“La campaña empieza de cero”. Alberto Núñez Feijóo reúne este lunes a sus barones territoriales en el que es el último Comité Ejecutivo de la legislatura. La próxima vez que les cite, espera, lo hará ya como presidente del Gobierno. Por delante, cuatro semanas hasta la cita con las urnas marcadas, a priori, por el terrible accidente ferroviario de Toledo, el segundo en nueve meses. “Lo ha cambiado todo”, constatan en el cuartel general de los populares, aún en shock por el fallecimiento en el choque de Fátima Báñez, una de las consejeras en la sombra del propio Feijóo.
Tras el luto nacional, el PP irá endureciendo paulatinamente el tono contra Pedro Sánchez, que es “el máximo responsable político” de lo ocurrido. Pero el cambio de la estrategia de campaña es más sustancial. “Es la vuelta del Feijóo de la Xunta de Galicia”, como resume un presidente autonómico. “La respuesta es: gestión, gestión y gestión”, como definió el propio jefe de la oposición a finales de la pasada semana.

Ahora, es el momento de ofrecer la imagen “más presidencial” de Feijóo, su “mejor” versión. “El líder preparado y solvente que es capaz de coger las riendas de este país en momentos difíciles”, en palabras de otro presidente autonómico. “Tiene que elevarse y ejercer ya como presidente”. Ponen como ejemplo su primera comparecencia tras el accidente, sobria y solemne. “Fue aplaudida hasta por quienes nos suelen criticar en las tertulias políticas. Una intervención a la altura de las circunstancias”, traducen fuentes populares.
El gobierno en la sombra
Los cargos consultados avisan que también es el momento de ofrecer a los españoles un “equipo preparado”, capaz de coger las riendas desde el primer momento. El tan mencionado “Gobierno en la sombra” de Feijóo, con perfiles técnicos como el de Alberto Nadal o Juan Bravo, que son los encargados del plano económico. El futuro ministro de Transportes “no puede ser cualquiera”, en opinión de un tercer barón territorial. Además, sugiere, los fichajes más duros “quedan en segundo plano”, en referencia a Cayetana Álvarez de Toledo o Xabier García Albiol.

Las últimas encuestas internas apuntan a un reseteo demoscópico, con un PSOE que pierde todo lo ganado y un PP en ascenso. “La campaña de Sánchez está finiquitada. No saben lo que hacer, todo se ha ido al traste. En cambio, el marco de la gestión nos favorece e impulsa”, según otro presidente. En otras palabras: “Los españoles nos tienen que percibir como ese partido capaz de arreglar las cosas y recuperar la confianza en las instituciones”. Y de ahí la relevancia de recuperar ese perfil del “Feijóo de la Xunta” al que tanto se refieren de puertas para adentro.
Además, precisan en privado, a Feijóo se le da mejor la gestión que la oposición. “Él se ha visto muchas veces descolocado, envuelto en la vorágine de Madrid, arrastrado por esas corrientes internas de la M-30”, resume un dirigente autonómico que lleva años tratando con el hoy jefe de la oposición. “Alberto es como el consejero delegado de un país. Un gestor en situaciones de crisis. Cuando la política espectáculo queda al margen y se da de bruces contra la realidad es cuando se crece”, añaden en su entorno.
Esto no significa “que no vayamos a apretar, pero los papeles quedarán más definidos”, avanzan quienes están al tanto de la estrategia. Feijóo “no tiene que entrar en todo, todo el rato”. Y hay algo que tienen claro en la sede del partido: “No es el momento de derrapar”. Esto es, el plan es medir muy bien los pasos y evitar equivocaciones como las protagonizadas antes de la tragedia.
Abascal, de reojo
En Vox también observan de reojo la estrategia de Feijóo, e interpretan que “hace bien” en buscar votos por el centro. “Para los de la derecha ya estamos nosotros”, sentencian. Reparto de papeles, como siempre han defendido, y recordaba este domingo Ángela Vera en su crónica para Artículo14. Aunque en el entorno de Santiago Abascal son escépticos: “No durarán mucho allí nuestros amigos”, auguran. Y avisan en ambos partidos, tanto Génova y Bambú: “Tenemos que estar preparados porque en cinco días puede volver a cambiar el marco. Todo va muy rápido. Ya nadie se acuerda de lo que era noticia hace una semana”.

