¿Dónde están las mujeres en los disturbios de Bilbao?: “Muchos hombres encuentran una vía para dar salida a sus frustraciones”

Tres de los 17 detenidos tras la noche de contenedores y coches quemados son mujeres, y sólo dos de los diez menores. "Hay una generalizada sensación, sobre todo entre los jóvenes, de frustración, de rabia", advierten los expertos

sistentes encienden bengalas durante una manifestación de estudiantes y de colectivos 'antifascistas' este lunes por el centro de Bilbao "contra el fascismo" y en protesta por el acto anunciado por el agitador y activista político Vito Quiles para esta tarde en la ciudad. EFE/Luis Tejido
Manifestantes encienden bengalas en Bilbao "contra el fascismo" y en protesta por el acto anunciado por Vito Quiles. EFE/Luis Tejido

Tres mujeres entre 17 detenidos. Es el balance que deja en Bilbao la noche del lunes 26 de octubre, con contenedores y coches incendiados, comercios saqueados y cohetes y piedras contra la Ertzaintza. Todo arrancó con la protesta contra un acto de Vito Quiles en el barrio de Deusto, suspendido finalmente por el propio agitador después de que la Ertzaintza le comunicara que no podía trasladarlo a otro lugar. Los otros 14 detenidos son hombres, y entre los diez menores hay ocho chicos y dos chicas.

Los incidentes comenzaron en las inmediaciones de la Universidad de Deusto con un contenedor de obra incendiado en la calle Francesc Macià, y se desplazaron después a la plaza Euskadi, junto al puente de Deusto, y al centro de la ciudad, donde ardieron alrededor de media docena de vehículos y encapuchados saquearon comercios familiares . El alcalde, Juan Mari Aburto, los calificó de “espeluznantes” y dijo de sus autores que “no son antifascistas sino auténticos fascistas”.

BILBAO, 27/10/2026.- Coches calcinados por los disturbios de la pasada noche en el barrio bilbaíno de Deusto. El Gobierno Vasco ha dejado claro que no va permitir que "una minoría violenta condicione la convivencia" de la sociedad en Euskadi y la "haga retroceder" y ha interpelado a todos los partidos y agentes sociales para que se sumen a la condena a los disturbios protagonizados por "grupos organizados" ayer en Bilbao. EFE/ Javier Zorrilla
Coches calcinados por los disturbios de la pasada noche en el barrio bilbaíno de Deusto.
EFE/ Javier Zorrilla

Jóvenes y la mayoría hombres

El balance final de la Ertzaintza, que no recoge a todos los que participaron sino solo a quienes fueron detenidos, dibuja un perfil muy definido: ninguno de los arrestados supera los 25 años y ninguno había sido detenido antes por la Ertzaintza. El departamento de Seguridad sostiene que los alborotadores actuaron “de manera premeditada con la única intención de causar disturbios”. El reparto por sexos no es una excepción de Bilbao, porque en Barcelona, tras los incidentes del sábado 24, 122 de los 128 detenidos eran hombres y sólo seis mujeres.

Para Octavio Salazar,  jurista, escritor y experto en masculinidades, la explicación está en cómo se educa a los hombres: “Estos fenómenos evidencian cómo la socialización de género de los hombres legitima y normaliza el uso de la violencia, no solo como forma de gestión de conflictos sino también como expresión de una identidad en la que, además, es clave el sentido de grupo, la validación de tus iguales, la demostración de tu hombría”.

Las imágenes de extrema violencia que hemos visto en Bilbao o Barcelona, recuerdan a las que hace no demasiado vivimos en España tras la agresión a un jubilado de 68 años por parte de un inmigrante en Torre-Pacheco. En todos estos escenarios (y prácticamente en todos en los que hay violencia) se repite el mismo patrón. En ninguno de estos grupos radicales y ultras conseguimos ubicar a las mujeres. “De ahí que en ejemplos como los recientes, o como con frecuencia pasa también por ejemplo con el fútbol, muchos hombres participen de unas manifestaciones violentas que les permiten expresar su rabia o frustración, al mismo tiempo que les hace sentir parte de una comunidad”, explica. A eso se suma, sobre todo entre los más jóvenes, “un componente de emocionalidad, de adrenalina” que “les permite hasta disfrutar de romper los límites, saltarse las normas o atentar contra el orden establecido”.

Disturbios en Bilbao. Europa Press
Disturbios en Bilbao. Europa Press
Europa Press

Un malestar generacional

Detrás hay, según el experto, un malestar generacional que, apunta, evidencian también fenómenos como la manosfera: “hay una generalizada sensación, sobre todo entre los jóvenes, de frustración, de rabia, de falta de confianza en un sistema que les hizo una serie de promesas que ahora ven incumplidas“. Estas explosiones colectivas, sostiene, expresan “cómo muchos se sienten en los márgenes y cómo, además, no confían en los mecanismos legales y democráticos”.

Salazar señala también el entorno digital, que se encarga de amplificar este contexto. “Favorece los discursos iracundos y violentos, el frentismo. Esa violencia, a otro nivel, la vemos ya en los parlamentos, en las redes, en las tertulias. Ese clima también alimenta lo que pasa en las calles. Y ahí muchos hombres encuentran una vía para dar salida a sus miedos y frustraciones“.