La luna de miel de Josué García-Otero y Diamary García debía ser un viaje para recordar toda la vida. Y lo será, aunque por razones que jamás habrían imaginado. El bombero puertorriqueño, que trabaja en Jacksonville (Florida), viajaba por España con su mujer, Diamary, y otros seis familiares cuando se vieron involucrados en el trágico accidente ferroviario de Urda, en la provincia de Toledo, que ha dejado al menos 69 muertos.
“Somos de Puerto Rico, estamos visitando aquí. Nos casamos en Puerto Rico. Eso pasó bien como una película. Pasó bien rápido”, recordó.
Primero llegó el desconcierto. Después, el impacto. Y, finalmente, el horror. “Estábamos ahí durmiendo. Yo estaba viendo el teléfono y, cuando miro, me como el asiento de enfrente así con la mano. Y después pasó dos veces, ¡pam!”, contó Josué a Artículo14 a su llegada a Urda, la localidad más cercana al lugar del letal accidente.

“El tren paró, no sabíamos, estábamos esperando”, señaló. Hasta que alguien les explicó lo que estaba ocurriendo: “Hablé con una persona de la finca que estaba ayudando. Él dijo que el otro tren venía a velocidad full contra nosotros. Y nos chocamos”. Por lo que ahora sabemos que iban en el Iryo y fue el AVE el que les embistió por detrás.
El vagón en el que viajaban Josué, Diamary y sus familiares tuvo, afortunadamente, mejor suerte que otros de su tren que estaban en la parte posterior. “El vagón de nosotros, sí”, responde cuando se le pregunta si todos estaban bien. Recuerda, no obstante, a un pasajero del vagón delantero que se cayó y se golpeó la cabeza, aunque después pudo salir caminando por su propio pie.
Pero Josué no se quedó únicamente con la preocupación por los suyos. Una vez que estuvieron a salvo, el instinto profesional pudo más que el miedo a un accidente en un país que no es el tuyo. Bombero y paramédico del Jacksonville Fire and Rescue Department, donde forma parte del equipo de cuidados críticos, se puso a disposición de los equipos de emergencia españoles. Su mujer, Diamary, enfermera, hizo lo mismo.
“Había cuerpos bajo el tren”
“Yo soy paramédico en Estados Unidos. Yo estaba ahí ayudando a todos los paramédicos y los doctores de España”, explica a Artículo14. Lo que encontró fue una escena devastadora. “Vi las cosas. No eran cosas bonitas. Había cuerpos abajo del tren. Sacaron cinco cuerpos. Todo era feo, pero pudimos hacer lo que pudimos hacer“, reconoce.
En medio de una tragedia de dimensiones enormes, también quiso destacar la rapidez de la respuesta de los servicios de emergencia españoles. “Las personas de aquí, los paramédicos, los doctores, llegaron bien rápido. Eso es bueno”, admite Josué.

La actuación de la pareja ha sido reconocida por el propio departamento de bomberos de Jacksonville, que confirmó que ambos sobrevivieron junto al resto de su familia. En un comunicado, la institución destacó que, una vez que sus familiares estuvieron fuera de peligro, Josué y Diamary comenzaron a atender a pasajeros con heridas graves.
“Josué tenía todos los motivos para centrarse únicamente en su familia y nada más. Sin embargo, una vez que estuvieron a salvo, él y su mujer se pusieron a trabajar“, señaló el jefe de bomberos, Percy Golden II en redes sociales.
El departamento recordó también que, durante una publicación dedicada al Mes de la Herencia Hispana, Josué había hablado de los valores que le transmitieron sus abuelos, especialmente la importancia de cuidar de los demás. A miles de kilómetros de Puerto Rico y de Florida, junto a la vía ferroviaria española, tuvo ocasión de demostrarlo.
