Una camiseta de fútbol puede ser mucho más que una equipación. En manos de Carolina de la Cruz, conocida en redes como Carolina Castellote, se transforma en un corsé, un vestido o una pieza única cargada de detalles. Sus vídeos mostrando estos procesos de customización ya habían conquistado a una amplia comunidad digital, pero los looks creados para Claudia Rodríguez durante el Mundial han situado definitivamente su trabajo en el foco mediático.
Detrás de esa viralidad hay horas de confección, decisiones tomadas a contrarreloj y una identidad creativa que busca mantenerse al margen de las tendencias pasajeras. Mientras continúa explorando las posibilidades de las prendas deportivas y comparte el proceso con sus seguidores, la diseñadora concentra ahora sus esfuerzos en CAS, la marca con la que quiere consolidar una visión de la moda pensada para mujeres seguras, elegantes y auténticas. “Me inspira diseñar para mujeres con personalidad”, asegura. Charlamos con ella.

En muy poco tiempo has pasado de compartir tus procesos de customización en redes a que tus diseños sean virales. ¿En qué momento concreto has sentido que tu carrera ha dado un giro?
Creo que ha sido el resultado de un trabajo constante. A lo largo del camino ha habido varios vídeos que han tenido muy buena acogida, pero es verdad que en los últimos meses la repercusión ha sido diferente. Empezar a aparecer en medios y ver que mi trabajo llegaba a mucha más gente me hizo darme cuenta de que estaba viviendo un momento muy especial.
Tus looks para Claudia Rodríguez han dado la vuelta a las redes. ¿Cómo nace esa colaboración y qué ha supuesto para ti a nivel profesional?
Claudia y yo ya habíamos trabajado juntas anteriormente. Para el Mundial quiso crear unos looks muy especiales y así nació este proyecto. Me ha dado mucha visibilidad y me ha permitido dar a conocer mi trabajo.
Hay una tendencia clara en tus diseños y es que consigues transformar prendas deportivas o básicas en piezas con mucha personalidad. ¿Qué es lo primero que ves cuando miras una prenda y piensas “aquí hay potencial”?
Siempre intento imaginar hasta dónde puede llegar esa prenda. Me fijo en los detalles, los volúmenes y las posibilidades de transformarla en una pieza única.
Detrás de un diseño suele haber muchas horas de trabajo. ¿Cuál ha sido el reto técnico o creativo más complicado al que te has enfrentado?
Sin duda, el mayor reto fue el tiempo. Contábamos con muy poco margen para diseñar y confeccionar cada look, así que tuvimos que trabajar muy intensamente para que cada pieza estuviera lista sin renunciar al cuidado de los detalles.
Has lanzado CAS, tu propia marca. ¿Qué representa este proyecto para ti?
CAS representa mi identidad como diseñadora. Es un proyecto muy personal en el que puedo expresar mi visión creativa y desarrollar piezas con mi propio sello.

Si tuvieras que definir a la mujer que viste CAS en tres palabras, ¿cuáles serían?
Segura, atrevida y auténtica.
Las tendencias cambian constantemente. ¿Cómo mantienes tu esencia sin dejar de evolucionar?
Intento inspirarme en las tendencias sin dejar que definan mi trabajo. Prefiero crear desde mi propia identidad y evolucionar de forma natural.
Además de diseñadora, eres creadora de contenido. ¿Cómo llevas el equilibrio entre la parte artística, las redes sociales y la gestión de un negocio?
No siempre es fácil. Al final, ser autónoma significa hacer un poco de todo: diseñar, crear contenido y gestionar el negocio. Intento organizarme lo mejor posible para disfrutar de la parte creativa sin dejar de lado todo lo que hay detrás de una marca y de la creación de contenido.

Si pudieras diseñar un look para cualquier mujer del mundo, ¿quién sería y por qué?
Me encantaría vestir a alguien que valore el trabajo artesanal y confíe en el proceso creativo. Más que un nombre concreto, me inspira diseñar para mujeres con personalidad.
Mirando al futuro, ¿qué sueño te gustaría cumplir primero?
Mi prioridad es consolidar CAS y hacer crecer la marca. Ese es el proyecto en el que quiero centrar toda mi energía y seguir construyendo poco a poco. Tengo muchas ganas de enseñaros todo lo que está por venir.
