El accidente “inverosímil” tiene un chivo expiatorio desde el primer día y el ministro de Transportes, Óscar Puente, no piensa moverse de esta tesis. Al contrario.
Puente volvió ayer sobre sus pasos desvelando nuevas informaciones del operador del Centro de Control de Atocha, al que atribuye la decisión “errónea” de ordenar a un tren AVE reanudar la marcha con normalidad (es decir, 200km/h) y colisionar contra un tren Iryo, que permanecía parado a la altura de Urda (Toledo).
“No voy a utilizar a un trabajador como escudo”, dijo Puente después de que su Ministerio se encargara de filtrar los audios del Centro de Control de Atocha en los que se escucha al operador en cuestión decir al maquinista del AVE siniestrado: “Desconecte y vuelva a conectar. Y reinicie con marcha normal”.
Denuncia contra Puente
La filtración de estos audios ha indignado a los trabajadores del sector ferroviario, que no solo reclaman la dimisión de Puente, sino que también han expresado su “vergüenza” porque el ministro también se haya encargado de que se conozcan datos personales del operador. “Han filtrado las conversaciones del operario al que quieren culpar, cuando la culpa está en la cúspide”, dijo con toda rotundidad Laura Higuera, del Sindicato de Circulación Ferroviaria, en Todo es Mentira.
En efecto, Puente dio a conocer en una comparecencia pública que el operador tiene 48 años, que llevaba desde febrero en ese mismo puesto en Atocha y que tiene dos años de experiencia en centros de control ferroviarios. “Así que era un sector que conocía bien”, añadió el ministro.
Todo ello acompañado de otros datos sobre aquella fatídica jornada en la que, según dijo, el operador señalado trabajó junto a 16 controladores en la sala de Atocha.
Los compañeros del controlador acusado no dan crédito a la estrategia del ministro de cargar todas las culpas sobre un trabajador de Adif. Y han optado por presentar una denuncia contra Puente por violar la ley datos personales y por saltarse la cadena de custodia con la filtración de audios. Todo ello desmintiendo, a la vez, que hubiera 16 controladores el centro de control de Atocha. “Había 10”, aseguran.
Apartado del servicio activo
El controlador señalado como responsable de la tragedia ha sido retirado del servicio activo por motivos de protocolo tras el siniestro y ha optado por no declarar ante la Guardia Civil siguiendo el consejo de su abogado. El turno completo que trabajaba en el centro de control de Atocha ha sido interrogado por la Guardia Civil y todos ellos han dado negativo en las pruebas toxicológicas.
El ministro, entretanto, dibuja un panorama de enorme suficiencia en Adif que los trabajadores desmienten. “He oído que hay poco personal. Voy a dar cifras. Adif pasa de 1.008 empleados en 2016 a 1.762 en la actualidad. Sube un 60% la plantilla y hay que sumar las mejoras tecnológicas del servicio infradotado”, presume Puente, insistiendo en que el centro de control de Adif operaba en circunstancias de “absoluta normalidad”.
Respecto a los comentarios que sobre la fatiga laboral de los trabajadores, Puente también los desmintió asegurando que en el momento en que se produjo el accidente todo el equipo llevaba dos horas trabajando.

