Ellas cocinan

Paula Gutiérrez, la cocinera de 25 años que reescribe el legado familiar de Tayta

Ha cosechado importantes reconocimientos gastronómicos mientras lidera el relevo generacional de Tayta, el único restaurante peruano de España con una estrella Michelin

Paula Gutiérrez: la cocinera de 25 años que está reescribiendo el legado familiar de Tayta.
Paula Gutiérrez: la cocinera de 25 años que está reescribiendo el legado familiar de Tayta.
Montaje: kiloycuarto

En Salamanca, un relevo generacional está transformando uno de los restaurantes más singulares de España. Con solo 25 años, la chef Paula Gutiérrez Pérez comparte la dirección de la cocina de Tayta con su padre, el reconocido cocinero Víctor Gutiérrez, mientras su hermana Andrea se ocupa de la sala y la bodega. Hasta hace poco conocido como Restaurante Víctor Gutiérrez, el establecimiento ha celebrado su 25.º aniversario rebautizándose como Tayta, una palabra quechua que significa «padre, guía y protector».

El cambio de nombre marca una nueva etapa para el restaurante, distinguido por ser el único de cocina peruana en España con una estrella Michelin. Tras convertirse en 2024 en la primera mujer en ganar Chef Balfegó y alzarse el pasado marzo con la décima edición de Cocinero del Año, Paula Gutiérrez demuestra que juventud, formación clásica y una visión propia pueden convivir con la responsabilidad de preservar un legado familiar.

Para Paula y su hermana Andrea, la gastronomía nunca fue un concepto abstracto: fue el escenario de su infancia. Crecieron dentro del restaurante familiar, jugando en la cocina y escondiéndose bajo las mesas del comedor. Tampoco hubo demasiados menús infantiles. A los ocho años ya probaban ostras y acompañaban a sus padres en viajes gastronómicos de verano por España y el sur de Francia. A los diez, sentarse durante dos o tres horas ante un menú degustación en un restaurante con tres estrellas Michelin formaba parte de la normalidad.

Esa educación gastronómica llevó a Paula a abrazar pronto la profesión. Con 17 años dejó Salamanca para estudiar las bases de la cocina vasca en la Escuela de Hostelería de Leioa, en Bilbao. La formación era exigente: por las mañanas asistía a clase y por las noches trabajaba en un asador preparando chuletas. Desde el principio tuvo claro que, antes de volver al negocio familiar, quería adquirir experiencia en otras cocinas.

Antes de regresar a Tayta, Paula construyó una sólida trayectoria en algunos de los restaurantes más prestigiosos de Europa. Pasó por Noor, el tres estrellas Michelin de Paco Morales en Córdoba; Cocina Hermanos Torres, también con tres estrellas, en Barcelona; y distintos establecimientos de alta cocina en Suiza. Especialmente importantes fueron los dos años que trabajó en Deessa, el restaurante con dos estrellas Michelin dirigido por Quique Dacosta en el Mandarin Oriental Ritz de Madrid, una experiencia que recuerda como decisiva para su crecimiento personal y profesional.

El paso por cocinas tan distintas reforzó en ella el valor de la técnica, la disciplina y la precisión. Para Gutiérrez, la alta cocina contemporánea no puede entenderse sin dominar unas bases clásicas que incluyen guisos, salsas o platos de caza. Mientras trabajaba en Zúrich, recibió una llamada de su padre: le proponía regresar a Salamanca para compartir la dirección de la cocina familiar. Paula entendió que había llegado el momento y aceptó.

El cambio de Restaurante Víctor Gutiérrez a Tayta simboliza precisamente esa mezcla de continuidad y transformación. Fundado en 2001 por Víctor Gutiérrez y su mujer, el restaurante obtuvo su primera estrella Michelin en 2003. Hoy funciona como un proyecto familiar en el que Víctor, Paula y Andrea comparten las decisiones principales. Padre e hija desarrollan juntos los platos, mientras Andrea dirige la sala y los maridajes.

Con apenas seis mesas y veinte comensales, Tayta conserva una experiencia íntima atendida por un equipo de siete personas. Paula resume su filosofía culinaria con una fórmula: «alma española, corazón peruano y matices del mundo». Su propuesta se articula alrededor del menú degustación Raíces, compuesto por 14 pases y concebido como un recorrido de unas dos horas y media en el que sabores, técnicas y salsas peruanas dialogan con productos ibéricos procedentes de Salamanca y Castilla y León.

Después de un viaje familiar a Perú, el menú incorporó además ingredientes tradicionales como tubérculos andinos y distintas variedades de maíz para conducir al comensal por varios paisajes de la cocina peruana, desde la costa hasta la selva y la sierra.

Pese a su corta edad, Paula ya ha roto varias barreras dentro de la gastronomía competitiva. En octubre de 2024 hizo historia en Le Cordon Bleu Madrid al convertirse en la primera mujer que ganaba el concurso internacional Chef Balfegó. Frente a cocineros llegados de distintos puntos de Europa y ante un jurado presidido por Martín Berasategui, obtuvo el primer premio con dos elaboraciones de atún rojo: un lomo Balfegó agridulce con coco y consomé marino de su médula, y un bloody royal de atún con corazón Balfegó.

Su trayectoria ascendente continuó el pasado 26 de marzo en Alimentaria+Hostelco, en Barcelona, donde fue nombrada Cocinera del Año 2026 en la décima edición del concurso nacional. Además del máximo galardón, obtuvo el Premio Florette a la Innovación y Presentación.

Gutiérrez, sin embargo, entiende los premios más como una herramienta de visibilidad que como una razón para modificar el trabajo cotidiano. También reivindica la presencia de mujeres al frente de las grandes cocinas y cita entre sus referentes a figuras como Carme Ruscalleda y Pía León, responsable de Kjolle en Lima. Al mismo tiempo, defiende la necesidad de preservar una vida fuera de los fogones: la gastronomía contemporánea, sostiene, no debería exigir a los cocineros renunciar por completo a ella.

Mientras Tayta consolida su posición dentro de la alta cocina peruana en España, el radio de acción de Paula Gutiérrez continúa ampliándose. Junto a su familia, se ha asociado con Grupo Azotea para desarrollar dos conceptos de fusión peruano-mediterránea en Mallorca e Ibiza. El pasado julio también formó parte del ShowRocking de PortAmérica 2026, el espacio gastronómico comisariado por Pepe Solla que reunió en Galicia a 37 chefs nacionales e internacionales.

Su trayectoria demuestra que recibir una herencia culinaria no obliga a conservarla intacta. En Tayta, el relevo no consiste en romper con lo anterior, sino en decidir qué merece permanecer y qué puede transformarse. A sus 25 años, Paula Gutiérrez empieza a convertir el apellido familiar en algo más que un legado: también en un punto de partida.

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