarg, EEUU se está planteando atacar las otras tres islas para intentar que la toma sea lo más segura posible.

Si Trump consigue las posiciones militares en este archipiélago, se aseguraría el paso seguro de los buques de guerra hasta Jark. De momento, no existe ni un calendario marcado ni tampoco la confirmación de un ataque anfibio por parte de Estados Unidos, pero Irán no es ajeno a estos rumores y ya ha comenzado a rearmar estas pequeñas islas. “Nuestro enfoque táctico exige que armemos y pongamos en funcionamiento este grupo de islas. Tenemos la capacidad de atacar bases, buques de guerra y activos enemigos en la región”, aseguró en su momento el contralmirante Alireza Tangsiri (ya asesinado por Israel).

Pero tomar estas islas e implantar en ellas un nuevo régimen dispuesto a abrir el paso a buques y petroleros podría hacer estallar un segundo conflicto. Emiratos Árabes Unidos, que lleva desde 1971 reclamando estas islas, intentaría hacer valer su soberanía. Cuando las tropas británicas se retiraron ese año, Irán tomó el archipiélago que, hasta entonces, pertenecía a la dinastía Al Qamisi. Sus herederos políticos son hoy dos de los siete emiratos que forman EAU y que hoy siguen reclamando esos tres trozos de tierra.