El legado de Penélope Cruz: ¿cómo ha influido su estilo en la moda actual?

De Chanel al giro Jacquemus, su elegancia serena y su apuesta por la artesanía han marcado el lujo que domina hoy las alfombras rojas

Penélope Cruz - Estilo14
Fotografía de archivo de la actriz española Penélope Cruz.
EFE/Juan Herrero

Hay famosas que se visten y famosas que construyen un vocabulario. Penélope Cruz pertenece a la segunda categoría. Su estilo no se limita a la alfombra roja, sino que ha ido moldeando una idea de elegancia contemporánea que hoy vuelve a ser tendencia, precisamente por lo contrario a lo que dictan las tendencias. En una era de impacto instantáneo y looks pensados para durar lo que tarda en refrescarse un feed, la actriz española ha hecho de la coherencia un gesto moderno.

En la moda actual, el prestigio no se mide solo por el riesgo; también por la capacidad de sostener un relato con el paso de los años. El de Penélope Cruz tiene una columna vertebral clara: siluetas limpias, artesanía, códigos clásicos y un punto de sensualidad controlada. Ese equilibrio, repetido y afinado, ha terminado convirtiéndose en influencia: no porque imponga una estética única, sino porque demuestra que se puede ser relevante sin estar cambiando de personaje cada temporada.

Chanel como firma de identidad (y como escuela de permanencia)

La relación más visible en el armario de Penélope Cruz es Chanel. Es embajadora de la casa desde 2018, y esa alianza ha cristalizado en una imagen pública basada en el refinamiento, el tweed, la alta costura y una idea de lujo que mira al detalle antes que al golpe de efecto. En el ecosistema de celebridades, donde muchas colaboraciones funcionan como un intercambio rápido entre campaña y titulares, la actriz ha convertido la fidelidad en una narrativa: se la asocia a un uniforme reconocible, y eso —en moda— es una forma de autoridad.

Esa autoridad ha tenido un efecto concreto: mantener vigente el traje clásico en un momento en el que lo viral suele empujar hacia lo extremo. Cuando Vogue Reino Unido la describe como una de las grandes embajadoras del traje de Chanel, está señalando algo más que un buen estilismo. A fin de cuentas, confirma que Penélope Cruz sostiene un icono en el centro de la conversación actual. En otras palabras: ha ayudado a que lo clásico no sea conservador, sino deseable.

La artesanía como mensaje: cuando el vestido cuenta el tiempo

Otra de las claves del impacto de Penélope Cruz es su insistencia en el valor del proceso. En alfombras rojas recientes, parte de la conversación alrededor de sus looks ha girado en torno a la confección: horas de trabajo, referencias a diseños de archivo, joyería de alta gama que no pretende parecer casual.

En los Premios Óscar de 2025, por ejemplo, People destacó que su vestido de Chanel requirió 254 horas de elaboración y que incorporó alta joyería de la firma. Esa información no es un detalle técnico: funciona como recordatorio cultural de que la moda también es oficio.

El legado de Penélope Cruz: ¿cómo ha influido su estilo en la moda actual?

En un momento en que se discute la sobreproducción y el consumo acelerado, la narrativa de Penélope Cruz empuja en dirección contraria. El lujo entendido como tiempo, como costura, como repetición virtuosa. Sin dar lecciones, su estilo coloca en primer plano una idea que muchos diseñadores reivindican y que el público a veces olvida: lo excepcional casi siempre es lo trabajado.

Del ‘quiet luxury’ al magnetismo: sensualidad sin estridencia

Si hay un rasgo que define el impacto estético de Penélope Cruz es su capacidad para introducir sensualidad sin caer en el disfraz. No es una cuestión de “tapado o destapado”, sino de intención: escotes limpios, líneas que acompañan el cuerpo, tejidos con caída, un maquillaje que subraya la mirada. Esa fórmula se ha convertido en uno de los lenguajes dominantes de la moda actual, muy cercano a lo que se etiqueta como quiet luxury, pero con un matiz mediterráneo.

El legado de Penélope Cruz: ¿cómo ha influido su estilo en la moda actual?
Penélope Cruz y Javier Bardem.

Y esa presencia opera como influencia porque es replicable sin ser clonable. Mucha gente no va a vestir alta costura, pero sí puede incorporar la lógica de Penélope Cruz: menos elementos, mejor corte, accesorios escogidos con calma. En un mercado saturado de tendencias, esa calma estilística funciona como un contraprograma.

El poder de romper el guion: cuando el cambio se vuelve noticia

Precisamente por ser coherente, Penélope Cruz logra que sus desviaciones tengan un eco mayor. Cuando apareció en Londres promocionando The Bride con un vestido negro de Jacquemus —colección otoño 2026—, el gesto se leyó como sorpresa: escote pronunciado, falda de cintas desflecadas, pendientes de perlas tipo chandelier y un acabado glam suave. No era un cambio de estilo, pero sí un desplazamiento suficiente para recordarnos que su armario no es una jaula; es un centro de gravedad.

Ahí está una de sus influencias más silenciosas en la moda actual: enseña que la personalidad estilística no consiste en repetir siempre lo mismo, sino en tener un eje. Cuando el eje existe, el riesgo no parece impostado. Y cuando una actriz hace que llevar Jacquemus sea titular por contraste con su historial, significa que Penélope Cruz ya no solo viste marcas: también viste significado.

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