El Estadio Jesús Navas abrirá sus puertas este domingo 1 de noviembre para acoger uno de los encuentros más atractivos de la novena jornada de la Liga F. El Sevilla recibe al Real Madrid en un choque donde las necesidades de ambos conjuntos marcan el pulso del partido. Mientras que las andaluzas necesitan imperiosamente sumar de tres en tres para alejarse de la zona de peligro, mientras que el conjunto madridista llega con la obligación de ganar para no perderle la cara a la lucha por el título y mantener la presión sobre el FC Barcelona, actual líder con 21 puntos y que acaba de propiciar un 0-8 en su ultimo encuentro de Champions League.
Un Sevilla abonado a la igualada
El equipo dirigido por David Losada afronta este vital compromiso instalado en la decimotercera posición de la tabla clasificatoria, sumando un total de 9 puntos tras las primeras ocho jornadas. El balance de dos victorias, tres empates y tres derrotas refleja la irregularidad de un conjunto al que le está costando cerrar los partidos. De hecho, el Sevilla llega a esta cita inmerso en una dinámica de empates consecutivos. Sus tres últimos compromisos ligueros se han saldado con tablas frente al Athletic Club (0-0), el Deportivo Alavés (1-1) y el Levante UD (3-3).
Los números reflejan un equipo que sufre para encontrar la red rival, promediando apenas un gol por encuentro. En este apartado, las esperanzas sevillistas pasan por la inspiración de Fatoumata Kanteh, máxima anotadora del equipo con 3 dianas, y por la clarividencia en la zona de tres cuartos de Rosa Márquez, auténtico motor ofensivo y líder de la plantilla en asistencias. En la porteria, el muro lo levanta Esther Sullastres. La guardameta está firmando un arranque de temporada notable, igualando en 19 paradas a su homóloga madridista Merle Frohms, y liderando las estadísticas de recuperación de posesión de su escuadra con 60 intervenciones.
Pólvora y fragilidad en la casa blanca
Por su parte, el Real Madrid aterriza en la capital andaluza ocupando la segunda plaza con 19 puntos, fruto de seis victorias, un empate y tan solo una derrota. Ese único tropiezo, sin embargo, fue el doloroso 7-0 encajado ante el FC Barcelona, una herida que las blancas han logrado ir cerrando a base de triunfos en sus compromisos más recientes ante el Espanyol (3-1) y el Tenerife (3-2).
El conjunto merengue es sinónimo de espectáculo en esta campaña. Con una media de 2.41 goles a favor por partido, su propuesta ofensiva es incuestionable. Gran parte de esta contundencia lleva la firma de Felicia Schröder, que ya suma 7 tantos y se consagra como la principal amenaza para la defensa andaluza . A ella se suma el enorme despliegue en la sala de máquinas de jugadoras como Andreia Jacinto, clave en la distribución con 18 asistencias totales registradas, y Bella Andersson, que domina la salida de balón promediando casi 74 pases por choque.
No obstante, esta vocación ofensiva también tiene su reverso oscuro. El Real Madrid encaja una media de 2 goles por partido, una fragilidad defensiva inusual para un equipo de la parte alta de la tabla que concede casi los mismos disparos (11.8) que su rival de este domingo (12.6). La portera Merle Frohms, con 19 intervenciones salvadoras hasta la fecha, tendrá que emplearse a fondo apoyada en el trabajo de contención de Elisa Senß, líder en faltas cometidas y recibidas en la medular blanca.
El control del balón dictará gran parte del guion en el Jesús Navas. El Madrid, con un promedio superior a los 463 pases por partido, intentará someter a un Sevilla que deberá aprovechar los espacios y la vulnerabilidad defensiva que arrastran las visitantes. La capacidad de Linda Caicedo para desbordar y la contundencia de Sandra Castelló en el corte (la sevillista lidera el apartado de amonestaciones y acumula 10 faltas cometidas) serán otros de los micro-duelos que definirán un choque vital para las aspiraciones de ambos clubes en esta Liga F.

