El Festival Internacional de Cine de San Sebastián tiene una identidad visual difícil de confundir con la de cualquier otro gran encuentro cinematográfico. Durante nueve días, la ciudad combina dos escenarios casi opuestos: la formalidad nocturna del Teatro Victoria Eugenia y el Kursaal con los photocalls diurnos y las llegadas junto al Cantábrico. Por eso, algunos de los estilismos más interesantes de esta edición surgen precisamente del contraste entre ambos momentos. Desde la sofisticación de la alfombra roja hasta una sastrería mucho más relajada durante el día, estos son algunos de los looks que están definiendo San Sebastián 2026.

Penélope Cruz y el dramatismo del negro
Para el estreno de La bola negra, Penélope Cruz apostó por un vestido negro de Chanel con pronunciado escote en V. Las aplicaciones de plumas sobre el cuerpo y las sucesivas capas de volantes aportaban movimiento a una silueta esencialmente clásica. El resultado confirmaba una fórmula que Cruz domina desde hace años: elegancia reconocible, cierta teatralidad y pocas concesiones a tendencias pasajeras.

Naomi Watts, en satén negro y blanco
Homenajeada con el Premio Donostia, Naomi Watts escogió un vestido de satén de Dior de líneas fluidas y aire lencero. Dos grandes aplicaciones florales blancas, situadas en el hombro y la cadera, rompían la superficie oscura del diseño y convertían el contraste entre blanco y negro en el principal recurso del conjunto.

Miguel Bernardeu actualiza el traje gris
Miguel Bernardeau se alejó del esmoquin convencional con un traje gris jaspeado de tres botones firmado por Loewe. Lo combinó con camisa blanca, corbata negra estrecha y botines Chelsea Bobine. La textura del tejido y el calzado rebajaban la formalidad del conjunto sin hacerlo perder presencia de alfombra roja.

Guitarricadelafuente, en terciopelo azul medianoche
Álvaro Lafuente, Guitarricadelafuente, llevó su relación con Dior a la alfombra roja con un esmoquin de terciopelo azul medianoche. El cuello chal, la camisa blanca y el cinturón con medallón dorado introducían elementos clásicos sin borrar el gusto del músico por añadir algún detalle inesperado a la sastrería tradicional.
Blanca Suárez apuesta por el granate
Frente al predominio del negro, Blanca Suárez introdujo una tonalidad más cálida con una creación de Armani en granate oscuro y acabado aterciopelado. Las ondas laterales del cabello reforzaban el aire de viejo Hollywood del conjunto y dejaban que el color y la textura asumieran prácticamente todo el protagonismo.
Maribel Verdú mezcla romanticismo y denim
Durante uno de los photocalls diurnos, Maribel Verdú cambió por completo de registro con vaqueros patchwork de Dior y una blusa de jacquard de seda de inspiración victoriana. Un cárdigan de punto y unas sandalias delicadas completaban una mezcla deliberada entre prendas informales y detalles románticos.

Naomi Watts y el minimalismo diurno
Watts ofreció una segunda versión muy distinta de su estilo durante su comparecencia ante los medios. Eligió un conjunto crema de Fforme, formado por pantalones amplios y un top asimétrico drapeado. Las gafas de sol de ojo de gato de Max Mara Eyewear remataban un estilismo monocromático mucho más relajado que su aparición nocturna.

Lali Espósito, en chocolate de día
Para uno de los photocalls diurnos de Glaxo, Lali Espósito apostó por un minivestido color chocolate de The Andamane, de manga larga y con un pronunciado escote drapeado. Lo combinó con stilettos oscuros, varios collares de piedras verdes y gafas de sol, introduciendo un punto más sensual y menos ceremonial dentro del vestuario diurno del festival.
Vicky Luengo apuesta por la fluidez
Vicky Luengo eligió para su photocall un conjunto blanco de dos piezas de Max Mara, de líneas amplias y referencias orientales. La caída relajada de las prendas contrastaba con unos zapatos de tacón que devolvían cierta verticalidad y formalidad al estilismo.
Estas nueve apariciones explican buena parte del atractivo visual de San Sebastián. La moda del festival no sucede únicamente cuando cae la noche y se despliega la alfombra roja. Los photocalls, las terrazas y las llegadas junto al mar permiten un registro distinto, menos ceremonial pero igualmente pensado. Entre el Kursaal y el Cantábrico, el estilo del festival se construye tanto de noche como a plena luz del día.

