Junto a los memes de Dua Lipa y Callum Turner yéndose a casa a descansar (para variar de sus “vacaciones permanentes”), probablemente lo más viral de los últimos días en la epopeya post-nupcial de la cantante y el actor británicos ha sido el itinerario de su luna de miel. Con Italia como protagonista -no en vano tiene un significado especial para ambos ya que, según fuentes cercanas, es un lugar clave en su historia de amor y el escenario de “algunos de los recuerdos más felices que han compartido juntos”- la pareja de ya recién casados ha firmado un espontáneo recorrido por el sur del país de la bota.
Así, y haciendo gala del espíritu de la dolce vita (término acuñado tras el célebre filme de Fellini de 1960), precisamente ambos han convertido los placeres de comer, beber, el arte, la belleza y (sobre todo) el ocio en algo tan inspirador como (aparentemente) inesperado. Como buena amante de lo auténtico, seguro que Dua habrá dado buena cuenta de las mejores vinotecas y cafés para disfrutar de un auténtico espresso y un aperol al fresco, pero también de las mesas con las vistas más impresionantes y calas privadas. A continuación, algunos consejos para seguir su recorrido y triunfar en la visita:

De Palermo a Taormina
Tras casarse civilmente en Londres a finales de mayo, la pareja se trasladó a Sicilia para celebrar una gran boda con familiares y amigos. El evento se concentró entre Palermo y Bagheria, con algunas plazas de la capital palermitana y la histórica Villa Valguarnera como centro de operaciones de la celebración. Después de la boda, los recién casados fueron vistos en la fotogénica ciudad de Taormina, donde recorrieron las calles de su panorámico centro y disfrutaron de las vistas de su costa desde San Domenico Palace, donde se alojaron.
Entre el mar Jónico y el Etna, lo cierto es que esta urbe representa tan bien el poder bizantino de Sicilia como uno de los últimos bastiones del Imperio de Oriente, como uno de los hot spots más deseados por las celebrities. Su festival ha traído, desde del año 55, a rostros tan icónicos como Audrey Hepburn, Elizabeth Taylor, Sofia Loren, Akira Kurosawa, Scorsese o Almodóvar. La última en hacer una visita ha sido la cantante Olivia Dean, quien ha publicado imágenes desde una increíble suite en Villa Sant Andrea (A Belmond Hotel) con vistas directas al Lido Villeggiatura (la playa privada del hotel), que ofrece desde paseos en barco por Isola Bella a cenas a la luz de la luna orquestadas por el chef Agostino D’Angelo (en Brizza).

La magia de la Costa Amalfitana
Tras dejar Sicilia, la pareja de moda puso rumbo a la Costa Amalfitana; otro escenario de ensueño más que propicio para una luna de miel. En concreto, Nápoles fue una de las visitas más relevantes del itinerario, debido a la gran afinidad personal (y predilección gastronómica) de la cantante por la ciudad del Tirreno. No faltó una visita al famoso restaurante pizzería Concettina ai Tre Santi y paseos por el casco histórico napolitano.
Además, completaron la visita con algunas jornadas en el mar, entre Salerno y Amalfi. De hecho, la primera es una elección que confirma el perfil bajo que probablemente buscaban mantener en su viaje, ya que la costera ciudad del golfo de Salerno no es el típico enclave de lujo; es más, la ciudad natal del director Paolo Sorrentino es un popular destino estival de los italianos y resto de locales. Con un largo paseo marítimo (el lungomare Trieste), su animado centro ofrece también tesoros arquitectónicos como la Catedral de Santa María de los Ángeles, San Mateo y San Gregorio VII o el sombreado (y refrescante, especialmente en pleno verano) Jardín de Minerva.
Mientras, Amalfi y las localidades colindantes de Sorrento, Ravello o Positano ofrecen vistas de postal en sus encaladas calles y concurridas calas; en el caso concreto de la localidad que da nombre a tal costa homónima, conviene dejar espacio para una visita a la Catedral de San Andrés, el Claustro del Paraíso y tomarse un limoncello (y algo de street food, como suele acostumbrar la cantante) entre la animada Piazza Duomo y Via dei Mercanti. Para dormir, merece la pena poner rumbo hasta el convento capuchino del siglo XIII (situado junto a un acantilado de 80 metros de altura) que ahora ocupa Anantara Convento di Amalfi Grand Hotel y que preside una de las vistas más impresionantes de todo el litoral desde su restaurante Dei Capuccini.

Matera, la ciudad de las estrellas
En los días posteriores a la boda aparecieron varias instantáneas de la pareja en la ciudad de Matera. Elegantemente enfundados en sendos conjuntos de lino negro, Dua y Callum aparecían caminando por los famosos Sassi de la ciudad de piedra. Patrimonio de la UNESCO desde el 93, estos antiguos barrios excavados en la caliza simbolizan uno de los asentamientos humanos habitados (continuadamente) más antiguos del mundo; un escenario tan único que ha sido escenario de ficciones como la entrega de James Bond No Time to Die, La Pasión de Cristo o, más recientemente, Wonder Woman.
Además, algunos residentes afirmaron que la pareja visitó la zona de Bernalda, alojándose en el lujoso Palazzo Margherita, propiedad de Francis Ford Coppola. No en vano, es el proyecto más personal del director (dada su conexión con su abuelo Agostino, quien emigró de esta localidad a los EEUU en 1904) que, como consecuencia decidió restaurar este palacio del siglo XIX para convertirlo en un pequeño hotel boutique de nueve habitaciones decorado con ayuda del interiorista Jacques Grande. Escenario donde, en 2011, se casó su hija, Sofia, y el frontman de Phoenix Thomas Mars.
Roma, Ciudad Eterna
Y como todos los caminos llevan a Roma, la feliz pareja se ha dejado ver hace apenas unas horas en la capital italiana. Emulando a Anita Ekberg, Marcello Mastroianni o Audrey Hepburn, ambos han rendido tributo a la Fontana di Trevi y se han dejado ver frente a la fuente en la céntrica plaza romana. En actitud cariñosa y pasando entre la gente, han disfrutado de la atmósfera de la ciudad al caer el sol, como una pareja visitante más. De hecho muchos locales dicen que la ciudad se entiende mejor tras las diez de la noche, por lo que muy probablemente la pareja haya puesto rumbo a Trastevere, Monti o incluso Campo di Fiori, para disfrutar de una copa tras una cena en Glass Hostaria o Zia, ambos con mención Michelin.

Precisamente portador de una estrella es también el chef Luciano Monosilio, también conocido como “el rey de la carbonara”, que regenta Follie de la mano de Villa Agrippina (A Gran Meliá Hotel). Una gema a tan solo cinco minutos a pie de la Basílica de San Pedro, y 10 de Piazza Navona, que cuenta con una piscina interior en un espectacular jardín privado; todo un oasis urbano junto a su edificio principal, que data de 1836 y se asienta sobre restos arqueológicos de la residencia imperial de la emperadora Agripina.

