Óscar Puente plantea cortar la línea de AVE Madrid-Barcelona durante dos años

Transportes estudia cambiar su estrategia de renovación del corredor más transitado de España y suspender temporalmente la circulación

El ministro de Transportes.
El ministro de Transportes.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha abierto la puerta a interrumpir la circulación ferroviaria en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona para acometer su renovación integral. La posibilidad ha sido planteada este viernes, 30 de octubre, durante su comparecencia ante los medios de comunicación tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha provocado una profunda crisis de confianza en el sistema ferroviario español.

La alternativa supondría un cambio significativo respecto a la planificación defendida anteriormente por el Ministerio de Transportes, que apostaba por compatibilizar las obras con la circulación habitual de los trenes. Aunque se plantea la posibilidad de una interrupción prolongada, todavía no existe un calendario oficial que confirme un cierre de dos años, ni se ha precisado si afectaría a la totalidad del recorrido o únicamente a determinados tramos.

La intervención afectaría a uno de los corredores ferroviarios más importantes de España, utilizado por millones de pasajeros y explotado comercialmente por Renfe, Iryo y Ouigo. Cualquier suspensión prolongada tendría consecuencias sobre las comunicaciones entre Madrid, Zaragoza, Barcelona y otras ciudades conectadas mediante esta infraestructura.

Óscar Puente estudia cambiar el modelo de renovación ferroviaria

Hasta ahora, la estrategia del departamento que dirige Óscar Puente consistía en renovar la infraestructura aprovechando principalmente las franjas nocturnas y otras ventanas de mantenimiento. Este procedimiento permitiría mantener los servicios comerciales, aunque con restricciones temporales de velocidad, modificaciones de horarios y posibles retrasos durante las obras.

El propio ministro defendió públicamente este modelo el 17 de noviembre de 2025, cuando presentó los planes de modernización del corredor Madrid-Barcelona. Entonces puso como ejemplo la experiencia de la línea Madrid-Sevilla, cuya renovación se había desarrollado durante aproximadamente tres años sin suspender completamente el servicio.

«Hemos renovado la línea Madrid-Sevilla sin cerrarla ningún día. En Alemania, ha cerrado la Berlín-Hamburgo», declaró entonces, según.

Sin embargo, la conveniencia de cerrar temporalmente determinados tramos ya había sido defendida por especialistas ferroviarios. En marzo de 2026, varios miembros de las academias de Ciencias e Ingeniería advirtieron de las dificultades que suponía ejecutar una renovación profunda manteniendo el tráfico ferroviario.

El ingeniero Enrique Castillo, catedrático de la Universidad de Cantabria, defendió entonces que algunas actuaciones necesitaban periodos de trabajo superiores a las ventanas nocturnas disponibles. Según publicó El País, el Ministerio no contemplaba en aquel momento una medida de esas características.

Una renovación prevista para aumentar la velocidad hasta los 350 kilómetros por hora

Los trabajos de modernización de la línea Madrid-Barcelona forman parte de un proyecto anunciado por Óscar Puente en noviembre de 2025. El objetivo consiste en adaptar la infraestructura para permitir velocidades comerciales de hasta 350 kilómetros por hora y reducir los tiempos de viaje entre ambas capitales por debajo de las dos horas.

Según los datos difundidos entonces por el Gobierno de España, el corredor había pasado de transportar 2,2 millones de pasajeros en sus primeros años a aproximadamente 15 millones. Este crecimiento justificaba, según Transportes, aumentar la capacidad y mejorar las prestaciones de la infraestructura.

En enero de 2026, Óscar Puente confirmó que el Ejecutivo había decidido adelantar un año el comienzo de la renovación integral, inicialmente prevista para 2027, para iniciar los trabajos durante 2026. Las primeras intervenciones estaban programadas en el tramo comprendido entre Madrid y Calatayud, donde los maquinistas habían comunicado problemas relacionados con el estado de la vía.

La actuación incluye la sustitución de traviesas y otros componentes de la infraestructura, además de estudios sobre nuevos accesos ferroviarios a Madrid y Barcelona. El proyecto también contempla soluciones destinadas a mejorar la capacidad y la fiabilidad del corredor.

El posible cierre planteado ahora abre una cuestión fundamental: si resulta preferible mantener el servicio durante una renovación más prolongada o suspender temporalmente las circulaciones para acelerar los trabajos. Por el momento, el Ministerio no ha anunciado una decisión definitiva, un calendario de cortes ni un plan alternativo para los viajeros. La duración de dos años deberá confirmarse antes de considerar aprobado ese escenario.

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