Cataluña

Illa, el escudero de Sánchez: “Es una buena persona”

El presidente Catalán asegura sentir "admiración" por el jefe del Gobierno, descarta aspirar a la Moncloa y reivindica el municipalismo como una "gran escuela de política

El presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, durante una rueda de prensa, en el Palau de la Generalitat.
El presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, durante una rueda de prensa, en el Palau de la Generalitat.
David Zorrakino - Europa Press

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha elogiado la figura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien ha definido como un buen amigo y “una buena persona, mucho más humana de lo que la gente pueda pensar”. Además, ha asegurado que siente “admiración” por él y ha expresado su deseo de que continúe al frente del Gobierno.

Así lo ha señalado en una entrevista en Hora 25 de la Cadena SER, en la que Illa ha repasado diferentes etapas de su vida personal y política.

“El mejor servicio que puede hacer es ganar elecciones”

Illa ha explicado que fue durante la pandemia de la Covid-19 cuando tuvo la oportunidad de conocer con mayor profundidad a Sánchez y ha destacado la manera en la que afronta sus responsabilidades políticas. “Es una persona competitiva, que entiende que el mejor servicio que puede hacer es ganar elecciones“, ha afirmado el presidente catalán.

Illa ha insistido en que considera al jefe del Gobierno un “buen presidente” y ha reconocido que siente hacia él “admiración”. Además, ha descartado cualquier aspiración personal a ocupar en el futuro la Presidencia del Gobierno.

El municipalismo, una “gran escuela de política”

Durante la entrevista, Illa también ha recordado su etapa como alcalde de La Roca del Vallès (Barcelona) y ha reivindicado el papel de los ayuntamientos como uno de los principales espacios para aprender política y conocer de cerca los problemas de los ciudadanos.

“Si la gente siguiera a cualquier alcalde de Cataluña o de España una semana entera, dejarían de decir muchas cosas de las que dicen“, ha asegurado.

Para el presidente catalán, el municipalismo es una “gran escuela de política” porque permite mantener una relación directa con la sociedad y conocer de primera mano sus necesidades. Illa ha reconocido que la política es su vocación, aunque también conlleva costes personales y familiares.

La pandemia y una de sus decisiones más difíciles

El presidente de la Generalitat ha recordado su etapa como ministro de Sanidad durante la pandemia de la Covid-19. Un tiempo en el que según él, trató de actuar siguiendo criterios científicos, manteniendo la cooperación con las comunidades autónomas y la transparencia con la ciudadanía. Entre todas las medidas adoptadas en aquellos meses, Illa ha reconocido que una de las decisiones más difíciles fue restringir las visitas en los hospitales. Una situación que provocó que algunas personas no pudieran despedirse de familiares que fallecieron a causa del virus.

El dirigente socialista ha explicado que durante aquella etapa trató también de mantener una relación de lealtad con las comunidades autónomas para evitar añadir más confrontación política a una situación sanitaria complicada.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa.
Efe

Una “etapa nueva” en Cataluña

Sobre su llegada a la Presidencia de la Generalitat con el apoyo de ERC, Illa ha defendido que Cataluña ha iniciado una “etapa nueva”.   “Dije que quería una etapa nueva, y agradezco mucho que cada uno, desde su punto de vista, que algunos partidos hayan entendido esto“, ha señalado. El presidente catalán ha valorado que distintas formaciones hayan apostado por realizar una “política útil” y la importancia de alcanzar acuerdos pese a las diferencias políticas existentes.

Durante la entrevista, Illa también ha repasado aspectos más personales de su trayectoria. Ha explicado que de pequeño era reservado, buen estudiante y poco deportista, aunque realizaba ejercicio, y ha revelado que nunca imaginó convertirse en presidente de la Generalitat, ya que inicialmente quería ser escritor.