Celebrities

Hilary Swank será madre a los 52: las famosas que reivindican la maternidad tardía

La actriz espera su tercer hijo tras ser madre de mellizos a los 48 años. Como Sienna Miller, Naomi Campbell o Janet Jackson, desafía los límites tradicionales de la maternidad y reabre el debate sobre edad, fertilidad y libertad de elección

A los 52 años, Hilary Swank volverá a ser madre. La actriz estadounidense, ganadora de dos premios Oscar por Boys Don’t Cry y Million Dollar Baby, ha anunciado que está embarazada de su tercer hijo junto a su marido, el empresario Philip Schneider. La noticia llega tres años después del nacimiento de sus mellizos, Aya y Ohm, a quienes dio a luz en abril de 2023, cuando tenía 48 años.

La actriz ha compartido la noticia a través de un original vídeo en Instagram en el que aparece bailando con su marido y sus dos hijos, todos vestidos de negro y con luces fluorescentes que dibujan sus siluetas. Sobre su vientre, una pequeña figura luminosa revela que la familia está a punto de crecer. “Mucha gente me ha preguntado cuál es mi próximo proyecto; este se estrena en diciembre”, ha escrito con humor, haciendo referencia a la fecha prevista para el nacimiento del bebé.

Pero más allá de la sorpresa, su embarazo vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que afecta a miles de mujeres: ¿hasta qué edad se puede ser madre y por qué la maternidad femenina sigue teniendo un calendario social tan marcado? Swank forma parte de una generación de actrices, modelos y cantantes que están viviendo la maternidad en una etapa en la que tradicionalmente se esperaba que las mujeres hubieran dejado atrás sus planes reproductivos. Algunas han sido madres por primera vez después de los 40; otras han ampliado sus familias al superar los 50. Historias diferentes que tienen algo en común: cuestionan la idea de que exista una única edad adecuada para convertirse en madre. La actriz ha reconocido en varias ocasiones que no había planeado esperar tanto para tener hijos, pero que la vida la condujo hasta ese momento. Ahora, con una carrera consolidada y una mayor tranquilidad personal, considera que puede dedicar a la crianza una atención que antes habría resultado más difícil de compatibilizar con sus compromisos profesionales.

Sienna Miller, Anne Hathaway o Rachel Weisz, la maternidad después de los 40

La experiencia de Hilary Swank conecta con la de numerosas mujeres conocidas que han decidido tener hijos pasados los 40 años. Una de las más recientes es Sienna Miller, que el pasado mes de mayo dio a luz a su tercer hijo a los 44 años, fruto de su relación con el actor Oli Green. La actriz ya había sido madre por segunda vez a los 42 años y tiene una hija mayor, Marlowe, nacida de su relación con Tom Sturridge. Lejos de mostrar preocupación por su edad, Miller ha defendido las ventajas de afrontar la maternidad desde la madurez. En una entrevista reciente explicó que se siente mucho más estable emocionalmente que cuando tuvo a su primera hija. Para ella, los 40 representan una etapa de mayor seguridad, autoconocimiento y tranquilidad.

Su reflexión cuestiona una de las ideas más repetidas sobre la maternidad tardía: que ser madre después de los 40 implica necesariamente llegar demasiado tarde. La actriz no niega las diferencias físicas o biológicas, pero reivindica que la experiencia personal también puede jugar a favor de las mujeres.

Rachel Weisz también vivió la maternidad en plena madurez. La actriz británica dio a luz a una niña en 2018, cuando tenía 48 años, junto a su marido, Daniel Craig. Ambos tenían hijos de relaciones anteriores, pero decidieron ampliar su familia cuando sus carreras estaban plenamente consolidadas. Otra de las actrices que ha contribuido a normalizar esta realidad es Chloë Sevigny, que se convirtió en madre por primera vez a los 45 años, en 2020. La actriz, referente del cine independiente, llevaba décadas desarrollando su trayectoria profesional antes de dar la bienvenida a su hijo Vanja.

A ellas se suman Halle Berry, que tuvo a su segundo hijo a los 47 años, y Eva Mendes, que dio a luz a su segunda hija a los 42. Todas representan una forma de entender la maternidad que ya no responde necesariamente al esquema tradicional de tener hijos antes de los 35 años.

El debate también incluye a mujeres que, sin haber sido madres después de los 40, han visibilizado las dificultades para conseguir un embarazo. Es el caso de Anne Hathaway, que tuvo a su segundo hijo a los 37 años. Cuando anunció su embarazo en 2019, la actriz quiso recordar a todas las mujeres que estaban atravesando problemas de fertilidad y reconoció que ninguno de sus dos embarazos había sido un camino sencillo. Su testimonio puso palabras a una realidad que a menudo permanece oculta… detrás de muchas maternidades deseadas existen años de intentos, incertidumbre, tratamientos médicos y desgaste emocional. La maternidad no siempre llega cuando una mujer quiere, aunque desde fuera su vida pueda parecer perfectamente planificada.

Estas experiencias reflejan un cambio generacional. Cada vez son más las mujeres que construyen sus proyectos vitales sin seguir necesariamente el orden que durante décadas se consideró obligatorio: pareja, hijos y después desarrollo profesional. En ocasiones, retrasar la maternidad es una decisión personal; en otras, responde a dificultades económicas, laborales o de conciliación que impiden tener hijos antes. Y ahí aparece una diferencia fundamental. Mientras las celebrities suelen disponer de recursos económicos, asistencia especializada y mayor capacidad para organizar sus agendas, muchas mujeres retrasan involuntariamente su deseo de ser madres porque no han alcanzado la estabilidad necesaria. Por eso, hablar de maternidad tardía implica también hablar de desigualdad. No todas las mujeres pueden elegir libremente cuándo tener hijos, y no todas cuentan con las mismas oportunidades para acceder a tratamientos de reproducción asistida o compatibilizar la crianza con su vida profesional.

Naomi Campbell, Janet Jackson y Hilary Swank, madres después de los 50

Si tener hijos después de los 40 ha adquirido una mayor visibilidad, la maternidad a partir de los 50 continúa siendo mucho menos frecuente. El nuevo embarazo de Hilary Swank la sitúa junto a otras famosas que han ampliado los límites tradicionalmente asociados a la edad reproductiva femenina. Una de las historias más conocidas es la de Naomi Campbell. La supermodelo británica se convirtió en madre por primera vez a los 50 años, en 2021, cuando anunció el nacimiento de su hija. Dos años después, a los 53, dio la bienvenida a su segundo hijo. En 2024 confirmó que ambos habían nacido mediante gestación subrogada.

Campbell había expresado en distintas ocasiones su deseo de formar una familia, aunque nunca consideró que debiera hacerlo siguiendo las expectativas sociales. Su experiencia también demuestra que hablar de maternidad después de los 50 no significa necesariamente hablar de embarazos a esa edad, ya que existen diferentes vías para convertirse en madre.

Janet Jackson protagonizó otro de los casos más comentados cuando dio a luz a su hijo Eissa en enero de 2017, a los 50 años. La cantante decidió interrumpir su gira mundial para centrarse en su embarazo y, posteriormente, en la crianza de su hijo, fruto de su matrimonio con el empresario Wissam Al Mana. Después de décadas dedicada a la música, Jackson comenzó una etapa en la que la maternidad adquirió un protagonismo especial. Su decisión fue recibida con felicitaciones, pero también con preguntas sobre los riesgos de tener un hijo a una edad en la que muchas mujeres se encuentran atravesando la menopausia.

También Brigitte Nielsen sorprendió al convertirse en madre por quinta vez a los 54 años. La actriz danesa dio a luz a su hija Frida en 2018, después de someterse durante años a tratamientos de fertilidad. Nielsen habló públicamente de las dificultades del proceso y de su determinación por ampliar su familia.

Ahora, Hilary Swank vuelve a colocar esta realidad en el centro de la actualidad. Sin embargo, su caso también obliga a distinguir entre los avances médicos y las posibilidades biológicas. La fertilidad femenina disminuye considerablemente con la edad, especialmente a partir de los 40 años, y un embarazo después de los 50 requiere una valoración médica individualizada por el aumento de determinados riesgos, como la diabetes gestacional o la hipertensión.

La reproducción asistida ha ampliado las opciones de maternidad, pero no elimina el envejecimiento ovárico ni garantiza conseguir un embarazo. Además, en el caso de Swank no se han hecho públicos los detalles de la concepción, por lo que no cabe atribuir su embarazo a ningún tratamiento concreto.

El anuncio de la actriz también invita a reflexionar sobre el diferente tratamiento que reciben hombres y mujeres cuando deciden tener hijos a edades avanzadas. Mientras que la paternidad después de los 60 o incluso los 70 años suele presentarse como una noticia anecdótica, la maternidad después de los 50 continúa generando interrogantes sobre la capacidad de las mujeres para criar, su energía o la edad que tendrán cuando sus hijos crezcan. Un doble rasero que demuestra hasta qué punto el envejecimiento femenino sigue sometido a un escrutinio social distinto. La edad de las mujeres se convierte en objeto de debate no solo cuando deciden ser madres, sino también cuando optan por no serlo.

La historia de Hilary Swank no significa que el reloj biológico haya dejado de existir, ni que la maternidad a cualquier edad sea una posibilidad al alcance de todas. Pero sí refleja una transformación en la manera de entender los proyectos de vida femeninos. Cada vez son más las mujeres que reivindican que su trayectoria profesional, sus relaciones y sus decisiones familiares no tienen por qué ajustarse a un único calendario. No se trata de convertir la maternidad después de los 50 en una nueva exigencia ni en un ideal al que aspirar, sino de defender que las mujeres puedan decidir cuándo ser madres —o no serlo— con información, recursos y sin tener que justificar constantemente sus elecciones. Porque la verdadera libertad no consiste en desafiar el reloj biológico, sino en que ninguna mujer tenga que organizar toda su vida en función de él.

TAGS DE ESTA NOTICIA