Dakar se tiñe de femenino: 33 españolas al frente

La delegación española afronta los Juegos de la Juventud en Senegal con una representación femenina que alcanza el 75%

Los Juegos Olímpicos de la Juventud arrancan este sábado 31 de octubre en Dakar (Senegal), con España preparada para una cita en la que el protagonismo femenino será indiscutible. La expedición nacional viajará con 44 deportistas, de los cuales 33 son mujeres, una representación que refleja el peso de las jóvenes en el futuro del deporte español. Atletismo, gimnasia, balonmano playa o triatlón serán algunas de las disciplinas en las que habrá presencia nacional. Una generación de promesas tendrá la oportunidad de medirse a talentos de todo el mundo en una edición especial que, además, llevará por primera vez una competición olímpica hasta suelo africano.

14 disciplinas, un mismo objetivo

La composición del equipo español deja una diferencia significativa entre ambos géneros. Las 33 mujeres representan el 75% de la expedición, frente a los 11 hombres que completan la convocatoria. Una proporción de tres a uno que sitúa a las deportistas en el centro de la representación nacional y que tendrá continuidad en un programa con presencia española en 14 de los 25 deportes previstos. No se trata, por tanto, de una participación concentrada en unas pocas modalidades, sino de una selección repartida entre disciplinas muy diferentes.

Atletismo, gimnasia artística, ciclismo, vela y triatlón convivirán con otras especialidades como el balonmano playa, el rugby a siete, el boxeo, el taekwondo, el tiro con arco, el tenis de mesa, el remo de mar, la lucha de playa y el baile deportivo. En cambio, España no tendrá representantes en disciplinas como la natación, el judo, el fútbol sala o el baloncesto 3×3. La delegación afrontará así un amplio abanico de pruebas con un objetivo colectivo: mejorar las 15 medallas que consiguió el equipo nacional en la anterior edición de verano, celebrada en Buenos Aires en 2018.

Ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires 2018

Los nombres propios de una generación

La expedición española reúne a una generación que ya empieza a dejar señales de su potencial. En atletismo sobresalen Gift Okunrobo y Alba Benito, dos de las grandes referencias de la selección. La primera aterriza en Dakar después de colgarse dos bronces en el Campeonato de Europa sub-18 de Rieti, en longitud y triple salto. En esta última prueba volverá a competir en Senegal. Benito, por su parte, también subió al podio continental en salto con pértiga, donde estableció un nuevo récord de España sub-18 con 4,15 metros. Dos nombres que han convertido sus resultados internacionales en una carta de presentación.

Otro de los rostros propios de la delegación será Daniela Vargas, jugadora de rugby a siete y elegida como abanderada española para la ceremonia inaugural junto al palista Ladimir Mayorov. Su presencia representa a un equipo que tendrá un peso importante en deportes colectivos, especialmente en rugby y balonmano playa, donde España contará con dos grupos de jóvenes deportistas dispuestas a hacerse notar. Para muchas de ellas, Dakar supondrá también una oportunidad de ganar experiencia en un escenario internacional de máxima exigencia.

La presencia española también se extenderá a disciplinas menos habituales en los grandes focos mediáticos. El breaking, el remo de mar, la lucha de playa o el tiro con arco tendrán representación nacional, al igual que deportes como la vela y el triatlón. Modalidades muy diferentes que reflejan la diversidad de la convocatoria y que permitirán descubrir nuevas caras del deporte español. Para muchas de estas jóvenes, Dakar será una oportunidad de dar un paso adelante, medirse con las mejores de su edad y empezar a llamar a la puerta de la élite.

Gift Okunrobo durante el Campeonato de Europa sub-18 de Rieti

El primer gran escaparate

Los Juegos Olímpicos de la Juventud son mucho más que una competición reservada a los deportistas más jóvenes. Reúnen a algunas de las grandes promesas internacionales, que encuentran en ellos una primera experiencia dentro del movimiento olímpico. El formato combina la exigencia de la alta competición con actividades educativas y culturales, en una cita pensada también para favorecer el intercambio entre deportistas de distintos países. No es un escenario ajeno a las grandes estrellas: atletas como Noah Lyles, Tom Daley o Jessica Fox pasaron por esta competición antes de convertirse en referentes de sus respectivas disciplinas. Dakar será, por tanto, una oportunidad para descubrir a quienes podrían protagonizar el deporte de los próximos años.

La edición senegalesa tendrá, además, un significado que trasciende los resultados. Por primera vez, un país africano acogerá un evento deportivo olímpico, un paso histórico para un continente que hasta ahora no había sido sede de una cita de este movimiento. También marcará un antes y un después en materia de igualdad: será la primera edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud con paridad completa, tanto en el número de participantes como en todas las disciplinas y pruebas. Un doble hito para una competición que quiere mirar al futuro y que tendrá en Dakar un escenario sin precedentes.