El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está dolido con sus aliados de la OTAN y ha amenazado con retirarse de la Alianza Atlántica. En plena guerra con Irán, los líderes europeos no han acudido a la llamada de Washington y es que, según señala a Artículo14 la doctora Catherine Gegout, profesora asociada de Relaciones Internacionales de la Universidad de Nottingham, “los Estados europeos y la UE ya no pueden confiar en EE UU. Groenlandia fue el punto de inflexión”.
La experta contextualiza en que “la salida de una organización internacional ya ha ocurrido antes. Reino Unido abandonó la UE en 2020, y Rusia fue excluida del Consejo de Europa en 2022. Burkina Faso, Malí y Níger anunciaron que abandonaban la Corte Penal Internacional”. Es más, Gegout recuerda que “renunciar al respeto del derecho internacional no acaba bien.

Sobre el conflicto en Oriente Próximo, la profesora de Relaciones Internacionales indica que “el mayor error de cálculo de EE UU fue esperar que el régimen iraní “obedeciera” a Washington y que no fuera capaz de reaccionar ante su agresión“.
-El presidente de EE UU, Donald Trump, está considerando seriamente la posibilidad de retirarse de la OTAN. El magnate republicano declaró a The Telegraph que la Alianza Atlántica es un “tigre de papel” y afirmó que Reino Unido ni siquiera tiene Armada. Pero, ¿puede Trump retirarse?
-Trump no puede salir legalmente de la OTAN. En 2023 se aprobó una ley bajo el mandato del expresidente Joe Biden que establecía que dos tercios del Senado o una ley del Congreso tendrían que dar su consentimiento para la retirada de EE UU de la OTAN. Sin embargo, Trump podría acogerse al artículo II, sección 2, de la Constitución de Estados Unidos. Este establece que “el presidente será el comandante en jefe del Ejército y la Armada de Estados Unidos, y de la milicia de los distintos estados, cuando sea llamado al servicio activo de los Estados Unidos”. Podría argumentar que, para proteger la defensa nacional, es esencial retirarse de la OTAN.

Así pues, es posible que Trump abandone la OTAN. Ya abandonó la Organización Mundial de la Salud en 2025, y 66 organizaciones, agencias y comisiones internacionales en 2026. La salida de una organización internacional ya ha ocurrido antes. Reino Unido abandonó la UE en 2020, y Rusia fue excluida del Consejo de Europa en 2022. Burkina Faso, Malí y Níger anunciaron que abandonaban la Corte Penal Internacional. Renunciar al respeto del derecho internacional no acaba bien. Algunos de estos Estados están en camino de ser, o ya son, considerados regímenes parias, es decir, Estados marginados debido a sus gobiernos. Otros, como Reino Unido, están intentando reincorporarse a la comunidad internacional. Una alternativa para Trump sería seguir amenazando a los aliados para obtener más apoyo. Pero esto genera más desconfianza entre sus aliados.
-Parece que está decepcionado por la falta de apoyo en su guerra contra Irán… Pero, ¿cómo pueden los demás miembros confiar en EE UU después de que amenazara con invadir Groenlandia hace unos meses?
-Los Estados europeos y la UE ya no pueden confiar en EE UU. Como sugieres, Groenlandia fue el punto de inflexión. Groenlandia es un problema que sigue vigente. Hoy en día, Washington está interesado en la expansión militar allí.

Las políticas de Trump están teniendo tres repercusiones importantes en las políticas internas europeas. En primer lugar, las políticas de Trump están reforzando las capacidades de defensa de la UE. En segundo lugar, están acelerando el deseo de Reino Unido de acercarse a la UE. Keir Starmer ha declarado ahora, por primera vez desde el Brexit, que “podríamos hacer más en relación con el mercado único, porque creo que eso redunda enormemente en nuestro interés económico”. En tercer lugar, aunque es pronto para afirmarlo, parece que al menos algunos europeos están dando la espalda al autoritarismo. En las elecciones parciales celebradas en el Gran Mánchester (Reino Unido), los Verdes se impusieron a Reform. En Renania-Palatinado, la CDU ganó con más del 30% de los votos. En Hungría, parece que el partido de centro-derecha Tisza, liderado por el exmiembro del Gobierno Peter Magyar, tiene muchas posibilidades de ganar.
-En cuanto a la guerra en Irán, ¿cuál ha sido el mayor error de cálculo de EE UU en esta campaña? ¿Cree que finalmente enviarán tropas sobre el terreno?
-El mayor error de cálculo de EE UU fue esperar que el régimen iraní “obedeciera” a Washington y que no fuera capaz de reaccionar ante su agresión. Antes de la guerra, el secretario de Energía, Chris Wright, afirmó que una guerra no interrumpiría el suministro de petróleo en Oriente Medio y que no tendría ningún impacto en los mercados energéticos. Es probable que se produzca un despliegue de tropas terrestres. Trump ya lo ha hecho en Venezuela. Actualmente hay 3.500 soldados en Oriente Medio, y se espera que lleguen otros 3.500. Parece que EE UU quiere invadir la isla de Jarg, donde se procesa el 90% de las exportaciones de crudo de Irán, y la costa cercana al estrecho de Ormuz, por donde se transporta una quinta parte de los suministros mundiales de petróleo y gas natural licuado (GNL).

-Aparte de que Trump haya dicho que todo terminará en dos o tres semanas, ¿seguirá el primer ministro Benjamin Netanyahu adelante? Parece que tiene su propia agenda…
-El fin de la guerra en Irán dependerá de Trump. Hasta ahora, la guerra en Irán ha favorecido los planes de Netanyahu, ya que él quiere eliminar la amenaza que supone Irán. Es probable que continúe con las políticas de Israel en su vecindad. Su objetivo es impedir una Palestina independiente y ocupar el sur de Líbano.
