Hungría se encamina hacia lo que podrían ser sus elecciones más trascendentales desde el fin del régimen comunista. Este domingo 12 de abril, los votantes acudirán a las urnas. A pesar de lo que indican las encuestas, tanto la oposición como observadores independientes describen la actual campaña como estructuralmente desigual, marcada por años de consolidación institucional bajo el mandato del primer ministro Viktor Orban.
Los datos de las encuestas sugieren un cambio significativo en el panorama político. Según la recopilación de encuestas de Politico, el partido de centro-derecha Tisza, liderado por Peter Magyar, cuenta con un 50% de apoyo a finales de marzo, mientras que el Fidesz de Orban se queda atrás con un 39%. El contraste con el año anterior es notable. Hace tan solo un año, el Fidesz lideraba los sondeos con un 42%, por delante del Tisza, que tenía un 36%. Las cifras indican un cambio de tendencia y apuntan al desafío electoral más serio al que se ha enfrentado Orban en sus 16 años en el poder.

Las últimas encuestas citadas por Reuters refuerzan esa tendencia. Una encuesta realizada por el 21 Research Centre sitúa a Tisza en un 56% entre los votantes decididos, frente al 53% registrado a principios de marzo, mientras que Fidesz se sitúa en un 37%. Entre el conjunto de los votantes, la misma encuesta registra un 40% de apoyo a Tisza y un 28% a Fidesz. Otra encuesta, realizada por Zavecz Research, sitúa al partido de Magyar en un 51% entre los votantes decididos, frente al 38% de de Orban. En esa encuesta, el apoyo global se sitúa en un 39% para el partido opositor y un 31% para el oficialismo.
Los indecisos en Hungría
Con todo, aún hay muchos votantes indecisos. La encuesta del 21 Research Centre indica que el 26% de los encuestados sigue sin estar seguro, mientras que Zavecz sitúa esa cifra en el 20%.

El ascenso de Tisza está estrechamente ligado a su líder, Peter Magyar, un antiguo miembro del Gobierno que ha posicionado al partido como una alternativa reformista. Su programa hace hincapié en las medidas anticorrupción, la liberación de los fondos congelados de la Unión Europea y un compromiso renovado con el lugar de Hungría dentro de la UE y la OTAN. El mensaje resuena en un electorado que busca un cambio tras más de una década de Gobierno del Fidesz.
Las ventajas de Orban
Aun así, no se puede cantar victoria, pues puede que la ventaja en las encuestas no se traduzcan en una victoria electoral. El marco electoral de Hungría ha evolucionado durante el mandato de Orban, y los críticos señalan los cambios en los límites de las circunscripciones, la influencia de los medios de comunicación y las condiciones de la campaña como factores que favorecen al partido en el poder. Las elecciones anteriores son un claro precedente. En 2022, una oposición unida también se presentó a las elecciones con expectativas de obtener un buen resultado. Finalmente, Fidesz se aseguró una mayoría parlamentaria de dos tercios.

Desde el Gobierno de Orban rebaten la narrativa que sugieren las encuestas independientes, señalando sondeos alternativos que proyectan un resultado más favorable para el partido gobernante. Las figuras de la oposición cuestionan la neutralidad de esas encuestas, y relacionan vínculos entre algunos institutos de sondeos y el Gobierno húngaro.
Más allá de los dos partidos principales, los actores más pequeños permanecen al margen. Tanto el 21 Research Centre como Zavecz Research indican que el movimiento de extrema derecha Nuestra Patria podría ser el único otro partido capaz de superar el umbral del 5% requerido para la representación parlamentaria.
