Entrevista

Teresa Giménez Barbat: “Salvador Illa es el tapado de Sánchez”

La columnista de Artículo14 y Ramón Arcusa del Dúo Dinámico escriben ‘No lo compres, no te va a gustar’, un tira y afloja entre dos amigos que repasan los grandes temas de la actualidad y la cultura

Teresa Barbat
Teresa Barbat
Javier Cuadrado

Teresa Giménez Barbat es antropóloga, escritora y expolítica. Formó parte del grupo fundador de Ciudadanos en 2006 y fue eurodiputada por el grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa (ALDE) entre 2015 y 2019. Ahora, la podemos leer todos los domingos en Artículo14. En la sede de nuestro periódico, posa junto a su amigo Ramón Arcusa con quien ha escrito ‘No lo compres, no te va a gustar’.

Afilada, directa en sus análisis, Giménez Barbat no rehúye ningún debate, tampoco el de la igualdad de género. Critica directamente a la izquierda por promover “un feminismo antihombres” que “niega los derechos de más de la mitad de la población”.

Pregunta: ¿Qué podemos esperar de ‘No lo compres, no te va a gustar’?

Respuesta: La idea se le ocurrió a Ramón, es un hombre muy inquieto, muy preocupado por su sociedad, como yo, y quería dejar negro sobre blanco algunas opiniones que tiene sobre las cosas. Empezamos a trabajar y no coincidimos al cien por cien en todo. El libro es divertido porque es un poco un tira y afloja entre dos amigos que comparten lo básico, pero no lo accesorio. Discuten, se pelean, entre comillas. Creo que es un libro muy humano. Hoy mismo he recibido el correo de una amiga que me dice que es un libro muy, muy cercano, y me ha hecho ilusión oírlo.

P: Usted ha sido eurodiputada y en el libro hablan mucho de la salud de la Unión Europea. ¿En qué momento nos encontramos?

R: Yo soy una europeísta convencida y entusiasta. En el libro hablamos de toda la toma de responsabilidades que Europa tiene que asumir ya decididamente, desde las fiscales a las militares, porque está claro que tenemos muchos enemigos alrededor y tenemos el potencial y la obligación histórica de jugar aquí un papel con más fuerza. Creo que poco a poco lo iremos teniendo. Se ha hecho mucho en Europa: solamente haber conseguido una moneda común era algo inimaginable antes de que se implantara. Confío en que poco a poco vamos a ser un faro de valores, como decimos en el libro.

P: ¿Cuál es el papel que debe tener España dentro de Europa? 

R: Hoy en día lo veo todo mal, porque tanto Ramón como yo pensamos que el sanchismo es como las plagas de Egipto. Es una desgracia que nos ha ocurrido a los españoles y a los europeos. Tener un elemento como Sánchez, rodeado de corrupción, que no tiene ideas ni ningún plan para su país. Todo pasa en función de lo que le interesa a él y de cómo puede salvarse él mismo de todo lo que se ha metido.

Con un gobierno estable, de progreso realmente, España tiene todo para brillar: un idioma que es el segundo más hablado en hablantes nativos del planeta, toda el área hispanoamericana. Pero nos falla el gobierno. Un gobierno, para empezar, podrido de corrupción.

P: Saltemos a la política nacional. Estamos al final de la legislatura…

R: Cada vez cuesta más ver el final. Es cierto que en algún momento tendremos que tener elecciones, pero se nos ha hecho largo, largo, largo. Y es muy triste, porque cuanto más esté esta gente ahí, más deteriorará el Estado de derecho, el Legislativo y el Ejecutivo; todos.

P: ¿Y la alternativa?

R: Cuando desaparezca el sanchismo, los únicos que pueden tomar el relevo serían el PP. En parte, el PP ha tenido mucha culpa en las elecciones anteriores de que el voto no fuera suficiente, porque todo el rato ha estado refiriéndose a Vox como un peligro, como la extrema derecha. Esto me parece totalmente insensato.

En el bloque de los socialistas y de la izquierda han acuñado un término global para ellos, el “bloque progresista”, se han quedado tan tranquilos y ya hemos visto lo que es un bloque progresista.

Teresa Barbat
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Javier Cuadrado

No veo por qué Vox y el PP no pueden llamarse a sí mismos algo positivo, porque tienen muchas cosas en común. Podrían llamarse el ‘bloque constitucionalista’, por ejemplo, que sería muy cierto y muy reconocible por la gente. Hay demasiados prejuicios y una visión de la izquierda muy hegemónica que lo ha empapado todo, y hay momentos en que el PP también sufre ese tipo de relato de una forma que no debería.

P: Vive usted en Barcelona y es gran conocedora de su política allí. ¿Ve a Salvador Illa como el tapado de Sánchez?

R: Sí, sí que es el tapado de Sánchez. En Cataluña lo que no se entiende es que aún haya una parte importante de los catalanes que no seamos nacionalistas ni independentistas. Ha habido un lavado de cerebro continuo durante años y años en la escuela, en la universidad, en los medios de comunicación, en TV3. En estos momentos es difícil encontrar en Cataluña gente que no se declare o independentista o socialista, porque lo otro se ha demonizado de tal manera que la gente aún está bajo este hechizo. Porque esto es un hechizo. Si los catalanes votaran lo que realmente les conviene, huirían de ese tipo de voto, porque ya han visto adónde les lleva.

P: Usted tiene una opinión muy nítida sobre la igualdad o el feminismo como leemos en sus columnas de Artículo14. ¿El feminismo ha avanzado con los gobiernos de izquierda o ha retrocedido?

R: Solamente con que hablemos de toda la cuestión trans, desde luego las mujeres han retrocedido. El feminismo perdió el rumbo hace muchos años, cuando se enredó en cuestiones de roles y de género y se apartó absolutamente de la ciencia, porque negar la biología de los hombres y las mujeres es regresivo, eso sí que es regresivo y reaccionario. Se perdió el mero sujeto del feminismo. Yo pienso que hoy ser feminista, en el sentido de que hombres y mujeres tienen que tener los mismos derechos, es como decir que eres demócrata: la mayoría de la gente piensa que los gobiernos se eligen en las urnas y que tiene que haber una constitución. Eso ya no se discute.

Ahora bien, el feminismo que impera, sobre todo en los gobiernos y corrientes de izquierda, es un feminismo anti hombres: niegan los derechos de más de la mitad de la población. Hemos llegado a un punto que es un delirio.

Teresa Barbat
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Javier Cuadrado

En ese sentido, los derechos de las mujeres han retrocedido porque las mujeres normales, que tienen padres, que tienen hijos, no quieren que sus amigos, sus novios o sus padres tengan menos derechos en un tribunal, por ejemplo, ni que siempre se esté hablando de masculinidades tóxicas. Eso no nos hace bien a nadie, y tampoco se lo hace al feminismo.

P: La última. La mujer en Afganistán e Irán. ¿Las grandes olvidadas?

R: En Afganistán y en Irán. Ya has visto que nosotros tenemos una postura bastante clara con toda la cuestión israelí y con el conjunto de los países de Oriente Medio. En Irán ha habido una represión brutal: hay mujeres que no tienen más remedio que ir con velo y que se arriesgan a ser colgadas de una grúa. Lo de Afganistán es un pozo de miseria, y ahí se ve lo que significa llevar a su extremo una ideología que tiene connotaciones muy peligrosas, como es el islam. Por eso Ramón y yo estamos preocupados por el avance del islam en Europa, no como religión, sino como ideología política.

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