MOTOCICLISMO

Sandra Gómez, una vida derribando barreras: “Ojalá volver al Dakar, pero con una moto competitiva”

La primera campeona del mundo de Hard Enduro charla con Artículo 14 sobre su trayectoria, las barreras superadas y los retos que aún tiene por delante

Sandra Gómez ha pasado toda una vida ligada al motociclismo hasta alcanzar una cima que durante años parecía reservada a otros: convertirse en la primera mujer campeona del mundo de Hard Enduro. La piloto madrileña conoce bien el camino que hay detrás de un logro así, pero también todo lo que todavía queda por conquistar. Su historia habla de pasión, esfuerzo y obstáculos, dentro y fuera de las carreras. Una trayectoria marcada por la ambición de seguir creciendo, las dificultades de abrirse camino y varios desafíos que todavía esperan al otro lado de la meta.

Un hogar entre motos

La historia de Sandra Gómez no se entiende sin su familia. Las motos han formado parte de su vida desde que tiene memoria, en una casa donde la competición ya era una tradición. Su padre y su hermano mayor compartían esa pasión y ella terminó siguiendo sus pasos casi de manera natural. “Viajábamos mis padres, mi hermano y yo y disfrutábamos juntos jugando en el paddock”, recuerda. Allí pasó su infancia, entre carreras, viajes y fines de semana de competición. Un lugar que, con el paso de los años, ha dejado de ser simplemente el escenario de su deporte para convertirse en algo mucho más personal: “El paddock es mi hogar”.

No hubo un momento concreto en el que decidiera dedicarse a las motos, porque siempre habían estado ahí. Su camino comenzó en las competiciones regionales y fue creciendo de manera progresiva, pasando por campeonatos nacionales y europeos hasta alcanzar el escenario mundial. Un recorrido que, visto desde fuera, puede parecer enorme, pero que ella ha vivido como una evolución natural, creciendo carrera a carrera y sin perder ese vínculo familiar que todavía conserva. Hoy, después de hacer historia en el Hard Enduro, sigue encontrando en el paddock el mismo hogar en el que empezó todo.

Una carrera contra los prejuicios

Convertirse en la primera mujer campeona del mundo de Hard Enduro es mucho más que levantar un trofeo para Sandra Gómez. Detrás del título hay años de esfuerzo en una disciplina en la que durante mucho tiempo apenas había espacio para las mujeres. La piloto madrileña ha vivido esa transformación desde dentro, compitiendo prácticamente siempre contra hombres y acostumbrándose a escuchar negativas y miradas de incredulidad. “He pasado muchos años escuchando ¿a dónde vas?”, recuerda. Por eso, la conquista del campeonato tiene también un significado colectivo: “Es un regalo después de muchos años luchando para que nos tengan en cuenta”.

Su ambición deportiva tampoco entiende de límites. Sandra ha competido durante años en Gold, la categoría de mayor nivel, aunque en las últimas temporadas ha alternado también con Silver, un escalón inferior que le permite pelear por posiciones más destacadas. En esa combinación encuentra dos formas distintas de medir su rendimiento: “Es agradable ser la 30 o la 35 del mundo en Gold, pero también es agradable ser top cinco en Silver con chicos”. La elección depende de cada prueba, de su estado físico y mental y del riesgo que está dispuesta a asumir. 

Pero el talento, sostiene Sandra, nunca ha sido el problema. La piloto pone como ejemplo los resultados del motociclismo femenino español, con cuatro grandes títulos y otros dos mundiales júnior conquistados este año. “Puede que seamos pocas, pero somos muy buenas”, reivindica. También recuerda que la Federación Española ha realizado un estudio sobre el valor que las deportistas aportan a las marcas. Para ella, los resultados y los números ya están encima de la mesa. Ahora falta que quienes tienen capacidad para impulsar sus carreras confíen en ellas y les permitan seguir creciendo.

Vivir por y para las motos

Alcanzar la cima del mundo no significa que el camino se vuelva más sencillo. Sandra Gómez ha conquistado el Mundial de Hard Enduro, pero todavía tiene sueños que necesitan algo más que talento y esfuerzo para hacerse realidad. El Dakar es uno de ellos. La madrileña ha intentado encontrar los apoyos necesarios para regresar al rally, aunque por ahora no ha conseguido dar con un proyecto que le permita competir en las condiciones que desea. “No encontré nada grande con lo que empezar a trabajar”, reconoce. Por eso ha decidido centrar sus esfuerzos en el Hard Enduro durante esta temporada, sin perder de vista la posibilidad de volver a buscar una oportunidad para el Dakar más adelante.

“para hacer lo que me gusta necesito otros sustentos”

Su vida, mientras tanto, sigue girando alrededor del motor. Para mantener viva su carrera deportiva, Sandra compagina las competiciones con otros trabajos relacionados con el mundo que ha sido su casa desde pequeña. En su momento también intentó abrirse camino fuera de las motos estudiando Fisioterapia, pero la incompatibilidad de horarios terminó impidiéndole completar la carrera. Fue entonces cuando decidió mirar hacia todo lo que ya había construido: “Lo que sí que tengo es una gran carrera en el mundo del motor”. Una reflexión con la que encontró otra manera de valorar su trayectoria y aprovechar su experiencia.

“Es duro, pero es lo que me gusta y para hacer lo que me gusta necesito otros sustentos porque por ahora esto es así”, admite. No es una cuestión de falta de ambición, sino de seguir encontrando la manera de competir y crecer en una disciplina que le ha dado tanto. Sandra ha aprendido a abrirse camino también fuera de las carreras, sin alejarse nunca de aquello que la mueve. Porque, por encima de las dificultades, su prioridad sigue siendo la misma: continuar haciendo lo que le apasiona.

Un horizonte lleno de retos

Lejos de conformarse con lo conseguido, Sandra  ya tiene la mirada puesta en los próximos desafíos. Defender el título mundial será una de sus prioridades, pero hay otras barreras que le gustaría superar, como regresar al Dakar, aunque esta vez no sería una aventura nueva para ella, que ya acumula tres participaciones y una experiencia que considera fundamental para dar el siguiente paso. Esta vez, sin embargo, quiere hacerlo con las herramientas adecuadas. “Ojalá volver a un Dakar, pero con una moto competitiva”, confiesa. Su objetivo es comprobar hasta dónde puede llegar con una máquina capaz de responder a su nivel: “Ya tengo experiencia, ya navego bien. Ahora quiero saber con una moto que corra dónde estoy”. No busca regresar por regresar, sino tener la oportunidad de competir en mejores condiciones y mostrar todo lo que ha aprendido.

Mientras prepara esos retos, Sandra también mira más allá de sus propios resultados. Quiere que su título sirva de referencia para las niñas que han seguido las carreras esta temporada y que puedan imaginarse un futuro en esta disciplina. “Espero que muchas niñas que este año han estado viendo nuestras carreras vean que puede haber un futuro haciendo Hard Enduro”, desea. Su conquista ha abierto una puerta, pero ella no tiene intención de detenerse ahí. Todavía quedan carreras, objetivos y barreras por superar. Como resume la propia piloto: “Esto acaba de empezar”.

TAGS DE ESTA NOTICIA