María Jiménez ha empezado a abrir los ojos y a reconocer a su familia. La joven de 28 años, herida en el accidente ferroviario de Urda, permanece ingresada en el hospital de Alcázar de San Juan, donde se recupera de las graves lesiones que sufrió en la colisión del miércoles. Su padre, Vicente Jiménez, ha explicado que los primeros signos de mejoría les permiten recuperar la esperanza después de unas horas en las que temieron por su vida.
“Abría los ojitos y nos veía, pero no podía hablar porque está con sedación todavía”, ha relatado. La familia sigue pendiente de su evolución, aunque Vicente insiste en que el cambio es significativo: “Está mejor, mucho mejor”.
María viajaba desde Madrid a Sevilla por motivos laborales, para asistir a un evento con la agencia Idónea Comunicación. La acompañaba María del Carmen García Guevara, cuyo paradero sigue sin conocerse. Mientras atiende a la recuperación de su hija, Vicente ha querido hacer un llamamiento por la familia de su compañera: “Pido ayuda y apoyo para los padres de María del Carmen García Guevara, su compañera, que continúa desaparecida. Es importante para nosotros porque la familia está desesperada”.

Una operación complicada
María fue rescatada del vagón ocho y trasladada al hospital en un estado que su padre describe como muy delicado. Sufría fracturas en la pelvis y en la cadera y tuvo que ser intervenida.
“Entró muy delicada, muy delicada, mi niña”, contó Vicente en sus primeras declaraciones. El pronóstico que recibió antes de la cirugía fue preocupante: “No nos dieron muchas esperanzas en la operación. Nos dijeron que era muy complicada porque entró con la pelvis rota, la cadera rota”.
Después llegó una primera noticia favorable. “Estamos contentos porque dicen que ha pasado buena noche”, explicó el jueves. Su alivio estaba acompañado por la conciencia de la gravedad de lo ocurrido: “La sacaron del vagón ocho. Es un milagro que siga viva”.
En su último testimonio, Vicente ha señalado que su hija está menos sedada y que la familia puede dirigirse a ella, aunque todavía no puede responder con normalidad. La mejoría que describe su padre no supone que haya concluido su recuperación: María continúa hospitalizada y bajo atención médica.
Pendientes de Mari Carmen
Las dos compañeras habían emprendido el viaje para participar en un compromiso profesional en Sevilla. Desde el accidente, sus familiares y compañeros de trabajo han seguido dos situaciones distintas: la evolución de María en el hospital y la búsqueda de Mari Carmen, sin noticias confirmadas sobre su estado.
“Estamos destrozados. No la encontramos, no aparece nada, ni siquiera sus pertenencias”, trasladó a Artículo14 uno de sus compañeros de Idónea Comunicación.

Mari Carmen es natural de Inca, Mallorca, y reside y trabaja en Madrid. Su familia ha pedido colaboración para localizarla y ha presentado una denuncia ante la Guardia Civil. La información publicada este viernes mantiene que continúa desaparecida, pese a que una de sus compañeras de viaje sí ha sido localizada.
Durante las primeras horas posteriores al accidente se difundió que Mari Carmen podía estar hospitalizada, pero sus allegados no pudieron confirmar aquella información. Desde entonces han continuado las gestiones para averiguar dónde se encuentra. Vicente ha incorporado esa búsqueda a sus declaraciones desde el hospital de Alcázar de San Juan. Al comunicar los avances de su hija, ha pedido expresamente que el apoyo llegue también a los padres de Mari Carmen, que siguen esperando una respuesta sobre su paradero.

