ACCIDENTE FERROVIARIO

Las historias personales de quienes perdieron la vida en los trenes accidentados en Toledo

Entre los fallecidos había músicos, profesores, ingenieros, periodistas y trabajadores ferroviarios, cuyas trayectorias reflejan la diversidad de sus vidas y experiencias

Algunas de las víctimas del accidente ferroviario de Toledo
Algunas de las víctimas del accidente ferroviario de Toledo

Detrás de cada nombre hay una familia que espera, una profesión, una afición, un lugar al que regresar y una vida que seguía su curso antes de que el accidente ferroviario ocurrido el miércoles 28 de octubre en la provincia de Toledo lo cambiara todo. La tragedia dejó decenas de víctimas y sumió en la incertidumbre a familiares que durante horas (y, en algunos casos, durante días) recorrieron hospitales y difundieron fotografías con la esperanza de encontrar a sus seres queridos.

A medida que avanzan las labores de identificación, se van conociendo las historias de quienes viajaban en los trenes. Personas de distintas edades y procedencias, con trabajos, proyectos y vínculos muy diferentes. Algunas eran conocidas por su trayectoria profesional; otras llevaban una vida alejada de los focos. Todas tenían una historia que contar.

Marisa Manchado, una vida dedicada a la música

La compositora madrileña María Luisa Manchado Torres, conocida como Marisa Manchado, tenía 70 años y una trayectoria profundamente vinculada a la creación musical y a la defensa de la cultura. Premio Nacional de Música en la modalidad de Composición en 2024, desarrolló una carrera que abarcó más de 150 obras, además de su trabajo como pianista, musicóloga, docente y gestora cultural.

Su compromiso con la visibilidad de las mujeres en la música también marcó su recorrido. En 1983 dirigió el espacio Mujeres en la música, de Radio Clásica, y ocupó diferentes responsabilidades institucionales, entre ellas la Subdirección General de Música y Danza del INAEM. También fue vicedirectora del Conservatorio Teresa Berganza durante catorce años.

Viajaba a Sevilla para participar en un encuentro en la Facultad de Ciencias de la Educación dedicado precisamente a su obra. Su muerte supone la pérdida de una creadora que dedicó buena parte de su vida a la música y a abrir espacios para otras mujeres dentro de ese ámbito.

01/10/2024 El jurado ha reconocido a la compositora Marisa Manchado por su ópera 'La Regenta'. CULTURA INAEM
Marisa Manchado

David Benítez Domínguez, padre de dos niños y vinculado a Chiclana

Tenía 38 años, residía en Sevilla y era padre de dos hijos pequeños. Aunque su vida estaba establecida en la capital andaluza, mantenía una relación muy estrecha con Chiclana de la Frontera, donde tenía casa y vivían sus suegros.

Su vínculo con la localidad gaditana también estaba ligado a la Semana Santa. Formaba parte de la Hermandad de la Soledad de Chiclana y había sido costalero, además de participar en la Cofradía de Humildad y Paciencia. La noticia de su fallecimiento llegó después de una búsqueda que mantuvo en vilo a sus familiares y allegados. Su muerte deja a una familia y a una comunidad que lo recuerdan también por su implicación en la vida cofrade.

Agustín Randazzo, una búsqueda que terminó en la peor noticia

De nacionalidad argentina y de 51 años, llevaba más de dos décadas viviendo en España. Se había instalado en Madrid en 2002 y trabajaba en el sector de las comunicaciones, en el área de gestión comercial. Los desplazamientos por motivos laborales formaban parte de su rutina y aquel viaje en tren era uno más de tantos.

Su familia vivió horas de angustia intentando localizarlo. Tras el accidente, llegó a difundirse que había podido salir con vida del vagón, pero después se perdió su rastro. Sus allegados recorrieron hospitales y siguieron cada información con la esperanza de encontrarlo. La confirmación de su fallecimiento llegó finalmente el 30 de octubre, poniendo fin a una búsqueda que había mantenido a sus seres queridos pendientes de cualquier noticia.

David Martínez Méndez, localizado tras días de incertidumbre

David tenía 25 años, era madrileño y mantenía vínculos familiares con Sevilla. Viajaba en el asiento 16A del coche 7 del AVE. Después del accidente, sus allegados iniciaron una búsqueda desesperada y solicitaron ayuda para conocer su paradero.

La familia acudió a distintos centros sanitarios, entre ellos el Hospital Universitario de Toledo y el Hospital 12 de Octubre de Madrid, mientras intentaba reunir cualquier información que permitiera localizarlo. La confirmación de su fallecimiento llegó la noche del viernes 30 de octubre, después de que se completara su identificación. La espera terminó con una noticia que sus seres queridos llevaban días temiendo.

David Martínez Méndez
David Martínez Méndez

Andrea Olmos, de Figueres a Madrid

Andrea era natural de Figueres, en Girona, aunque había desarrollado su vida profesional en Madrid. Trabajaba en Mango desde hacía doce años, una etapa importante de su recorrido laboral que la había llevado a construir su día a día lejos de su ciudad de origen.

El Ayuntamiento de Figueres confirmó su fallecimiento y trasladó el recuerdo de una mujer que mantenía sus vínculos con la localidad. Su historia representa también la de tantas personas que se trasladan por trabajo y construyen una vida en otro lugar sin dejar de conservar sus raíces.

Nelson Bernardino, un trabajador de la tripulación de Iryo

Portugués de 49 años y natural de Vila Nova de São Bento, en el municipio de Serpa, formaba parte de la tripulación de Iryo. Su fallecimiento fue confirmado por medios públicos portugueses.

Su historia recuerda que entre las víctimas no solo se encontraban pasajeros que se desplazaban por motivos personales o laborales. También había trabajadores que se encontraban desempeñando su tarea a bordo de los trenes cuando se produjo el accidente.

David Jiménez Gil, el científico que acercaba la ciencia a la sociedad

David era bioquímico y había desarrollado buena parte de su carrera profesional en el ámbito científico y tecnológico. Se formó en la Universidad de Salamanca y amplió sus estudios en instituciones como el Instituto Karolinska de Suecia y la Universidad Autónoma de Madrid.

Desde 2006 trabajaba en ZEISS y ocupaba el puesto de director de Ventas y Service Life Sciences Solutions en Carl Zeiss Iberia. Su trayectoria también estuvo ligada a iniciativas de divulgación y reconocimiento científico. En 2024 participó en un homenaje a Santiago Ramón y Cajal celebrado en Salamanca, donde entregó uno de los premios. La Fundación Santiago Ramón y Cajal recordó su colaboración y su vinculación con el mundo de la ciencia.

Francisco José Rico Ortega, conocido como Curro

Curro, de 51 años, era un empresario granadino que residía en Madrid. Conocido por sus allegados como Curro, viajaba en el asiento 13C del vagón 7 del AVE.

Su familia tenía vínculos con el Campo de Gibraltar. Su hijo estudiaba en el colegio Montecalpe, en Algeciras, y su madre residía en Guadacorte, en Los Barrios. Durante las horas posteriores al siniestro se difundieron mensajes para tratar de localizarlo. Finalmente, sus familiares confirmaron su fallecimiento.

José Manuel Ossorio Torres, un hombre que no olvidaba sus raíces

José Manuel Ossorio Torres tenía 61 años y residía en Madrid, aunque mantenía una relación muy estrecha con Benalup-Casas Viejas, en Cádiz, de donde era natural o con el que conservaba fuertes vínculos familiares y personales. Estaba casado y tenía dos hijas.

El Ayuntamiento de la localidad recordó su conexión con el municipio, al que regresaba con frecuencia.

Antonio Vázquez, una figura del entorno taurino

Antonio era hermano del torero Curro Vázquez y había desarrollado su carrera profesional en el mundo taurino, donde trabajó como apoderado y veedor. Entre las personas con las que colaboró se encontraba el torero Pablo Aguado.

Se dirigía a Sevilla y tenía previsto desplazarse después a una ganadería de Cádiz. Como ocurrió con otros pasajeros, sus familiares pasaron horas buscando información en hospitales antes de conocer el desenlace.

Antonio Vázquez

Raúl Triguero, reportero que viajaba por trabajo

Raúl tenía 43 años y trabajaba como reportero de televisión. Había formado parte de equipos de programas como Sálvame y ¡De viernes!, y viajaba a Sevilla para realizar una entrevista a Amador Mohedano.

Su trayectoria profesional estaba ligada al trabajo de reportero y a la búsqueda de historias para la televisión. En 2024 se había casado con Marcos Rubio. Su viaje respondía a una nueva jornada de trabajo, una actividad habitual en una profesión marcada por los desplazamientos y los encargos de última hora.

César Vicente Sanz, profesor y padre del actor César Vicente

César Vicente Sanz tenía 64 años y trabajaba como profesor en el IES Híspalis de Sevilla. Su fallecimiento fue comunicado por su hijo, el actor César Vicente, que compartió públicamente la noticia y recordó el vínculo que les unía.

Más allá de su relación familiar con el intérprete, su vida estaba vinculada a la enseñanza y a la formación de estudiantes. Era uno de esos profesionales cuya labor cotidiana transcurre lejos de los focos, pero que deja huella en las personas con las que comparte años de trabajo.

El actor César Vicente confirma la muerte de su padre en el accidente de Urda
El actor César Vicente confirma la muerte de su padre en el accidente de Urda

Francisco José Barbero Liébanas, de regreso a casa

Francisco José Barbero Liébanas tenía 32 años, era natural de Villaviciosa de Córdoba y residía en Madrid, donde trabajaba como cuidador de una persona mayor. Había estudiado en la Universidad de Jaén y viajaba para pasar unos días con sus padres.

Su familia se desplazó hasta Toledo para intentar encontrarlo y seguir de cerca las labores de identificación. La confirmación de su muerte llegó después de horas de incertidumbre. Su viaje tenía un propósito sencillo y familiar: volver a casa y reencontrarse con los suyos.

Ana Martina Conte Grand

Nacida en San Juan, Argentina, tenía 32 años y residía en Andalucía desde 2025. Trabajaba como podóloga y había comenzado en España una etapa personal y profesional que quedó truncada por el accidente.

Viajaba en el tren de Iryo junto a su hermano Zacarías, que sobrevivió al siniestro, aunque tuvo que ser trasladado al hospital de Toledo. Las autoridades argentinas comunicaron su fallecimiento, una noticia que tuvo repercusión tanto en su país natal como en España.

Su historia refleja también el alcance internacional de la tragedia. Había construido una vida lejos de su lugar de nacimiento y mantenía vínculos a ambos lados del Atlántico. Ahora, familiares y allegados afrontan una ausencia que ha unido en el dolor a dos países.

Antonio Montero Domínguez

Inspector de Hacienda del Estado, desarrolló su carrera en la Administración pública y contaba con experiencia en el ámbito tributario. Su trabajo estaba ligado a una actividad especializada que exige un conocimiento profundo de la legislación fiscal.

La noticia de su muerte trascendió inicialmente a través de su entorno profesional. Un compañero que también viajaba en el tren sobrevivió al accidente y pudo reconocerlo. Posteriormente, distintas entidades y profesionales del sector expresaron sus condolencias.

Antonio Acedo Meneses

El ferrocarril estaba presente tanto en su profesión como en su historia familiar. Era el maquinista del AVE implicado en el accidente y procedía de una familia vinculada a este sector. Fuera del trabajo, encontraba en la fotografía otra forma de observar el mundo.

Su fallecimiento fue comunicado por Izquierda Española, formación política de la que era militante. Quienes lo conocían destacaron sus cualidades personales y su compromiso.

Su historia recuerda que detrás de cada puesto de trabajo hay una persona con intereses, relaciones y una vida que va mucho más allá de sus responsabilidades profesionales. En su caso, el tren era parte de su recorrido laboral y familiar, una circunstancia que añade otra dimensión a la pérdida.

Antonio Acedo
Antonio Acedo, maquinista del AVE implicado en el accidente de Toledo
EFE

José Manuel Chacón

Natural de Sevilla, tenía 31 años y llevaba cinco en la Guardia Civil. Estaba destinado en Madrid, dentro de la Unidad Técnica de Policía Judicial, y había emprendido el viaje de regreso a su ciudad para pasar unos días con su familia.

La confirmación de su muerte llegó después de que su madre acudiera a las dependencias habilitadas en Sevilla para atender a los familiares de los pasajeros. Allí recibió una noticia devastadora.

Sus compañeros de la Guardia Civil trasladaron públicamente sus condolencias. Su historia recuerda a quienes, después de cumplir con sus obligaciones laborales, emprenden el camino de vuelta hacia las personas que más quieren.

María de los Ángeles Mazo

Vecina de Cuevas de San Marcos, en Málaga, estaba al frente del Hostal R-Conecta. Su fallecimiento fue comunicado por el alcalde del municipio, que trasladó públicamente sus condolencias a la familia.

La noticia llevó el dolor hasta una localidad que descubrió cómo la tragedia afectaba directamente a una de sus vecinas. En municipios donde las relaciones personales y profesionales forman parte de la vida cotidiana, una pérdida de estas características alcanza también a quienes compartían con la persona fallecida su entorno y sus días.

Su actividad en el sector hostelero la mantenía en contacto con quienes acudían a su establecimiento. Su ausencia deja un vacío entre sus allegados y en la comunidad de la que formaba parte.

Fátima Báñez García

Con 59 años, acumulaba una extensa trayectoria en la política española. Nacida en San Juan del Puerto, Huelva, fue diputada por esta provincia y ocupó el Ministerio de Empleo y Seguridad Social entre 2011 y 2018, durante los gobiernos de Mariano Rajoy.

Tras abandonar la política, continuó vinculada al ámbito empresarial. Desde 2020 presidía la Fundación CEOE y viajaba a Sevilla para participar en una jornada organizada por la patronal andaluza.

La organización empresarial confirmó su fallecimiento el jueves 29 de octubre, después de que durante horas no hubiera podido establecer contacto con ella. La noticia provocó numerosas reacciones en los ámbitos político y económico.

Fátima Báñez

Su trayectoria pública hizo que su muerte tuviera una amplia repercusión, pero detrás de sus responsabilidades institucionales había también una vida personal y una red de afectos.

Daniel Cabañas

Vecino de Leganés, tenía 31 años y se encontraba en formación como maquinista de Renfe. Viajaba en la cabina del AVE junto a Antonio Acedo Meneses. Su fallecimiento fue recogido por medios locales de la zona sur de Madrid.

Antes de esta etapa, había trabajado en actividades relacionadas con el mantenimiento ferroviario y las instalaciones eléctricas. Su recorrido profesional lo había llevado progresivamente hacia la conducción de trenes, una profesión para la que estaba completando su preparación.

Se encontraba en un momento de aprendizaje y crecimiento profesional, con un camino todavía por recorrer. Su historia recuerda a tantos jóvenes que construyen su futuro paso a paso.

Julieta Gallego Gámez

El atletismo ocupaba un lugar importante en su vida. Tenía 24 años y practicaba salto de longitud en la Agrupación Deportiva Sprint. Su fallecimiento fue confirmado por el club y por la Real Federación Española de Atletismo, que trasladaron sus condolencias a la familia y al entorno deportivo.

Había cumplido años el 9 de octubre, apenas unas semanas antes del accidente. La noticia conmocionó a compañeros y entrenadores, que perdieron de manera inesperada a una joven con una trayectoria deportiva en marcha.

Detrás de cada entrenamiento y cada competición hay horas de esfuerzo, disciplina e ilusión. Julieta estaba construyendo su propio camino sobre la pista. Su ausencia deja un vacío entre quienes compartían con ella la pasión por el atletismo y acompañaban su evolución deportiva.

Adriana Marroquín Rodríguez

Tenía 27 años, era ingeniera, residía en Madrid y trabajaba en desarrollo de producto en el grupo energético Engie. Natural de Alicante, había estudiado en Comillas y cursado un máster en Ingeniería Industrial en la Universidad Politécnica de Madrid. Viajaba por trabajo hacia Sevilla en el vagón ocho del AVE y su fallecimiento fue comunicado a la familia el jueves, tras más de un día de incertidumbre.

Su hermana, la artista Alejandra Marroquín, pidió ayuda en redes sociales para localizarla y compartió fotografías y datos del tren en el que viajaba. Durante horas mantuvo la esperanza de encontrarla con vida. Ambas compartían también sus primeros recuerdos vinculados a la pintura, una afición que Alejandra evocó en una entrevista al recordar una caja de pinturas que su abuelo les había regalado. La noticia de su muerte puso fin a una búsqueda angustiosa para sus familiares, desplazados desde Alicante.

El recuerdo de quienes ya no están

Las historias que se han podido reconstruir ofrecen apenas una parte de todo lo que ocurrió aquel día. Hay otras familias que también atraviesan su propio duelo, personas cuyos nombres quizá no han llegado a las informaciones publicadas y vidas sobre las que todavía se conocen pocos detalles. No todas las ausencias tienen la misma historia pública, pero cada una representa una pérdida irreparable para quienes compartían su día a día con ellas.

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