Pedro Sánchez se presenta como un firme defensor del ‘No a la guerra’. Una posición que abandera tanto desde la presidencia del Gobierno como secretario general del PSOE. En su última carta a la militancia reivindicó este lema como expresión de “memoria, dignidad y compromiso” del país ante la escalada bélica en Oriente Medio.
Frente a este mensaje pacifista, la realidad en cuanto a la inversión en Defensa es otra. En un contexto internacional y europeo de rearme e inversión en Defensa y seguridad y bajo la exigencia de cumplir con los compromisos de la OTAN, el Gobierno español ha elevado un 54% su esfuerzo en Defensa en los últimos dos años.
Así se desprende del informe de Ejecución presupuestaria de cierre de 2025, que sitúa en 56.407 millones el gasto comprometido en Defensa por el Ejecutivo, frente a los 36.620 millones de 2023. Cabe recordar que este fue el último año con unos Presupuestos Generales del Estado (PGE) aprobados por el Congreso de los Diputados.
Este incremento de la inversión en Defensa se produce en un contexto de prórroga presupuestaria sin el aval del Parlamento.
Nosotros decimos NO a la guerra en Irán. Ellos dicen sí a la guerra y no a ayudar a los países que sufren las consecuencias.
Practican el ‘noismo’.
Dicen siempre que no porque lo propone Pedro Sánchez, aunque con ello vayan en contra de los intereses de España. pic.twitter.com/hvzfmZDMDw
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) March 7, 2026
El Ejecutivo retrasa los presupuestos
Con el contexto actual y los mensajes lanzados por el Ejecutivo, es muy probable que al cierre del presente ejercicio la situación sea similar. Es decir, un mayor gasto en Defensa sin los Presupuestos aprobados y sin rendición de cuentas en el Parlamento.
Dado que no cumplió el plazo obligado de presentación (antes de fin de 2025), ni tampoco el fijado públicamente del primer trimestre, el Gobierno señala que la guerra de Irán exige revisar el impacto en la economía. “A la hora de enfocar estos Presupuestos Generales del Estado es importantísimo tener claro hacia dónde va, por ejemplo, la inflación, hacia dónde van los precios, porque esto va a determinar en gran medida la evolución de los recursos, es decir, de los ingresos y hacia dónde va a ir el gasto público”, ha explicado este lunes Carlos Cuerpo, en una entrevista en Antena 3.
El vicepresidente primero del Gobierno ha insistido en que la voluntad es presentar los Presupuestos Generales del Estado, pero “con todas las garantías” teniendo en cuenta el impacto que tendrá el conflicto. “Estamos, ahora mismo, en un momento particularmente complejo a la hora de saber cuál va a ser el impacto de la situación actual de la guerra de Irán en nuestra economía en este año 2026”, ha admitido. Esta previsión -según ha aclarado- es clave para evaluar si hay que rehacer el cuadro macro, que es la base de las cuentas públicas.

Previsiones de gasto comprometidas
A cierre de 2025, el gasto plurianual comprometido por el Gobierno supera los 1,868 billones de euros, de los que el 94,6% corresponde a deuda pública. En la información de ejecución presupuestaria se reflejan así los desembolsos comprometidos a lo largo de diferentes ejercicios.
Si se excluye el pago de la deuda, el gasto asignado en partidas presupuestarias, principalmente relacionadas con la actividad ministerial, suma casi 100.600 millones, de los que un 56% corresponden a Defensa. Este capítulo (56.407 millones) es con diferencia el que cuenta con más recursos asignados, seguido de Transportes y Movilidad Sostenible, con 19.641 millones, e Industria y Turismo, con 12.064 millones. En Transportes, este volumen se vincula a mejoras en la red ferroviaria. En la partida de Industria podrían estar, a su vez, contabilizados los préstamos para los planes especiales de modernización asignados a la industria de Defensa.
Por el contrario es Juventud e Infancia, con 4 millones de euros, el área con menor presupuesto comprometido a futuro. Por debajo de los 100 millones se sitúan también, Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 (17,17 millones), Trabajo y Economía Social (41,8 millones) y Cultura (55 millones). En el caso del Ministerio de Vivienda, la inversión comprometida suma 825 millones en 2025, una partida que no se reflejaba en 2023.
Mayor deuda pública
Aunque España está inmersa en la reducción de deuda pública y desde 2020, el déficit público se ha reducido en 7,7 puntos porcentuales desde el máximo del casi 10% del PIB, hasta el 2,2% de 2025, la deuda pública comprometida crece casi un 12% respecto a 2023. Al cierre de 2025, suma 1,767 billones de euros, frente los 1,579 billones de hace dos años.
Con todo, es el servicio de la deuda pública concentra el mayor volumen de gasto comprometido a futuro. La reducción de la deuda se concentra principalmente en la próxima década. Entre 2026 y 2033, los compromisos de gasto plurianuales oscilan entre los 191.439,8 millones de 2027 y los 106.049 millones de 2032. Según explica a Artículo14, Miguel Ángel González, economista de Funcas, tres de cada cuatro euros de emisión de deuda pública vencerán en la próxima década.
